Por las entrañas del poder


Jesús Ramos

30/09/2009


Tres por el precio de uno, PAN trabaja alianza con PRD, PT y Convergencia


Las manos que tejen la alianza PAN-PRD en Puebla, Veracruz y Guerrero son las mismas que la tejieron en Oaxaca. Sí, son las manos de El Peje Andrés Manuel López Obrador, de El señor de las ligas René Bejarano y del pragmático y mostachón Jesús Ortega.


No se trata del manuscrito de una película de terror creada por Stephen King, López Obrador habría negociado con Felipe Calderón evitar a toda costa que los lazos consanguíneos de Ulises Ruiz sigan gobernando Oaxaca, que Fidel Herrera herede su gobierno jarocho a uno de los suyos, que el marinismo trascienda de sexenio y que el PRI arrebate el triunfo a Zeferino Torreblanca en la provincia guerrerense.


Si las matemáticas son tan gélidas como dicen y tan transparentes como el agua, el PRD lideraría la alianza en Oaxaca y Guerrero y el PAN en Veracruz y Puebla. Dos y dos para cada uno. Se trata pues, de una repartición justa, pero espeluznante por lo que diametralmente han representado sus formaciones ideológicas. El pragmatismo al más alto nivel de lo imposible.


Se sabe que el domingo pasado, durante la asamblea nacional celebrada en la ciudad de México, El chucho mayor, Jesús Ortega, jaló a solas al dirigente estatal del PRD de Puebla, Miguel Ángel de la Rosa Esparza, para decirle: “No quiero que los perredistas poblanos le pongan piedras en el camino a la alianza de nuestros amigos del PAN”.


Quienes presenciaron el mensaje y tradujeron el contenido, cuentan que De la Rosa Esparza por poco y se va de espaldas. Y no fue para menos. Días antes el líder perredista poblano había declarado a la prensa local que si se diera esa alianza, él renunciaba al cargo por tratarse de una locura. Hoy, piensa de otra manera.


La instrucción de El chucho mayor, bajó a los líderes de las tribus del sol azteca desde las primeras horas del lunes, con acuse de recibo para Arturo Loyola, Jorge Méndez Espínola, Armando Méndez y Elba Cerezo, cabezas de grupo de las corrientes Nueva Izquierda, Izquierda Unida y Alianza Democrática Nacional.


El valor que se le debe dar a la expresión de Ortega invade los terrenos de lo espeluznante, quién en sus cabales habría pensado en la elección presidencial pasada que PAN y PRD podrían unir capitales y esfuerzos en un futuro inmediato para evitar a toda costa que el PRI se revitalice. Y es que más allá de las gubernaturas en juego en 2010, la alianza representa el dique de la ultraderecha y la izquierda para impedir que los priistas retornen al poder presidencial.


Fuentes empapadas del tema, confiaron que López Obrador, René Bejarano y Jesús Ortega intentarán bajar “La línea” y viabilidad de la alianza a través de los líderes de las corrientes perredistas con el propósito de evitar que las tribus se enfrasquen en choques que obstaculicen los acuerdos nacionales.


Es importante saber, que en los cuarteles generales de Irma Ramos, Miguel Ángel de la Rosa, Jorge Méndez y Guadalupe Sánchez se preparan para iniciar cuanto antes un escudo de resistencia a “La línea” que quieren bajar a las bases El peje, Bejarano y El chucho mayor para rubricar la alianza. Vienen días aciagos para el perredismo poblano, donde la posibilidad de que la sangre desborde los acuerdos no debe descartarse.


El solo pensamiento de verse unidos al Yunque, a las familias custodias y a los panistas ortodoxos purga los intestinos de aquellos que vivieron en carne propia choques terribles de la derecha y la izquierda en los años 60´s y 70´s con  saldo de muertos y heridos


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La manera en que zurcen la alianza PAN-PRD es demasiado fina, tanto que Felipe Calderón y Cesar Nava pretenden llevarse tres partidos por el precio de uno. Ortega se encargaría de planchar la alianza con los toscos y ordinarios trogloditas del sol azteca y López Obrador haría lo propio con los chambeadores del Partido del Trabajo y Convergencia.


Para fines prácticos y reales, poco podría hacer Mariano Reyes y José Juan Espinosa, del PT y Convergencia, si sus dirigencias nacionales deciden ir juntas con el PAN tras la gubernatura de Puebla. No los tomarían en cuenta.

 

Autoría intelectual

 

***¿Qué perredista con fuertes ligas a Rafael Moreno Valle, podría iniciar la alianza PAN-PRD en Puebla para después cederle el puesto a Rafa? **Si Marcela Jiménez quiere transparencia y equidad en el proceso de selección de candidatos a diputados locales del PRI, no es a Alejandro Armenta a quien debe dirigirse, sería mejor que le reclamara en forma directa y engallada al que toma las decisiones en el estado, me refiero a Mario Marín

 



 
 

 

 
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