Desde las Galias


César Musalem Jop


CIUDADES HERMANAS.


1.- Tengo que contarles que Leonardo Molina Yano es hijo de un gran jurista poblano que brilló en vida por ser maestro y funcionario incorrupto. Leonardo actualmente ejerce una franquicia federal después de haber demostrado por oposición, en examen público universal y abierto, su talento y preparación.


2.- Pues bien con Leonardo hace mil años concurrí en Taxco Guerrero a una convención internacional de ciudades hermanas y tuve el privilegio de conocer: “Dentro de las entrañas de la bestia”, como diría José Martí ¿qué eran, qué son y para qué sirven? las ciudades hermanas.


Doctores, en sociología y antropología, alcaldes de ciudades medianas y pequeñas de los EEUU, nos condujeron junto con otros ingenieros de organización social por los caminos del desarrollo.


2.1.- Viajando por diversos estados norteños y principalmente por los que se encuentran en el Bajío, descubrí la magia de las centrales de autobuses, de los centros de acopio, centrales de bomberos y policía, y entre otras cosas: La hermandad entre ciudades.  Esta se hace por dos motivos: Uno, por negocios y cultura, o cultura y negocios, y la otra como ocurrencia de los alcaldes.


2.2.- En ese andar aprendí que los hermanamientos entre ciudades es práctica común en los países desarrollados.  Estos convenios bilaterales o multi-laterales les permite a las ciudades usar al máximo sus dones geográficos, sus recursos humanos, y su ingeniería de organización social en beneficio de sus comunidades, intercambiando experiencias, conocimientos, mercancias, y recreaciones adornadas con cultura.


Aclaración válida es que aquí la voz ciudades equivale no a una urbe, sino a un territorio o región dominada por el nombre e importancia de la ciudad.


2.3.- Debe estar incluida la búsqueda de la hermandad con otras ciudades del mundo entero, partiendo de un diagnóstico general de la región -no solo de la ciudad- que abarque: territorio, demografía, actividades económicas, educativas, turísticas, culturales, recursos humanos y potencialidades para el desarrollo.


2.4.- Con el diagnóstico, deben encontrarse  cuales son las ciudades candidatas a la hermandad.  Entendiendo que el concepto fraternizar obliga a encontrar y a ejecutar las actividades que permanentemente sin el límite del tiempo de los ayuntamientos sean benéficas para ambas.


2.5.- Un ejemplo. Debería ser hermanada Atlixco con ciudades-regiones cuya economía descanse en diversas  actividades. Atlixco poseé una agricultura mediana, una fruticultura modesta, una floricultura incipiente, pero adosándole la fuerza de trabajo especializada que poseé en los haceres mencionados desde hace siglos, si se hermanara con cualquier ciudad mediana Centroaméricana podría obtener una serie de conocimientos que le permitiría crecer agrícolamente. Ideal sería crear una vinculación con una ciudad similar de Colombia. Este país hermano le vende a E.E.U.U. el 18% de su demanda floral. México el 1% ; Europa cubre el resto de la demanda.


Atlixco poseé también una multi-fuerza productiva para el área industrial y la inmobiliaria. En el vecindario se encuentran profesionistas y profesionales de los campos citados.


El sentido común nos aconseja que:


S.C.1.- El intercambio de ciudad a ciudad donde los jóvenes, los hombres de negocios, los artistas y los educadores tengan un papel  esencial, viajándo  entre las urbes realizando los cometidos de su rango. Los jóvenes en programas de visitas familiares, actuando como hijos de familia. Los del dinero a lo que van. Los artistas a demostrar lo que dominan en el arte, y los educadores a reciclar ideas que puedan ser ancladas en este duo de vecindarios.


Hermanarse sin lograr objetivos concretos no tiene bilateral ninguna finalidad.


S.C.2.- Debe promoverse y pactarse en un convenio la mutua visita de cámaras de: comercio, industria, sindicatos, iglesias, artistas y autoridades. Ambas visitas deben sujetarse a una agenda de trabajo que pueda ser evaluado.


S.C.3.- Si no se promueven estos intercambios, la relación de hermandad se reduce en todo momento a un simple acto protocolario y ritualista, que desaparece minutos después de los convivios.  Necesitamos los poblanos si en verdad los gobiernos locales llamados también ayuntamientos, desean hermanarse con ciudades de otros mundos, que la usen como herramienta de crecimiento de sus diversas áreas productivas y para fomentar la armonía entre los pueblos.


C.1.- En otro orden de ideas si se busca una fraternización entre ciudades equivale a una fraternización de pueblos vinculados históricamente, y en este caso la sociedad regional poblana mexicana, debería por sentido común, hermanarse con ciudades centro, sudamericanas, caribeñas, españolas y con EEUU y Canadá invocando el TLC.


C.2.- Nuestra opinión nace de que somos miembros de la gran familia latinoamericana que abarca desde el Bravo hasta la Patagonia y los países hermanos caribeños, unidos, aunque no tengamos conciencia de ellos, por el lenguaje, la religión, la alimentación sustentada en el maíz, y nuestra axiología fruto del reciclamiento de las ideas hispano-peninsulares y las nativas.

 



 
 

 

 
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