Freaks
Un clásico de lo grotesco


Zeus Munive


Del ocaso y cosas peores


Desde la semana pasada se inició una andanada de medios de comunicación en contra de Enrique Doger Guerrero.


Varios “columnistas” o “periodistas” se subieron al caballo para pegarle al ex alcalde en la lógica de presentarse como muy valientes o como paladines de la justicia.


Por supuesto, no hay cosa más falaz que ello, porque si realmente fueran justicieros deberían, por ejemplo, criticar la obra pública que realiza el Gobierno del estado, que es de pésima calidad. También sería bueno que checaran los retrasos como los que tiene Javier García Ramírez.


Lo cierto es que estos “columnistas” o “periodistas” están recibiendo línea, porque la intención es tratar de pegarle al ex presidente municipal de Puebla en el ánimo de sacarlo de la contienda.


En esa lógica, hasta el hijo de Mario Montero —y eso es real— anda diciendo. “A Doger le vamos a partir la madre. Lo vamos a hacer pedazos. Lo vamos a bloquear”. Si el hijo del secretario de Gobernación eso dice en todo tipo de restaurantes, quiere decir que su papá es uno de tantos que está en la lógica de atacar al ex presidente municipal de la Angelópolis.


¿Hasta donde estos ataques son válidos?


Alguien debería hacer el trabajo sucio.


La preguntas hasta hace tiempo era: ¿Quién arrancará con los madrazos contra Doger?, ¿Mario Marín?, ¿Blanca Alcalá?, ¿José Othón Bailleres?, ¿el OFS?, ¿la Comisión Inspectora del Congreso?, ¿algún porro de la UAP?, ¿alguna asociación de taxistas?, ¿la 28 de Octubre?, ¿la prensa?


La respuesta ya está en el viento.


Y es que alguien tiene que comenzar con este tipo de ataques tan sólo porque el ex rector de la UAP supo decir a tiempo la palabra “no”. Que no es por nada, pero es muy difícil decir “no”.


Y como al poderoso en turno no le gusta que le digan “no”, pues la guerra inició, y es a través de una prensa que se consume tan sólo en el círculo rojo en donde se comenzaron los golpes y los guamazos.


Es decir, será una guerra de autoconsumo.


Lo interesante es que el PAN a través de Jorge Ehlinger y el Consejo Coordinador Empresarial se hayan subido en esa guerra. Es interesante ver que Ehlinger jamás en su vida ha cuestionado a Mario Marín.


Que el PAN sea tan dócil con el mandatario poblano.


Se ve que hay repartición de obras.


Alguien alguna vez sugirió que el presidente del PAN estatal, Rafael Micalco Méndez era dueño de una adoquinera y que le vendía a buen precio al Gobierno estatal. No me consta, pero existió dicho comentario. No me consta, insisto, pero a veces el joven Micalco es tan institucional que pareciera que sí, que es una estrella más del canal de las estrellas.


Y sólo así también se entendería por qué es tan dócil con el marinismo.


Pero regresando al tema, la línea desde Casa Puebla es evidente contra Enrique Doger y serán los medios de medio pelo los encargados de subirse al ring, porque ellos y no otros deberán empezar con el trabajo sucio. El PAN ya lo hizo y se ve que cumplió con la orden.

 



 
 

 

 
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