Freaks
Un clásico de lo grotesco


Zeus Munive


Un puente demasiado lejos


El hecho de que el clan Mastretta haya ganado un amparo al Gobierno del estado por el tema del Parque del Arte pone en jaque a la administración estatal. Y la explicación es simple: de aquí para que terminen todas las dirigencias jurídicas entre la necedad de quitarle el comodato a Puebla Verde y tratar de demostrar que el gobierno estatal es poderosísimo, se llevará un proceso legal que trascenderá el sexenio. Y que lo resolverá la próxima administración.


El problema es que funcionarios como Javier García siguen demostrando que la ignorancia es atrevida, ya que desde un principio pensaron que acomodarle un coscorrón a Verónica Mastretta era un asunto sencillo.


Ya vimos que no.


El miércoles por la mañana se vio todo el apoyo de la familia Mastretta entre Sergio “El Cheli”, hasta la autora de Arráncame la vida, Ángeles Mastretta, a quien no se le puede ningunear o tratar como ejidatario de La Galarza, de Momoxpan, de La Célula o de Valsequillo.


La escritora tiene reconocimiento nacional e internacional y es, además, esposa de un gran escritor mexicano, Héctor Aguilar Camín, quien a su vez tiene poder de influencia en la familia Televisa. Y que después de haber escrito La Guerra del Galio, puede hacer y decir lo que sea: es de los libros imprescindibles en cualquier hogar mexicano.


Este sexenio se ha caracterizado de repartir los pinches coscorrones de forma equivocada. Si el gobierno del estado tuviera razón en retomar el control del Parque del Arte, adelante, que lo haga, pero ha usado hasta a sus medios de comunicación para sonarse a la señora Verónica y a su familia.


En sí, el responsable de esta nueva crisis es García Ramírez, quien nuevamente, en aras de un protagonismo —y no sabemos qué negocios— ha comenzado con guerras estériles que ponen en riesgo la imagen del gobernador, porque si recuerdan las críticas de la familia Mastretta con Loret de Mola y Joaquín López Dóriga no son para los animales, sino para el dueño del circo.


Es decir, no para García Ramírez sino para Mario Marín. Y si el tema pudo haber tenido una solución más sencilla, en el ánimo de la necedad del poder, García Ramírez nuevamente le pone el cascabel al gato y hace poner en ridículo a su jefe.


No es la primera vez que García Ramírez comete sus fechorías, recuerden el Hospital General Norte, el cual sigue inoperante y que fue inaugurado por Mario Marín sin conexiones eléctricas y sin contratos de luz.


El hecho está registrado, no es subjetivo, pero como este espacio no pretende ser —por esta ocasión— un panfleto contra el susodicho, sólo queda decir que ese tipo de errores suelen ser lamentables por el dueño del balón, en este caso Mario Marín.
Ni hablar del peluquín.

 

Un correo contra Gil Campos


“Hola, que tal Zeus


”Soy un lector tuyo desde hace tiempo y ahora que está de moda el narcoalcalde, quisiera comentarte que desde hace casi 6 años, Rubén Gil participaba en la campaña de Mario Marín para gobernador con la promesa de que el favor se devolvería con huesos para él y su familia, cuando el llamado góber precioso llegara a la gubernatura.


”Precisamente estos datos fueron proporcionados por su propia familia hace 6 años, por lo que yo en lo personal te sugiero que investigues a Reynaldo Gil Merino, quien en ese tiempo trabajaba en la SEP y que después de un mes de tomar posesión Marín, el antes mencionado Gil Merino, ya gozaba de una vida económicamente mejorada.


”Desde la fundación de la empresa de fletes a cargo de Gil Campos, ya era del conocimiento de la gente cercana a él, que solo era una pantalla para tapar el narcotráfico.


”De antemano, agradezco la atención que prestes a este mail.”

 

360 Grados ya salió


José Luis Sánchez Solá “El Chelís” cuenta cómo y por qué no le gusta usar calcetines aún cuando usa zapato y pantalón de vestir.


Fritz Glockner comenta sobre una característica básica del gobernador como operador.


Y varios personajes más entre El Piporro y Homero Simpson participan en este número seis de 360 grados. Le aseguro que le va a gustar. Además en esta ocasión un admirado periodista poblano, Xavier Gutiérrez Téllez, participa con una excelente crónica: “El día que conocí a Pedro Infante”. Y si no la ha conseguido puede ojearla por Internet en www.revista360grados.com. Sólo regístrese y cheque el dato.

 

 

 




 
 

 

 
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