Por las entrañas del poder


Jesús Ramos

22/03/2010

¡Los pinches priistas no se destruyen, solo se transforman!: Ana Teresa


Los desenlaces internos del PRI y PAN, a propósito de las candidaturas, han generado dos percepciones en los medios de comunicación estatal, y muy probablemente también en la sociedad; y es que a pesar de sus acalorados sainetes, berrinches y malos presagios, el PRI y Verde transmiten a las papilas gustativas el suave sabor de que enfrentarán en unidad y candidez las elecciones del 4 de julio, sensación que no se percibe en la alianza del PAN, PRD, Panal y Convergencia.


Por si eso fuese poco, la confirmación de la candidatura yunquista de Eduardo Rivera Pérez –El 777- se traduce como un presagio de derrota y punto vulnerable en el esquema de Rafael Moreno Valle, no solo por el 33 por ciento de lo que representa la ciudad de Puebla en la votación estatal, sino por lo que implica la incrustación del ala radical del panismo en una estrategia que intelectuales como Héctor Aguilar Camín y Jorge Castañeda suponían debió ser ciudadana para que causara efectos nocivos al actual régimen.


Interpretar la información procesada por priistas y panistas no es difícil, si por un lado en el evento de toma de protesta de Javier López Zavala como candidato a la gubernatura del PRI y Verde pudo verse juntos y revueltos a Mario Marín, Melquiades Morales, Guillermo Jiménez Morales, Blanca Alcalá, Mario Montero, Alejandro Armenta, Juan Carlos Natale, Ignacio Mier y al line up de aspirantes frustrados a Casa Puebla, incluyendo a Enrique Doger, mientras que por el otro, en la victoria del Patrullero 777, fue notoria la ausencia de Moreno Valle, Juan Carlos Mondragón, Paco Fraile y La doña Ana Teresa Aranda.


Cuánta razón tenía La doña al asegurar que “Los priistas son capaces de desmadrarse y hacerse polvo, pero al final de los madrazos también tienen la virtud y la capacidad de echarle saliva a ese polvo para hacerlo masita. ¡Los pinches priistas no se destruyen, solo se transforman!”, -analogía de la Ley de Lomonosov-Lavoisier sobre la conservación de la materia, aplicada por Ana Teresa Aranda al Revolucionario Institucional


La enorme percepción que irradia la posibilidad de triunfo de López Zavala a la par de las ofertas del PRI y Verde en diputaciones y alcaldías se traduce a la perfección en la Teoría de la Gestalt, también conocida como Ley de la similitud: objetos similares tienden a percibirse en unidad. Tirios y troyanos, mexicas y popolocas, atestiguamos la saña inaudita con que los priistas hoy juntos blandieron las espadas en sus vulnerables y débiles humanidades; sin embargo, después de la tremenda conflagración resulta irónico y hasta risible que sean percibidos, quejumbrosos, amoratados y lo que usted mande, como buscadores de la victoria del 4 de julio.


En la megacoalición PAN, PRD, Panal y Convergencia no ocurre lo mismo, bueno sí, pero en sentido opuesto, a razón de que no pocos críticos y ciudadanos reflexivos se tragarán la píldora de que perredistas, aliancistas y convergentes moverán dedos y pies a favor de la victoria del hijo predilecto del Yunque Rivera Pérez; y no lo harán, no porque tal vez no quieran en un dejo de buena voluntad, sino porque Los Doce Apóstoles fieles a su soberbia y dureza no se los permitirían, y lo saben,  bajo ninguna circunstancia, incluyendo la derrota. ¡Faltaba más!


Rúbrica. Doger asumirá en pocas horas la responsabilidad de promocionar el voto a favor de los candidatos priistas a diputados y presidentes municipales de Puebla y ayuntamientos conurbados.

 

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Blanca Alcalá asumió la responsabilidad; dijo que sí, que pondrá todo su empeño y talento para darle a su partido, el PRI, la victoria indebatible y contundente en los tres niveles de competencia del 4 de julio: gobernador, alcalde y diputados. El compromiso no es poca cosa, implica sinergias coherentes tanto del lado tricolor como de su estructura.


Para ese efecto, pudo proyectar el bosquejo del engranaje idóneo que le permitiría, sobre todo, rendir los frutos prometidos a Mario Marín, López Zavala, a La subcomandante Paloma y a Alejandro Armenta. Nuestras antenitas de vinil aseguran que habrá sorpresas y que éstas podrían provocar calvicie en las teteras de Cesar Pérez, Juan de Dios Bravo, Héctor Sulaimán y Fernanda Díez por la serie de enroques a punto de concretarse.


Igual que Mario Montero, la alcaldesa calcula que tendría el balón controlado y toda la cancha a su disposición y antojo, si Cesar Pérez asumiera las riendas del PRI municipal; sin embargo, aguanta y resiste el compromiso de retener el ayuntamiento aunque las cosas siguieran como se encuentran.


Los movimientos de la semana en curso serán en el fondo inminentemente políticos, aunque de paso Alcalá buscará fortalecer la cohesión y los buenos resultados administrativos en la recta final de su mandato; es decir, basada en el criterio de eficiencia y lealtad, algunos funcionarios serán despedidos, ascendidos y otros reubicados a posiciones de menor relevancia. Pero, no hay nada de qué preocuparse, es cosa del destino.

 

Autoría intelectual


***Alejandro Armenta habría aclarado a Enrique Doger, el pasado viernes, que la primera posición de las plurinominales a diputados seguía siendo suya, y que era falsa cualquier tipo de información en otro sentido. **Otro Amadorzaso. El rumor de que Doger sería desplazado de la primera posición a la segunda de las plurinominales casi evita su asistencia a la toma de protesta de López Zavala, ¡por qué otra cosa!, por incumplimiento de acuerdos; algo, que ya habían tejido el dirigente del PRI y el candidato a gobernador. ¡Ya no me ayudes compadre! **Mario Montero y Blanca Alcalá cabildearon y placearon a Cesar Pérez para el PRI municipal ante el gobernador, pero la actual dirigencia hizo lo mismo atrincherando el espacio con compromisos, promesas y lealtades. La decisión sigue en suspenso. **Alcaldes de ayuntamientos panistas de Puebla se comprometieron con su dirigente nacional Cesar Nava, el fin de semana, a involucrarse y ganar las elecciones en sus municipios. 

 



 
 

 

 
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