Por las entrañas del poder


Jesús Ramos

31/07/2009


Los buenos, malos y feos del PRI


Los guiones de la política, igual que los de las películas, se nutren de actores buenos, malos y feos; por su condición, de ángeles del bien, los primeros son queridos y aceptados tanto por los espectadores como por los electores, mientras que a los malos la gran mayoría desea que los atropelle un tren o los parta un rayo, y los feos, salvo sus contadas excepciones como es el caso de Quasimodo -El jorobado de Notre Dame- son bastante rechazados.


En años recientes las elecciones, lo mismo federales que locales, se han distinguido por ser elecciones de marketing donde a damas y caballeros, más allá de interesarles si un candidato les inspira confianza u honestidad ponen el ojo en el físico y partiendo de ahí deciden su preferencia de voto. Ejemplo nacional, Enrique Peña Nieto. Arquetipo de Puebla, Blanca Alcalá y sus espectaculares de poses de supermodelo mostrando generosa y dadivosa las pequitas de su hombro izquierdo.


A los creadores y genios del marketing, les resulta fundamental conocer su producto de campaña, pues a través de él pueden potenciar los muchos o pobres atributos físicos que posean, sin preocuparse si tienen la cantidad de neuronas suficientes para desempeñar un puesto de elección no digamos de manera correcta, sino lo menos peor que se pueda. Vamos bien o nos regresamos. De acuerdo.


Si usted, amigo lector, fuera un experto en marketing o  un sagaz posicionador de marca, a quiénes de los aspirantes a la presidencia municipal les daría el calificativo de “buenos” candidatos, a quiénes el de “malos”, y a quiénes el señalamiento de “feos”. No es difícil. Es cosa de ubicar a cada uno en el sitio que le corresponde sin tentarse el corazón ni anteponer intereses personales.


Va la lista: Valentín El vale Menéses, Mario Montero Serrano, Gerardo Pérez Salazar, Pericles Olivares Flores, Arturo Hernández Davy, Pablo Fernández del Campo, Othón Bailleres Carriles, Rocío García Olmedo, Javier García Ramírez, Antonio López Malo, Víctor Giorgana, Lucero Saldaña y Luis Alberto Arriaga.


Por principio de cuentas el, supuesto, experto en marketing tendría que extraer a los que deberían de lanzarse como alcaldes…pero de Nueva York: Othón Bailleres y Gerardo Pérez. Separar a los que tendrían que gobernar… Atenas: Pericles Olivares. Y retirar a las que lejos están de ganar un certamen de reina de la primavera… Lucero Saldaña. (Ustedes dispensen, fue una broma de mal gusto).


En este primer filtro el grupo, como se puede apreciar, se reduciría notablemente. A este juego se le llama quitarle la paja al trigo. Si el mercadólogo político pusiera mucha atención y se fijase cuidadosamente en los rasgos físicos de los prospectos de “buenos” muy probablemente adelgazaría la lista a: El vale Menéses, Arturo Hernández Davy, Luis Alberto Arriaga, Pablo Fernández, García Olmedo –a quien los años la hacen ver como los buenos vinos- y García Ramírez por su gran parecido con George Clooney -si no fuera por eso quedaría marginado. ¿Ok? Ok.


Entre los malos, tratando de ser lo más objetivo posible, podría considerarse a: Pérez Salazar, Tontón Bailleres –a pesar de ser güerito y tener grandes los pies-, Pericles Olivares, Lucero Saldaña, López Malo –por llevar en el apellido la penitencia-, Giorgana y párele de contar.


Los restantes, obviamente, entrarían como Juan por su casa con la etiqueta de “feos”: Mario Montero, y… Mario Montero, y… Mario Montero, y… Mario Montero. ¡Híjole, pues nada más le quedaría al experto en marketing Mario Montero! Bueno, entonces él sería el único; aunque si el genio quisiera tener el parcito, tal vez podría anexar a Pericles Olivares, quien tampoco está para ser considerado como un adonis.


Parecería irreal, pero en una campaña todo cuenta: la popularidad, el color, el género, lo feo, lo bonito, lo malo y el oficio. Puebla es una ciudad elitista. El físico, la edad y el color de piel son atributos que no deben desairarse. Pregunto, ¿quién de los personajes aquí barajados puede fortalecer la candidatura de Javier López Zavala en la capital? ¿Pérez Salazar, El vale, Davy, Giorgana, García Ramírez, Olmedo, Luis Alberto, Montero, Pericles o López Malo? ¿Quién?


Conclusión, aunque el ejercicio pecó de simplista, ¿verdad que no todos los prospectos a candidatos del PRI a la presidencia municipal tienen cualidades para desempeñar ese rol tan importante? Puebla no solo representa poco más del 30 por ciento de la votación estatal, sino que concentra la mayor cantidad de panistas del país junto con Guanajuato y Jalisco. Considerando la alta presencia panista y la mancuerna correcta que debe fortalecer a Zavala, cuya presencia en el interior es abrumadora, se desprende el siguiente supuesto: La candidatura a presidente municipal no debería ser considerada como un tema de compromiso ni de afecto, sino de estrategia, pues es Puebla capital el fiel de la balanza para el triunfo o derrota del próximo gobernador. Si no lo satisfizo el ejemplo, vuélvalo a realizar, seleccione a sus buenos, malos y feos y saque sus propias conclusiones.

 

Autoría intelectual


****La labor social que realiza la señora Margarita García de Marín desde el DIF estatal fue reconocida por la alcaldesa Blanca Alcalá al recibir la presea Constantino Sánchez Romano. ***La liga estudiantil democrática exigió a través de un boletín de prensa el esclarecimiento del asesinato, considerado por ellos como político, de Fermín Mariano Matías. ***Tontón Bailleres es amigo íntimo de la torpeza; su estúpida venganza contra Rocío García Olmedo solo ratificó lo que de por si se rumoraba en pasillos y cafés: se sabe la tonada de los aquimichú, en español y en inglés.

 

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