Freaks
Un clásico de lo grotesco


Zeus Munive


Un delfín suelto en la Mixteca


Las giras ya comenzaron y el aparato estatal ya recorre de palmo a palmo el estado. Nuestro delfín para Casa Puebla anduvo por ejemplo en Acteopan, pero dicen los que saben que se movía como si estuviera en plena campaña.


La gente de Sedesol le preparó el recorrido: invitaron a varios presidentes municipales, que fueron llevados por medio de presiones para que estuvieran en el recorrido del delfín del partidazo.


Y es que saben que si no van, se les cancelarán los recursos de la dependencia.


La comitiva delfiniana se hizo acompañar por una escolta, pero da la casualidad que le dijeron al comandante de la Policía Judicial de Izúcar de Matamoros, quien también se sumó al delfinismo.


Su visita de trabajo, dicen los habitantes, era una gira de campaña y dicen que estuvo a plenitud.


Si nada como delfín, se comporta como delfín y es tan tierno como un delfín: es que está en campaña.


¿Y saben qué?


No hay quién lo pare.


Va tendido para obtener la candidatura.


No se equivoquen, pues él tiene todo para llegar: estructura, recursos del erario y algo parecido a la bendición papal.

 

Un ombudsman, por el amor de Dios


En junio iniciará la nueva discusión para elegir al próximo presidente de la Comisión de los Derechos Humanos en Puebla y se espera que José Manuel Cándido Flores Mendoza, “El Quechulac”, busque reelegirse.


El problema es que a decir de los expertos en el tema, dicho personaje está más cercano a ser un buen líder cenopista que un ombudsman.


Cómo puede estar en ese cargo alguien que ha despedido de manera injustificada a más de 25 trabajadores y se dice que ha colocado a personas que piensan que los derechos humanos nada tienen que ver con los izquierdos humanos. Es decir, sólo usa a litigantes que están más preocupados por llevarle casos a la afianzadora del mismísimo “Quechulac”.


O por lo menos eso dicen Luis Ángel Campos, quien labora en el programa penitenciario, así como el segundo visitador general de la CDH, Jorge Pérez Garrido, que viola el artículo 24 de la Ley al desempeñarse en el puesto de maestro en el Colegio de Bachilleres.


Además, don “Quechulac” tiene a bien cerrarle las puertas a todo tipo de Organizaciones No Gubernamentales (ONG’S) a menos que éstas lo apoyen en su reelección.


Es decir, don Cándido actúa más como cacique de rancho grande que como alguien preocupado en que nadie viole las garantías de los ciudadanos. Como por ejemplo, jamás ha dictado una recomendación contra los judiciales que torturaron al empresario de Atlixco.


Lo malo es que cuenta con todo el apoyo para continuar en el cargo, a pesar que lo que menos ha hecho es defender los derechos humanos de las personas.

 



 
 

 

 
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