Freaks
Un clásico de lo grotesco


Zeus Munive


Delfín hasta el fin


Ya no hay duda: los mensajes ya son claros y el candidato del gobernador es Javier López Zavala.


Los puntos para que quede evidente dicho comentario son:


1. Se quedó sin chamba y lo hizo secretario de Desarrollo Social. Posición desde donde podrá desviar recursos, manipular padrones y saber qué presidentes municipales están con su proyecto y quienes en contra.


2. Tiene a uno de sus hombres de más confianza en el PRI estatal. Y desde esa posición podrá influir con la masa y la militancia.


3. Los medios de comunicación cercanos al sistema ya lo ven como todo un operador político y lo tratan como un ungido.


4. Su cercanía con el gobernador le ayuda a opinarle al oído sobre a quien apoyar y a quien vetar. Es muy cercano, de eso no hay duda.


5. Según Carlos Meza Viveros. presumió que llevaba la bendición del primer priista del estado y así se lo hizo saber.


6. Cuenta con el apoyo de la SEP. La dependencia con más recursos en la entidad y su titular es un abierto zavalista.


7. Los críticos de Zavala ya se redujeron.


8. Los diputados, o por lo menos el líder de los priistas, se reúnen en comidas para hacerle festejos al oriundo de Pijijiapan, Chiapas.


9. Si hay legisladores priistas que se reúnen aparte de la mayoría porque no son convocados, son criticados de manera visceral.


10. Porque se le da la gana al gobernador.


Y si esto no lo entienden los demás aspirantes a la gubernatura, están perdidos.


El tiempo pasa y la estructura se mueve a favor de Zavala.

 

López Rubí es López Rubí


No voy a sudar calenturas ajenas y no pienso ser visceral y poco objetivo, pero quiero aclararle a Enrique Núñez, director de Intolerancia que le informaron mal al decirle que José Ramón López Rubí Jr. (Calderón) es coautor de la columna que escribe Edmundo Dantés.


Y salgo a hacer esta aclaración, primero porque admiro como analista, politólogo y amigo a José Ramón.


Segundo, porque yo he leído a José Ramón López Rubí desde que escribía en Intolerancia y ahora en Cambio, así como las revistas Etcétera y Replicante y él jamás se ha escondido en un seudónimo. Además ha sido muy crítico —con sustento— contra los medios de comunicación poblanos, incluyendo este diario. Ha sido muy duro a veces y hasta corrosivo en sus críticas y jamás se ha escondido, pues todos sus puntos de vista están acompañados de un análisis sesudo y bien argumentado. Esos, lo sabemos bien, son los que más duelen porque tienen un fin y un objetivo.


Tercero, porque López Rubí tiene una prosa envidiable y una ortografía de la cual hasta yo carezco. José Ramón nunca escribe chismes de periodistas aldeanos. Va al fondo y ahí están los periódicos, revistas nacionales, ensayos académicos que ha hecho. La fuente del director de Intolerancia —con todo respeto— no sabe leer, cotejar y comparar.


López Rubí sabe escribir y es alguien que devora libros. No escribe por escribir. Te engañaron, Enrique. Y tu fuente, insisto, no sabe cotejar y comparar.


De ahí en fuera, yo no pienso subirme a la polémica que traes con Edmundo Dantés. Esa no es mi guerra y personalmente yo ya no tengo guerra con el periódico que diriges.


Tampoco defiendo a López Rubí, él se defiende solo y lo que sí aclaro es que él es ajeno al mundo periodístico por lo que no trae una guerra casada contra tal o cual medio. Su crítica responde únicamente al resultado de su trabajo como politólogo.

 



 
 

 

 
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