Freaks
Un clásico de lo grotesco


Zeus Munive


El rival más débil


El Gobierno del estado analiza quién de los aspirantes del PAN es el más débil para su candidato a suceder a Mario Marín.
No hay que olvidar que el delfín del gobernador es el oriundo de Pijijiapan o por lo menos es la “pinche señal” que mandó cuando lo hizo secretario de Desarrollo Social y a Alejandro Armenta Mier, presidente del PRI.


Por cierto, insistimos: no están peleados ni Zavala ni Armenta. Es una cortina de humo para que los demás aspirantes no le minen sus aspiraciones al candidato del gobernador.


En el PAN aseguran que el candidato más débil (curiosamente) es López Zavala y que es más fácil que ganen con él que con cualquier otro.


Es en serio, así lo han dicho desde sus dirigentes hasta sus militantes. Ven en López Zavala a alguien muy confrontado.


Pero aquí viene lo bueno: en el PRI y en el Gobierno del estado ven como el rival más débil del panismo a Humberto Aguilar Coronado.


Insisto, es la versión del Gobierno del estado, no es necesariamente la opinión del reportero.


La razón por la que ven a Beto como el rival más débil es pese a que es uno de los panistas con más nivel académico y con quien es difícil debatir, es porque tiene menos trabajo de base y carece de carisma social como para abanderar una candidatura a nivel estatal.


En el Gobierno del estado lo tienen bien medido y saben que él es quien menos posibilidades tiene para ganar la elección estatal.


En el PRI saben que con una mano en la cintura le pueden ganar porque es hasta hace apenas unos días, que comenzó a recorrer la entidad en aras de lograr la candidatura del PAN a la gubernatura y saben que ya es muy poco tiempo para lograrlo.


Es lo mismo que ocurrió en el 2004, Melquiades Morales sabía que el rival más débil de los panistas era Francisco Fraile, más débil aún que Luis Paredes Moctezuma y por supuesto que Ana Teresa Aranda, por ello, indirectamente el PRI promovía la lucha intestina entre Fraile y Paredes porque ese tema dividía aún más al panismo y hacía que los priistas se prepararan, como lo hicieron, para ganarle al pastor.


El PRI entonces ha mandado la señal a través de algunos de sus medios de comunicación para apoyar a Humberto Aguilar y frenar a Rafael Moreno Valle, quien encabeza las encuestas tanto en conocimiento como en potencialidad de voto.


Ana Teresa Aranda, si bien tiene problemas internos, cuenta con una buena aceptación en la entidad y, finalmente, Ángel Alonso Díaz Caneja, si bien es quien mejor tiene trabajado el estado, carece del carisma para arrebatarle el triunfo al priismo. Sería una nueva versión de Paco Fraile.


El PRI es uno de los principales interesados en saber quién es el candidato de los panistas, por supuesto que es uno de los que más mensajes manda, en el sentido de que la ultraderecha es la principal interesada en bloquear a Moreno Valle.


Si bien es cierto que existen grupos conservadores que se oponen a la llegada de Moreno Valle, lo cierto es que hay cada vez más panistas que se convencen de que debe ser él el candidato a la gubernatura. Es curioso pero los que más se oponen son los que les gusta más el trabajo de ser oposición, pues saben que se gana estar más afuera (del gobierno) que dentro (del gobierno).


Es del propio gobierno que envían los mensajes de que no pasará.


Lo cierto es que las condiciones del panismo ya no son las mismas que hace seis años.


Ni que hace cuatro.


Les recomiendo checar —para sustentar este dicho— el más reciente reportaje de Ramón Alberto Garza en Reporte Índigo, en donde se demuestra que el PAN se ha convertido en un partido centralista, rehén de intereses priistas, como el de Manlio Fabio Beltrones y que es más pragmático que idealista.


Ahora los panistas más cercanos al viejo priismo saben que desde el CEN se apoyan las aspiraciones del consentido de Elba Esther Gordillo más allá que de cualquier otro candidateable.


Y que todos los candidateables dicen, juran y perjuran que se llevan de a cuartos con: Felipe Calderón, César Nava, Juan Camilo Mouriño y Germán Martínez. Y que son tan chingones que tienen derecho de picaporte hasta en las oficinas que mandó a remodelar en cantidades millonarias el presidente de la República.


Y si bien todos tienen padrinos, hay una realidad, sólo será uno y ese será quien asegure el triunfo del panismo, mientras tanto, veremos cómo es que sigue el apoyo al rival más débil.


La pregunta es: ¿Sabrá dicho rival que lo están usando? ¿Sabrá que así lo consideran? ¿Entenderá estas líneas o pensará que es un dictado del más allá para el más acá?

 



 
 

 

 
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