Por las entrañas del poder


Jesús Ramos

20/07/2009


La paranoia de Los terceros excluidos posiciona a Zavala


La probabilidad de que Mario Marín haya dispuesto de un grupo selecto de columnistas para jugar con la paranoia de quienes no están en su ánimo sucesorio cobra relevancia; primero, porque la lista de plumas fue rigurosamente palomeada por el mismo mandatario tomando en cuenta perfiles, conductas e inclinaciones; y segundo, porque el ágape o cónclave del pasado miércoles tuvo el tiempo suficiente -cinco días de anticipación- para dilucidar las aristas discursivas.


Experto en la conducta de los grupos humanos, Marín pudo establecer que en un círculo numeroso de once columnistas difícilmente quedaría encriptado el condicionamiento off the record de una charla informal embriagada por los influjos del egocentrismo, el jugo de naranja, los chilaquiles y los huevitos a la mexicana con salsa de jitomate por separado; era obvio que algunos de ellos, soltarían prenda de Los terceros excluidos: Enrique Doger, Jesús Morales, Alberto Amador y Víctor Hugo Islas para divulgar el mensaje acotado de su decisión sucesoria.


Es de suponerse que, incluso en la palomeada de los nombres tuvo medidos a los columnistas que cumplirían con el rol perfecto de Celestinas de la información, es decir, de aquellos que si bien carecían de los arrestos suficientes para publicar el cortejo sucesorio en sus espacios, al menos lo filtrarían a amigos y colegas suyos de los medios no convidados para entregar las cartas a sus respectivos destinatarios. Y el acuse fue inmediato.


El cálculo de Marín se cumplió, como el descenso de Kukulcán del castillo de Chichén Itzá en el equinoccio de primavera. A decir verdad, los columnistas –ninguno en especial- pudieron haber traicionado al gobernador al filtrar el mensaje, más bien hicieron lo que por su naturaleza profesional mejor saben hacer: informar, informar la decisión ya asumida por Marín para entronizar a Javier López Zavala o Alejandro Armenta Mier en el Poder Ejecutivo del Estado.


Tal y como lo cita Maquiavelo en El príncipe: no se debe nunca dejar nacer un desorden para evitar una guerra; porque ésta no se evita, sino que se difiere con desventaja propia. Es elocuente que Marín prefirió detonar el desorden en el PRI mucho antes de la llegada de diciembre para que en enero López Zavala inicie una campaña franca y limpia de ataques e insultos internos y se avoque por completo y sin distracciones a encarar a su par del PAN a la gubernatura.


En estricto apego a los manuales políticos, Marín se habría cobijado en una regla general infalible del maquiavelismo: quién se acusa de que otro se vuelve poderoso con recursos propios o ajenos, obra su propia ruina, porque con sus acusaciones fortalece el poderío de su adversario. Igual que con los columnistas, el gobernador calculó que Los terceros excluidos reaccionarían ácidamente motivados por sus impulsos, y acertó: Enrique Doger, Chucho Morales y Alberto Amador tiraron la cantidad de piedras necesarias al tejado de la imposición para declarar el conflicto interno.


Con sus acciones, los detractores del marinismo se convirtieron, de manera inconsciente, en los principales impulsores de la candidatura de López Zavala; Doger, Chucho y Leal darán la campaña mediática que Zavala por su condición de secretario de Desarrollo Social no puede realizar, al menos por el momento; ellos, y no otros, se encargaron de dar la segunda dosis de vitaminas a un aspirante a la gubernatura que, por estrategia marinista, debe seguir siendo considerado como el personaje más susceptible a convertirse en el próximo mandatario.


El colérico mensaje de Los terceros excluidos, confirma a la clase política, a los grupos locales y regionales de poder, a la iglesia, a los sindicatos, a los caciques y a los empresarios que López Zavala “es el bueno” sin la necesidad de que Mario Marín recurra tácitamente a la frase salinista: ¡No se hagan bolas…! Si llegaron a dudarlo, esos grupos ya saben a quién deben acercarse para ganar indulgencias los próximos seis años, mensaje –ya se explicó- que se encargaron de divulgar los columnistas de cascos muy ligeros y quienes en el rol de aspirantes internos obedecieron a sus impulsos de exclusión.


Marín está jugando con la paranoia de los adversarios suyos y de Zavala; prefirió no amenazar directamente; optó por los mensajes indirectos; no quiso evitar la guerra interna, al contrario, quiere enfrentarla de una vez para levantar victorioso el brazo de su pupilo con las armas verbales y la agenda mediática de Los terceros excluidos.

 

Autoría intelectual

 

****El rector Enrique Agüera transcribió con inteligencia y perspicacia el mensaje maquiavélico lanzado por el gobernador a través de los columnistas, esa es la razón de por qué se abrió de la contienda. ***El diputado del PRI Enrique Marín Torres podría ser, en representación de su bancada, quien proponga y defienda las modificaciones mínimas de temporalidad que exigió la Suprema Corte de justicia al Congreso del Estado para que las elecciones locales de gobernador, diputados y presidentes municipales se realicen en julio de 2010. ***El ajuste al calendario electoral se discutirá en comisiones lunes y martes y se aprobaría entre miércoles y jueves. ***Valentín Menéses, titular de la SCT, invitó a que más mujeres se capaciten para que operen unidades del transporte público. Con la idea de creer que lo dicho por El Vale es cierto, me tomaré el atrevimiento de invitar a las abuelitas del licenciado Francisco Ortega y del contador Javier Luna que andan sin chamba; mi tarjeta irá dirigida a Sonia Hidalgo, brazo fuerte del secretario y casi directora de comunicación social del próximo trienio, ¡ya la veo…! ***Pónganse muy abusados porque las unidades móviles de expedición de licencias de la SCT circularán esta semana por los municipios de: Acajete, Atempan, Petlalcingo, Huaquechula, Tepexi de Rodríguez, Soltepec, Cañada Morelos, San José Chiapa, Amozoc, San Andrés Calpan e Izúcar de Matamoros, además de la ciudad de Puebla.

 



 
 

 

 
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