Freaks
Un clásico de lo grotesco


Zeus Munive


Apuntes sobre la política aldeana


Un verdadero éxito fue el primer día del Seminario de Campañas Electorales Exitosas organizado por la UAP y la Universidad George Washington. Los 250 asistentes al seminario pudieron escuchar detenidamente a Roberto Izurrieta, Jaime Durán y Santiago Nieto.


Pero más allá de los merecidos cebollazos —porque son muy merecidos— lo primero que viene a la mente después de escuchar a los expertos en gerencia política es ver cómo es que nuestros políticos locales se siguen comportando como dinosaurios conservadores que a toda costa siguen dirigiendo sus campañas como en el siglo pasado y antepasado. Y no sólo son los priistas, pues están los panistas y los perredistas.


Y es que los políticos poblanos están totalmente alejados de sus gobernados. Ellos sólo hacen política para los columnistas y directores de los medios. A nuestros aspirantes a suceder a Mario Marín se les olvida que hay casi cinco millones de poblanos a quienes deben atender.


A nuestros políticos les gusta pensar en lo que piensan los columnistas de los periódicos locales más que lo que piensan los electores. Como si un editorialista pudiera influir en el voto de los electores. Como si una columna se leyera hasta en los escusados de los más humildes electores o en los baños de la clase media.


Uno de los puntos que se trataron fue ese: cómo es que en un medio de comunicación de pronto se desata una guerra contra un determinado candidato —usted nómbrelo— y los candidatos afectados de forma tonta se les ocurre responder al medio de comunicación en un carrusel de noticiarios radiofónicos y/o televisivos.


Si nadie leyó el golpe periodístico y si el afectado —mal asesorado— se le ocurre responder en ese carrusel radiofónico. Si nadie se enteró, pues ya se comenzó a enterar. Y los resultados son totalmente adversos para el determinado candidato.


Sé que se le ocurrieron algunos nombres mientras leía este ejemplo, pues bien le quiero decir que está en lo correcto, pero véalo como diagnóstico, no como crítica visceral contra el político que se le ocurrió.


Algo que destaca es que para ese tipo de ataques mediáticos lo primero que se debe hacer es un estudio y una encuesta. Sobre los resultados determinar la estrategia a seguir y si es conveniente o no responder a las acusaciones. El consultor Jaime Durán dijo ayer en su conferencia que los silencios son como las pausas de las orquestas que sirven para llevar una obra magistral.


Pero cualquier acción deberá estar sustentada en una encuesta y en estudios para determinar una estrategia.


Otro punto a resaltar dentro de los talleres del seminario fue la comunicación y cómo es que los políticos dejaron de comunicarse con sus gobernados. Cómo es que son políticos viejos que establecen estrategias de compra y coacción del voto. De cómo es que se apuestan en sus votos duros y no en los blandos, es decir, aquellos que pueden votar por el candidato aunque no coincidan con el partido o viceversa.


También en aquellos políticos que se sienten Dios y que tienen un halo divino y que sólo porque ellos lo creen así, ellos ya son los elegidos para ser los abanderados. Igual que el ejemplo anterior puede ponerle nombre, y si piensa en aquél que dice: “Yo asegurar que yo ser el elegido de nuestro amigo”, también está en lo correcto.


Un ejemplo más de esta política aldeana es que no importa si es que con base en las encuestas el candidato es el más conocido, si es que en su nivel de aceptación está muy bajo, pues en caso de que así fuera, la recomendación es que deje de hacer política porque para revertir los puntos negativos de corrupción es —aseguran los expertos— muy difícil y sale carísimo.


Y aquí vale la pena, por ejemplo, echarle una revisada a la encuesta de Intolerancia del pasado martes. Ver quién es muy conocido y quién tiene muy bajos niveles de aceptación. Ese debería reconsiderar sus espacios en la política.


Otro detalle, es que a veces el estudio establece que el apoyo de un gobernante le afecta a la imagen del candidato. Lo ideal en ese tipo de casos es que el candidato se deslinde del gobernante, pues eso le puede hundir aún más.


Un detalle más: con la comunicación bien establecida en una estrategia y con un objetivo definido se puede romper con los cacicazgos y caudillismos en los partidos. Se puede derrotar a los grupos que los controlan.


En general es aplicable a cualquiera de los partidos este tipo de temas que se trataron, pues en Puebla y en México se hace todo lo contrario a lo que se estableció en el seminario.


No cabe duda que aún en Puebla estamos en pañales, pues hasta en los medios de comunicación sólo escribimos para el círculo rojo. Es una aldea y somos aldeanos. Este tipo de cursos lo que hacen es abrir los ojos aunque sea muy poquito, ya que la tecnología tarde o temprano derrotará a las campañas dinosáuricas.

 



 
 

 

 
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