Por las entrañas del poder


Jesús Ramos


Ante notario público “Los Amigos de Enrique” Doger


Sin que sea una regla, la mayoría de los funcionarios públicos con puesto de elección popular que entregan un cargo lo hacen inmersos en sentimientos de tristeza y melancolía.


Carlos Salinas de Gortari, por ejemplo, dijo al cronista Fidel Samaniego el día en que entregó la presidencia a Ernesto Zedillo: “el dolor de ceder el poder solo puede ser comparado con la pérdida de un ser querido”.


Melquíades Morales Flores una semana antes de concluir su mandato confesó a este reportero en una gira por Tehuacan que sentía “feo, muy feo” porque los seis años se le habían ido como agua entre los dedos.


No obstante, Enrique Doger Guerrero está muy lejos de sentir semejantes dolencias, pues sabe que al concluir su trienio como alcalde de Puebla apenas estará iniciando su carrera política rumbo a la gobernatura.
Y en el trayecto, como bien lo dice, se encontrará toda clase de…


…víboras tepocatas…
…alacranes…
…serpientes…
…arácnidos…
….una amplia variedad de animales ponzoñosos…
…lagartijas…
…zancudos…
…mamíferos…
…cuentas públicas…
…y chupacabras, pero difícilmente Doger renunciaría a sus querencias y proyecto ante los obstáculos que le depara el futuro, por el contrario, quienes lo conocen aseguran que está preparado para todo…y todo, es todo.


Ayer trascendió que en la notaría pública de Gerardo Lara Said inició formalmente la creación de la Asociación Civil “Carmen Guerrero Luna” como soporte de la precampaña que arrancará a las 24 horas de que concluya su gestión al frente del ayuntamiento.


La razón social de los “Amigos de Enrique”, Carmen Guerrero Luna, obedece al nombre que llevó en vida su señora madre y a quién Doger habría prometido –antes de fallecer- que después de presidente de Puebla sería gobernador del estado.


Y las promesas…se cumplen o se intentan. Para eso:


-Alberto Ventosa.
-Ignacio Mier Velasco.
-Y Lara Said afinan los detalles legales y nombres de quienes “solventarán” con aportaciones económicas la nueva versión de los “Amigos de Fox” en su remix poblana, herramienta preelectoral de Enrique Doger.


El asunto se encuentra lo suficientemente avanzado, que hoy se puede –casi- afirmar que el consultor Ralph Murphi será el responsable de operar las riendas de marketing a favor de Enrique y de la Asociación Carmen Guerrero.


En tanto que…


…Beto Ventosa…
…y Nacho Mier le harán al Lino Korrodi que todos llevamos dentro, es decir, jugarán el rol de administradores, publi-relacionistas y de enlaces políticos.


Hasta el momento Enrique Doger no lo ha hecho mal, pero él lo sabe, lo mejor está por venir…

 

****Una de las tantas frustraciones y complejos que atormentan al director de comunicación social del gobierno del estado Javier Sánchez Galicia tiene su origen en los jefes y directores de prensa que despachan en las mul-tivariadas dependencias estatales.


Y es que ninguno fue puesto por él. Todos –sin excepción- obedecen a los intereses de Valentín “El Vale” Menéses y Javier Luna quienes palomearon sus nombres al inicio del sexenio con la complacencia del gobernador Mario Marín.


Sánchez Galicia se ha esmerado en remover a…


…Alicia Sánchez del Soapap, pero le han brincado Mauro González y compañía…
…Adolfo Acevedo de Finanzas, pero lo ha parado Enrique Marín Torres…
…Juan Carlos López Rojas de la Procuraduría de Justicia, pero lo ha frenado Javier López Díaz…
…Hugo Meza de Obras Públicas, pero lo ignoró Javier García Ramírez…
…Luis Bautista de la Sep, pero lo tiró a loco Darío Carmona…
…y José Tomé de Sedesol, pero lo mandó muy lejos Alejandro Armenta Mier.


Para Sánchez Galicia hay una noticia buena y una mala:


-La buena es que habrá cambios en algunas secretarías y esa será su oportunidad para relevar jefes de prensa.
-La mala, es que se trata de dependencias intrascendentes. Las principales seguirán su ruta con los mismos secretarios y los mismos jefes de prensa que ya se ganaron el cariño y afecto de su capitán.


El dicho lo dice bien: “Cuando el pobre tiene para carne, es vigilia”. O este: “Cuando el negro aprendió a leer le compraron Memín Pingüin”. 


Hasta el jueves.




 
 

 

 
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