De Fondo


Jesús Rivera


- Injusticia y burla en el alza al pasaje

- PRI, 79 Aniversario


Un verdadero atraco a la economía de las familias pobres  lo es, sin duda,  el incremento  al precio del pasaje en el transporte urbano de esta capital.


Mientras que el aumento a los salarios de los trabajadores en general es de cuatro por ciento en promedio,  a los permisionarios del  transporte urbano, muchos de ellos  funcionarios o exfuncionarios públicos,  se les concedió un alza del veinticinco  por ciento, que resulta injusto en exceso para todos los usuarios.


La nueva tarifa de cinco pesos que entró en vigor desde ayer lunes  es el resultado de la irresponsabilidad,  corrupción  y el cuatachismo existente entre los funcionarios de la Secretaría del Transporte y los empresarios del ramo.


El supuesto estudio que el titular de la SCT, Rómulo Arredondo, esgrime para justificar el incremento,  carece de credibilidad  desde el momento en que el funcionario declaró en conferencia de prensa que el tema del aumento “no estaba en la agenda de la SCT. Estaba en la agenda de los transportistas y era un tema de los medios de comunicación”. Añade el funcionario: “se mantuvo fuera de de la agenda de la SCT 18 meses, pero el estudio para el alza no se hizo de un día para otro, el estudio se hizo 15 meses atrás y arrojaba ya un ajuste a  5 pesos. En ese momento se dijo que el alza no era conveniente”.


¿Y ahora sí resulta conveniente?


¿Para quién?


Y Rómulo hizo gala de cinismo, cuando en esa misma oportunidad afirmó: “el costo ya era insostenible. Hubo incrementos  de precios  en insumos en 2005, en 2006, y 2007. Obviamente, con este ajuste, no se tendrá que reajustar en un buen tiempo”.


Y sí,  el lunes, el pasaje aumentó a cinco pesos, en autobús y 4.50 pesos, en combi o minibús.


Un  trabajador o un subempleado que gane  salario mínimo o un poco más, tendrá que dedicar el cincuenta  por ciento de su salario a transporte, si es que van a trabajar él y su mujer, como ya ocurre. Y si tiene uno o dos hijos en la escuela pues seguramente se irán caminando y casi sin comer a realizar sus actividades.


Se dirá que los permisionarios no tienen culpa de esta situación, y  tienen razón,   pero hay que considerar  que si las cosas fueran al revés, si a los transportistas les autorizaran un aumento  del  5 por ciento a su tarifa y al obrero o subempleado el 25 por ciento a su  salario  la economía de este país sería más justa  y más dinámica. Pero no, los funcionarios estatales y federales que dicen defender las causas de los más pobres, han vuelto a demostrar sus verdaderos intereses.


Y que decir de  la tarifa para “adultos en plenitud”,  será de tres pesos, si es que tienen  credencial autorizada por el DIF,  SCT u otra dependencia  y las personas con capacidades diferentes, tendrán tarifas de cero pesos, pero también con credencial  oficial. 


Se imagina a una persona que desafortunadamente no tenga una pierna, que aborde con mucha dificultad una chatarra y que el chofer le diga que tiene que pagar porque no tiene credencial autorizada.


Es una burla.   


Compromiso. Hoy, el PRI festeja el 79 Aniversario de su fundación, con una serie de actos en la capital del país a los que asistirán diputados, senadores, gobernadores y dirigentes de sectores y organizaciones nacionales, que dan fortaleza al  partido. En esta ocasión sería bueno que el PRI se proponga el compromiso de defender las causas más sentidas de los mexicanos; que se refrende la defensa de los bienes propiedad de la Nación, como el petróleo y otros recursos naturales, que poco a poco se han entregado a intereses  ajenos al país con la complicidad  de los representantes populares incluso del propio PRI. 




 
 

 

 
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