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Lo que opina la víctima de Valentín Varillas

Una vez que se comprobó con documentos internos de la Universidad Autónoma de Puebla cómo es que el conductor de noticias de Televisa Puebla plagió la tesis de doctorado que presentó el español Enrique Carretero para obtener el grado académico de maestro, nos enteramos de que alguien le envió al doctor Carretero la columna del lunes pasado en la que se detalla toda la corrupción en la que incurrió el “bachiller” Varillas.


Esto fue lo que opinó Carretero Pasín:
“La duda que, en realidad, tengo es si el trabajo que intentó presentar este señor fue finalmente aceptado y a través de ello se le concedió el título correspondiente. En el año 2004, varios profesores de la Universidad Autónoma de Puebla me pusieron al tanto de la situación, pero, en su momento, me confirmaron que el intento de plagio había sido definitivamente paralizado.


”Un saludo
”Enrique Carretero”.
Inmediatamente después nos comunicamos a través de un correo electrónico con el investigador, comentándole que al “bachiller” Varillas se le negó el derecho de presentar su examen. No se le expulsó de la institución, pero sí se le hizo a un lado después de que estalló el escándalo. También solicitamos una entrevista al plagiado o burlado, pues éste no sabía que su trabajo de investigación recorrería muchos kilómetros para engañar a sus maestros y asesores de tesis.


Esto es lo que respondió a los Freaks, nuestro respetado investigador:
“Apreciado Sr:
”Le agradezco su interés en informarme de una situación tan penosa.
”Ahora bien, por mi parte, dado que el intento de plagio fue finalmente abortado, el caso quedaría zanjado.


”Es la Universidad afectada, junto con el Ministerio de Educación o la Institución educativa correspondiente, a los que compete las responsabilidades derivadas de lo sucedido.


”Le saluda atentamente
”Enrique Carretero”.
Interpretando su respuesta a la entrevista que se le solicitó al académico queda claro lo siguiente: es un asunto penoso, en primer lugar. En segundo, como la afectada es la UAP, ésta deberá tomar cartas en el asunto al ser víctima del engaño y en tercer lugar la SEP debería ejercer una acción penal contra el plagio, pues éste es considerado un delito al saber que no se respeta la Ley de Derechos de autor.


Ayer, en su portal de www.statuspuebla.com.mx, se presentó el boletín con el que se eximía de responsabilidades a Varillas, bien, ahí se confirma que Enrique Doger, cuando era rector, protegió a Varillas, pues el documento fue ordenado por el propio Doger.


Y sí, en ese 2003 nos lo restregaron en la cara a todos aquellos que osamos en descubrir actos de corrupción y de acciones delictivas.

 

Los cochinitos chillan


En efecto, ayer se publicó en el portal de Status el boletín del  12 de septiembre del 2003 que elaboró la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), el cual, como habíamos anticipado, fue  avalado por el entonces rector Enrique Doger Guerrero en el que se informa:
“En los archivos de la Dirección de Administración Escolar de la BUAP no existe documento alguno que implique el registro de la tesis ‘Crítica ideológica e imaginarios sociales. Un ejercicio de Análisis e Interpretación en la Legitimación Social’ para adquirir el grado de maestro en Ciencias Políticas que presuntamente habría presentado el ingeniero Valentín Varillas Henaine”.


Respuesta de un freak que leyó con detenimiento:
Efectivamente, en los archivos de la Dirección de Administración Escolar de la BUAP no existe documento, porque el asesor de la tesis, Paulino Arellanes, la rechazó al descubrir que era un plagio.


Según la Ley universitaria antes de que se registren los trámites para alcanzar el grado de licenciatura, maestría o doctorado debe ser aprobada en primer lugar el proyecto de tesis, posteriormente, con el aval del asesor, se registra y se realiza, al final, el examen profesional.


Ninguna parte cumplió el bachiller Varillas.
Posteriormente, el bachiller y su maestro publican en su página de internet: “El documento, cuya copia publica hoy Status, establece además: ‘Preocupados por lograr mejores niveles de calidad académica en dicho posgrado, nos permitimos asegurar que el ingeniero Valentín Varillas Henaine no ha hecho ningún trámite para titularse de la maestría. En el momento que el ingeniero desee obtener el grado de maestro en la Maestría de Ciencias Políticas, deberá hacerlo apegado a la normatividad académica existente en la institución”.


Respuesta de un freak sorprendido:
Sí, así es. No había hecho ningún trámite porque la tesis fue rechazada, insistimos, por parte de los académicos. Ponemos a prueba al bachiller Varillas que hoy, hoy, hoy, acuda a presentar su solicitud de trámite con ese documento y esa tesis.


Si se lo aceptan, ofrezco una disculpa, una recomendación a la columna de El tragón y los mil pesitos que me llegan en mi maletín constantemente.
Ya para rematar dicen que el comunicado “echó por tierra todos los dimes y diretes que pretendieron enlodar al socio de Status y Al Portador.”


Respuesta, otra vez:
Para tener el trámite de la titulación se debería aprobar la tesis.
Nunca se hizo el trámite porque la tesis nunca fue aprobada, fue rechazada al descubrir que fue un plagio.


Lástima que se use una información oficial para manipular los datos.
Es decir, la rectoría no mintió al enviar el boletín, al contrario, sólo protegieron al “bachiller” Varillas.


Pregunto: ¿A caso en Status no conocen la ley?
¿Por qué no contratan al consejero jurídico como asesor?
Si quieren les presto mil pesitos para que contraten a un abogado.
Aunque pensándolo bien, me quedaría sin nada.


Bueno es mejor aprender a leer y a escribir y a saber que no es bueno plagiar.
Y no se hagan como el tío Lolo, porque en el periodismo real, no el de la granja y la extorsión, es decir de los puerquitos, los documentos son la base de cualquier investigación periodística.


Además, la entrevista también es importante para sustentar cualquier investigación.


Hoy en Cambio llevamos el reconocimiento del plagio según  Paulino Arellanes, quien asesoró al “bachiller” Varillas en su tesis y entonces coordinador de la maestría.
Ni hablar, deja más la obra pública que el periodismo.

 

Edgar Nava and Co.


Ahora resulta que Edgar Nava sólo le puso el asfalto y el chapopote a la carretera de la muerte.
Perdón por la expresión, pero que no mame.


O sea cobró 21 millones de pesos por una carretera que está en pésimas condiciones y que él sólo le puso su chapopote y su cinta asfáltica.


Y para el trazo y planeación de la obra se cobraron 11 millones de pesos anteriormente.


Ahora resulta que siempre que se adjudican obras de manera directa por más de 300 mil pesos se usa el pretexto: “es que urgía la obra”. “La dejaron a la mitad”.


¡Carajo!
 Quiere decir que los constructores que se contratan son unos pendejos, están locos, o se birlan la lana.


Es decir, hay deficiencia en la Secretaría de Obras Públicas, pues curiosamente se usa el mismo pretexto para favorecer a los consentidos del sexenio como el prestanombres de los hijos de los gobernadores, es decir el joven Nava.


¿Por qué siempre se asigna de esa forma las obras y se solapan pretextos absurdos?
Estamos perdidos.

 

 

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