De Fondo


Jesús Rivera

06/07/2010

+ Moreno Valle, triunfo contundente
+ Guerra sucia imparable
+ Mario Marín, sin apoyo


El 4 de julio, Rafael Moreno Valle, de la coalición “Compromiso Por Puebla” PAN-PRD-Convergencia y Panal, obtuvo una victoria electoral doblemente histórica: acabó con 80 años de gobierno del PRI y alcanzó el millón de votos a su favor, cifra que ningún candidato había obtenido. Asimismo instaló al PAN en una posición ventajosa en la carrera por la presidencia de la república para el 2012, pues Puebla junto con Oaxaca, eran bastiones electorales del PRI.

 

Eduardo Rivera Pérez, ganó la presidencia municipal de Puebla superando a Mario Montero por cien mil votos, dejando en ridículo a todas las encuestadoras nacionales, locales y extranjeras.

 

Sin  duda estas votaciones también se significaron por otro hecho: la guerra sucia. El cochinero arrojado por el gobierno federal de Calderón y panistas contra el gobernador Mario Marín y los candidatos del PRI, es un hecho que se festeja invariablemente en Los Pinos, en templos católicos y centros educativos de derecha.

 

La hipocresía, su característica.

 

El PAN y partidos de la coalición ganan todo: la gubernatura, la Capital, el Congreso del Estado y más de cien municipios muchos de ellos importantes.

 

UN MIILON DE VOTOS. El Programa de Resultados Preliminares Prep, en lo que se refiere a la elección de gobernador, reveló  las cifras siguientes: Rafael Moreno Valle 1, 005 041 votos, que representan el 52.48%;  Javier López Zavala 795 569, el 41.55%; Armando Etcheverry 111 342, el 5.97%. Esto cuando se habían contado ya el 90:7 % de las 6 mil 608 casillas instaladas en la entidad.

 

Juntos panistas, perredistas, convergentes y panalistas, festejaron eufóricos el triunfo electoral en el zócalo, en un clima de paz social que privó durante toda la jornada electoral.

 

Miles coreaban:”Moreno Valle gobernador” en tanto el Consejo General del Instituto Estatal Electoral IEE reportaba unas votaciones con pocos incidentes que alteraran el orden. Sólo se produjo un hecho de violencia en el distrito 0I, donde panistas fueron agredidos por un grupo de golpeadores con saldo de una persona lesionada.      
 
A las 13:00 horas la cúpula marinista ya tenía informes de que las cosas no iban bien.  Dos horas después, conocieron la magnitud del desastre Tricolor.
   
Mario Marín, Valentín Meneses, secretario de Gobernación, Alejandro Armenta Mier, dirigente estatal del PRI, Mercedes Guillén Vicente, delegada del CEN del PRI; Blanca Alcalá, presidenta municipal de Puebla y Claudia Hernández, secretaria general del partido, no podían creer los resultados de sus encuestas de salida. Javier López Zavala y Mario Montero,  con sus equipos de campaña, instalados en diferentes hoteles, sabían también de la derrota 
 
INCERTIDUMBRE. Rafael Moreno Valle, Eduardo Rivera,  y dirigentes de los partidos coaligados, desconocían en las primeras horas  el alcance de la votación y,  por vía aérea, terrestre y cibernética, exhortaban a la gente a votar.
 
Además de emplear  las mismas estrategias del PRI: movilización, traslado de votantes, compra de votos, entrega de despensas y ofrecimientos de empleo. Los panistas nunca respetaron la prohibición del IEE, continuaron el proselitismo los tres días antes de la elección.  
 
La derrota es dolorosa para Zavala y Montero pero más para Mario Marín, quien cinco  años luchó solo contra la pretensión del gobierno federal de destituirlo; mediante espionaje telefónico, guerra sucia y otras argucias como restringir las partidas federales a Puebla.
 
La dirigencia priista nacional: Beatriz Paredes, Manlio Fabio Beltrones, Francisco Rojas,  gobernadores y figuras nacionales, deben estar arrepentidos por no condenar a tiempo las campañas permanentes hechas a través de medios nacionales contra Oaxaca y Puebla y mostrarse complacientes y colaboracionistas con el gobierno del PAN.
 
De esta forma, y después  de 80 años de gobernar Puebla, el PRI fue vencido.
Estructura, organización y movilización, se emplearon a todo su poder, pero no  alcanzó para triunfar. El voto switcher fue la diferencia.
 
Casi dos millones de poblanos votaron esta vez y lo hicieron a favor del PAN, la mayoría.
 
GUERRA SUCIA. La guerra sucia no cesó el mismo día de los comicios. El internet, redes sociales, correos electrónicos y en celulares fueron el conducto para molestar o motivar a los ciudadanos.
 
A las 18 horas en que se cerraron las casillas, ya había resultados en tv y radio, violando las disposiciones del IFE de no emitir ningún ganador antes de las 20:00 horas. Se vio aquí nuevamente la clara intervención del gobierno federal para que esto sucediera en todo el país.
 
Beatriz Paredes y Javier López Zavala, hasta el lunes por la noche no reconocían el triunfo de Moreno Valle y la Coalición, que sacaban una clara ventaja de 11 puntos porcentuales. Hasta que haya resultados oficiales, afirmaron.

 

El triunfo de Moreno Valle y la derrota de Javier López Zavala, es un parteaguas para el estado. El futuro de Puebla es una incógnita, aunque la clara mayoría lograda en las urnas facilitará las acciones al nuevo gobierno.

 

[email protected]

 



 
 

 

 
Todos los Columnistas