Freaks
Un clásico de lo grotesco


Zeus Munive


Operación bachiller


Sucedió hace algunos días en un lugar de Atlixco: el presidente del PRI estatal, Alejandro Armenta Mier, se reunió con toda la estructura del Colegio de Bachilleres.


Y cuando decimos toda, quiere decir toda.


Desde el director general hasta la que hace la limpieza.


Y todo con un fin: recuperar al colegio como bastión priista para las elecciones federales del próximo año, en primer lugar, y las estatales del 2010, en segundo.


¿A favor de qué candidato?


Mmmm, especulemos: si Armenta Mier era abiertamente zavalista cuando encabezaba Desarrollo Social, pues la reunión no sería para apoyar a Víctor Hugo Islas, ¿verdad?


Y en la reunión surgieron los abrazos y los compromisos.


La “operación bachiller” se reactivó, desde hace tiempo que estaba en el olvido, desde que operaba Alberto Guerrero Gutiérrez.
¿Recuerdan a este personaje?


Alberto Guerrero era un ex maoísta de la escuela de Filosofía y Letras de la UAP y desde 1997 creó el Sindicato del Colegio de Bachilleres que participó en la guerra sucia que inició Manuel Bartlett Díaz contra el PAN, cuando ese partido quería quitar la educación laica y gratuita a la Constitución.


El sindicato del colegio presionó a los maestros rebeldes que se negaban a hacer campaña y fueron corridos fulminantemente de manera injusta.


Desde ese 1997 el Colegio de Bachilleres se conformó como una fuerza al interior del priismo como corporativismo y la cabeza era Alberto Guerrero.


Funcionó bien para el priismo dicho personaje, no obstante, unos años más tarde, conformaron una agrupación llamada Prodem. Y esta asociación civil sirvió para presionar al PRI.


El propio Guerrero abusó de su cargo como director y líder gremial (era los dos al mismo tiempo) y creó su Partenón como el de Durazo Moreno en la colonia La Ladrillera, pues unas oficinas del Colegio de Bachilleres tenían hasta un jacuzzi. Y el costo de la obra fue millonario, según denunció Arturo Luna, en ese entonces columnista de Intolerancia.


Con el Prodem, Guerrero logró la candidatura por Teziutlán en las elecciones federales del 2006, pero perdió.


Esta derrota logró que dicha organización interna se dividiera. Además la fuerza de Guerrero se vio mermada una vez que se distanció de Refugio Rivas “Cuco”, quien era su brazo armado dentro de dicho gremio.


Guerrero quedó despedazado tras la llegada de Omar Álvarez.


Ahora sabemos que dicho colegio operará a favor del PRI. Y en su momento a favor del Delfín.


Y es que no hay que hacerse tontos ante la fuerza de Rafael Moreno Valle y el apoyo incondicional de las secciones 51 y 23 del SNTE para el proceso del 2010, el PRI necesita de los viejos y nuevos grupos corporativos que presionen, coaccionen y amenacen de tal forma, que aseguren su triunfo.

 



 
 

 

 
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