Freaks
Un clásico de lo grotesco


Zeus Munive


El viernes habrá nuevo líder priista


El probe profe Wences conoció las mieles del poder pero lamentablemente para él, sólo sirvió para aparecer en la foto de la ceremonia luctuosa de Luis Donaldo Colosio.


Nada más.


Este viernes, los búfalos se preparan para que la Comisión Política Permanente le dé la bienvenida a Alejandro Armenta Mier como presidente estatal del PRI, quien habrá de trabajar para dos cosas principalmente: ganar los comicios federales del 2009 y posicionar al Proyecto Z para la gubernatura.


Algunos piensan que Armenta es el verdadero caballo negro de Mario Marín para la sucesión, y es que uno de sus principales promotores se llama Maximiliano Silerio Esparza.


Allá por los meses de enero, don Max le hizo un comentario a un periodista poblano: “Pero no me borre a Alejandro Armenta. El muchacho es buen mozo, es inteligente y muy trabajador. No lo borre de la sucesión, él puede dar la gran sorpresa.”


Y está de más decir que algunos lo ven como tercero en discordia si es que López Zavala termina muy confrontado con los grupos que buscan la gubernatura.


El problema es que góber no pone góber.


Y que se verá muy mal que el delfín despache en Sedesol (el área bonita de la administración) y tenga bajo su mandato la estructura partidista con Armenta Mier, porque sería iluso pensar que Armenta no usará la estructura para beneficiar al delfín del marinismo.


Y será más iluso pensar que el delfín no utilizará Sedesol para beneficio personal ahora en el proceso para la sucesión.


Es más, basado en el viejo dicho de “piensa mal y acertarás” los recursos de Sedesol podrían ser desviados para el PRI en el 2009 y en el 2010, además desde esa dependencia se buscará con los padrones de beneficiarios acercarles las bondades del proyecto Z.


En esa lógica fue muy interesante el juego de fichas (que no cambios) que hiciera el gobernador poblano, pues sólo volvió a armar a la llamada burbuja marinista y protegió a su hijo político Javier López Zavala al darle un cargo en la Sedesol.


Sólo, claro, con un inconveniente, López Zavala ya no es el jefe del gabinete y se tendrá que ajustar a lo que dicte Mario Montero en Gobernación.


Pero mientras las mentes calenturientas (empezando por la mía) se ponen a debrayar sobre el futuro del partidazo, hay sólo un hecho real: Armenta Mier llegará el viernes a la dirigencia estatal del PRI.


Bueno y si no es este viernes, le haré como acostumbran algunos atolondrados que se autodenominan periodistas (o peor, analistas políticos sólo porque escriben columnas) quienes durante casi tres años diariamente dijeron que habría cambios en el gabinete hasta que se dieron la semana pasada.


Así no se equivoca nadie, ¿o no?

¿Qué sucede en Cultura?


Cómo suelen operar los cobardes —en la oscuridad y en el desierto— personal de Conaculta a sugerencia del presunto secretario de Cultura de Puebla, Alejandro Montiel, le solicitó la renuncia al director de Culturas Populares de Puebla, Gerardo Pérez Muñoz.


¿La razón? Supuestamente por “situaciones administrativas”, empero, las auditorías practicadas en 2005 y en 2006 a la dirección que encabeza Pérez Muñoz fueron aprobadas por la Federación sin ningún señalamiento, por lo que deja caer por la borda cualquier sospecha de malos manejos.


Y eso es fácilmente documentable.


La verdadera razón, es que Alejandro Montiel solicitó la renuncia de Pérez Muñoz sólo porque no le cae o mejor dicho “le cae mal”.


No nos extraña esto, porque la política de Montiel es en términos de ignorancia y de si hay o no química en la manera de manejar las cosas.


Lo que sí nos brinca o nos sorprende es que Conaculta se haya prestado a las cuestionables acciones del presunto secretario de Cultura de Puebla (¿presunto? Sí, presunto).


Es decir, Conaculta se presta más a las grillas internas de las dependencias que a promover la cultura.


O cómo se explica uno que funcionarios de Conaculta se detengan a pedir renuncias en vez de exigir explicaciones sobre cómo es que dicha dependencia (presuntamente ligada a la cultura) se haya dedicado a presentar en el zócalo de la ciudad de México a la banda Maguey y al grupo K-paz de la Sierra y que se hayan gastado 18 millones de pesos.


Y no sólo se cuestiona en este espacio: recientemente en El Universal se presentó una entrevista con Maya Lorena Pérez, quien dice que a nivel nacional la Dirección General de Culturas Populares perdió su sentido hegemónico y contestatario que mantuvo al inicio de sus trabajos. Además, ella se sorprendía que en los estados con muy pocos recursos se ha promocionado a los grupos étnicos del país.


De igual forma la crítica la hace otro investigador, Óscar Oliva, quien trabajó en el departamento de literatura del INBA y quien también cuestionó la burocracia en la que se ha convertido tanto Conaculta como Culturas Populares (descentralizada del gobierno federal).


Hay algo cierto: escribir sobre Montiel achaparra (Pablo Gómez dixit) pero lo que más molesta es que en México se sumen a grillas tontas sólo porque un personaje no le cae al secretario.


Jamás se ha podido poner en duda el trabajo de Gerardo Pérez, mejor conocido como El Huachi.


El esfuerzo de Pérez Muñoz está a la vista, pues es increíble que con tan pocos recursos haya hecho tanto en materia de culturas populares, que, para nuestro presunto secretario, es lo menos popular de la cultura.


Allá él y su mala cabeza.

 



 
 

 

 
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