Freaks
Un clásico de lo grotesco


Zeus Munive


Abrirse o morir


Al PAN en el estado no le queda otra más que abrirse a nuevas personalidades si pretende ganar las elecciones federales del 2009 y las estatales del 2010.


Si piensa lanzar otra vez a personajes como Francisco Fraile, Eduardo Rivera, Ángel Alonso Díaz Caneja, Jaime Zurita, José Luis Carmona, Roberto Grajales, Genaro Ramírez y/o su esposa y Luis Olmos, está jodido (el PAN es el jodido, no personalicen).


El problema de Acción Nacional es que desde mediados de los años 90 dejaron de crear cuadros.
Desde los años noventa comenzaron a repetir nombres en las nominaciones y el grupo que alguna vez dirigió Francisco Fraile se apropió de casi todas las candidaturas.


Luis Paredes supo aprovechar ese exceso e hizo una movilización contra el grupo de Fraile. En el 2001 Paredes le ganó a Francisco Emmelhainz la candidatura a la presidencia municipal y logró derrotar a Fernando López Rojas con el doctor Roberto Garcilazo. En ese entonces, López Rojas era el mayor representante del frailismo y la derrota fue creada por Paredes para humillar a Fraile. Nunca se pudo probar, pero Paredes en esa convención compró los votos de un buen número de militantes, no obstante, el triunfo de Luis Paredes consistió en juntar los odios y dolores de cabeza que había generado el frailismo hasta esa fecha.


En las federales del 2003, vino un revés del frailismo e impuso a sus candidatos. La respuesta fue un dedazo del CEN en las convenciones de los distritos 06 y 09. La militancia echó abajo la elección y para remediar el conflicto un centralazo fue el que determinó a los candidatos.


En el 2004 fue Francisco Fraile el candidato contra Luis Paredes Moctezuma. El resultado de dicha candidatura fue desastroso, tanto a nivel estatal como a nivel municipal, con Pablo Rodríguez Regordosa.


Fraile derrotado dijo la cantaleta de que él había sacado la votación más alta para su partido en toda la historia de Puebla. Pobre Paco, si bien no mentía, lo cierto es que él quedó olvidado y defenestrado.


El grupo de Ángel Alonso le dio la espalda una vez que habían trabajado por toda la entidad y Fraile junto con Eduardo Rivera comenzaron a bloquearlo de tal forma que los seguidores de Díaz Caneja quedaran hechos añicos. La intención era evitar que el féretro lo asumiera Díaz Caneja. Esa es la verdadera razón por la que Ángel Alonso está peleado con el ex pastor del PAN, porque Fraile lo vetó junto con Lalo Rivera.


El PAN para ese momento quedó sin un líder, sin brújula (2005).


Eduardo Rivera dejó a Rafael Micalco al frente del PAN estatal hace un año, pero sin un buen resultado.


Micalco, aparte de accidentarse, resultó ser un líder descojonado, gris, anodino, sin los tamaños para enfrentar a un Mario Marín Torres o a un Javier López Zavala, pues al contrario, es muy dado a inclinarse a sus pies y rendir pleitesía.


Los panistas pensaron que un Antonio Sánchez Díaz de Rivera sería la solución por su trayectoria en la derecha, pero no. Fue otro rotundo fracaso: anodino, con falta de liderazgo, sin visión, sin estrategia, sin rumbo, sin oídos ni ojos, estaba perdido.


Ante la falta de un liderazgo real, los grupos internos se concentraron en Humberto Aguilar Coronado, Ángel Alonso Díaz Caneja, Ana Teresa Aranda y Rafael Moreno Valle. La fuerza en la entidad la mantiene este último, pues los otros están más desgastados internamente y sus escuderos ya están muy vistos y muy manoseados.


El problema del panismo es su falta de cuadros y si quiere sobrevivir tiene que apostarse a nuevos hombres y nuevos nombres. Si no lo hace estará destinado a seguir recibiendo favores del gobierno estatal y este partido jugando a ser “crítico”.


El panismo poblano, además, es el más dividido a nivel nacional y el CEN es al que menos le importa, porque sabe que nunca pondrá orden interno.


El PAN no sabe vivir sin caciques y sin caudillos, no sabe vivir sin la línea.


Ante un liderazgo tan desgastado, no le queda otra más que ver en la sociedad para asegurar su supervivencia.

 



 
 

 

 
Todos los Columnistas