Escenarios


Saúl Tapia Bonilla


Blanca Alcalá II…


El doce de junio envíe a la redacción de CAMBIO la columna que llevó por titulo: “Blanca Alcalá; una oportunidad”, después del mismo, recibí varias llamadas de amigos y conocidos, todos, sin excepción, me dijeron que había cometido un craso error por haber escrito las siguientes líneas: “Como todos saben, la coyuntura política en Puebla, hizo que hoy la candidata a la Presidencia Municipal de la capital sea la licenciada Blanca Alcalá, la cual, a pesar del pesimismo de muchos, cuenta con amplias posibilidades de hacerse del triunfo, pues representa una alternativa para el mercado electoral poblano, quien a su vez, está cansado de ver las mismas caras en cada proceso electoral, pero bien, la candidatura de la ex subsecretaria de Desarrollo Social también beneficia al PRI, pues su postulación es una opción de inclusión para todos aquellos grupos que han sido relegados por los clásicos círculos de poder, hay que decirlo, las circunstancias en que se dio dicha candidatura permiten a la hoy candidata, formar e incluir dentro de su equipo a quien ella quiera, en ésta ocasión, los “ismos” podrán dejarse a un lado, y la licenciada Blanca lo sabe, nadie puede obligarle a no incluir a quienes hayan sido marcados por algún “ismo”, y ésta, será la principal fortaleza dentro de su campaña; es una verdad que la pluralidad enriquece, y eso mismo pasará dentro de su estructura, la libertad inherente a su candidatura, dada por el contexto mismo de ésta, le permitirá sumar a distintos sectores políticos identificados a su vez con diversos grupos de poder; en la candidatura de Alcalá, se encuentra una oportunidad para los talentos que han sido desperdiciados por cuestiones de amiguismo, compadrazgo o pago de facturas; repito, la pluralidad que se puede dar dentro del equipo de trabajo de la aspirante a dirigir el rumbo de la capital poblana será su mayor fortaleza, algo que por cierto el PAN no tendrá, pues ellos tienen a un candidato emanado de una lucha intestinal de grupos de poder internos, lo que fracturó la cohesión de sus estructuras; no tengo el gusto de conocer personalmente a la licenciada Blanca, pero se que es una mujer inteligente y coherente, y ello le dará la ventaja necesaria para ganar las elecciones.

 

Pero bien, la candidatura de Alcalá no sólo representa una oportunidad para el PRI, o para los grupos que han sido marginados, también representa una oportunidad para todos los poblanos, y principalmente para las poblanas; el que sea una mujer la candidata del revolucionario a la presidencia municipal, puede ayudar a mejorar las condiciones de equidad que se viven en nuestra sociedad, no lo digo yo, se ha documentado por parte del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, que la inequidad de género en nuestro país es una de las principales causas de violencia hacia la mujer, por eso, la candidatura de Blanca es una oportunidad para las mujeres, ojalá, y sean más las féminas que vayan como candidatas a los comicios, ahí está el caso de Malinalli Aurora García Ruiz, que busca ser representante del quinto distrito local con cabecera en la capital; se imagina usted amable lector que la mayoría de las candidaturas por las diputaciones estén encabezadas por mujeres, ello hablaría muy bien de Puebla, les aseguro que el triunfo sería seguro para el PRI, si por ejemplo, la campaña en la capital fuera encabezada por Alcalá y por cuatro candidatas a los distritos de la misma, ante 5 mujeres en campaña les garantizo que no tendría nada que hacer el candidato del PAN, simplemente arrasarían con él; se que es un sueño, pero esperemos que en un escenario no muy lejano, se les de los espacios por los cuales han luchado tantos años las mujeres de nuestro país; en fin, créanme que a pesar de haber sido una candidatura dada en un especial contexto político, me da gusto que por fin se le de el espacio a las mujeres en nuestro Estado, y digo a pesar, porque lo idóneo es que la misma se hubiese dado con el único antecedente de que las mujeres merecen dichos espacios, y no porque las circunstancias políticas hayan orillado a mirar hacia esa opción.

 

México padece de un atraso abismal en cuanto a equidad de género se refiere, en el Índice de Desarrollo Humano del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, se observa que muchos estados que se encuentran dentro de las primeras posiciones de Desarrollo, retroceden varios lugares cuando se les suma el indicador de potenciación de género, ello hace ver la urgente necesidad de la aplicación de políticas públicas dirigidas a las mujeres. Sin duda, en nuestro país existen muchas mujeres con grandes talentos, que bien pueden ser utilizados para eficientar, transparentar y mejorar la administración pública, hoy Puebla tiene la oportunidad de ser gobernada por una mujer, y si fuera posible, hasta de tener en el Congreso local a un buen número de legisladoras; Puebla puede ser ejemplo a nivel nacional de equidad de género; la coyuntura y el pragmatismo político deben ser aprovechados para darle a la mujer lo que por muchos años todos los partidos políticos les han negado: espacios; enhorabuena para Puebla y principalmente para las poblanas… la candidatura de Blanca Alcalá es una oportunidad para todos.” Hasta aquí la larga pero necesaria cita, pues bien, como les digo, cuando se publicó dicha columna muchos me llamaron para decirme que fue un desacierto el escribir tales líneas, pues ni Blanca ni Malinalli y mucho menos otras candidatas como mi amiga Cecilia Hernández Ríos tenían posibilidades de alzarse con el triunfo; agradezco y siempre tomo en cuenta la opinión y comentario de lectores y amigos, sin embargo, en esta ocasión si quiero decirles desde éste espacio lo que les dije cuando me llamaron para decirme que estaba equivocado: al tiempo hoy ha pasado ese tiempo, y no me resta más que decirles: no me equivoqué… “Escenario dado”; hasta la próxima.




 
 

 

 
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