Desde las Galias


César Musalem Jop

NUEVO SINDICALISMO


1.- Los dueños de los medios de producción en este planeta son de empresa privada, o gubernamentales. Aunque en este caso los socialistas afirman: que los gobiernos no son mas que administradores, y que los bienes pertenecen al proletariado.


2.- En un país de modo de producción capitalista los que no poseemos medios de producción tenemos para sobrevivir sólamente la venta de nuestra fuerza de trabajo, sea a un particular, un gobierno.


3.- Gracias al triunfo de la Revolución Mexicana realizada contra la dictadura Porfirista, la Constitución Federal de 1917, consigna los derechos del proletariado ante los compradores de fuerza de trabajo, y crea a la organización sindical como la única arma contundente para defenderse de las injusticias y de la inequidad en el trato laboral.


4.- Durante décadas el sindicalismo mexicano tuvo un protector, aliado y cómplice en los gobiernos republicanos.


El gobierno federal, y los estatales, por medio de sus tribunales de conciliación y arbitraje, emitían laudos invariablemente a favor del trabajador en forma justa o injusta.


E incluso se convertían en aliados al momento de firmar contratos colectivos de trabajo de corte nacional o estatal, y actuaban como cómplices presionando con medidas económicas o impositivas a las cámaras patronales creando equilibrios ¿artificiales? que impidieron hasta ahora (2009) el estallamiento de huelgas generales o atentados intra-empresas.


5.- La incondicionalidad del anterior y del actual gobierno federal hacia el capital no está sujeta a discusión.  Sea ideológicamente, sea por conveniencia político-electoral, bien sea por la reproducción del modelo foxista-calderonista, el gobierno de la República ha dado muestras de su connivencia con la patronal nacional e internacional.


6.- Pero ante la crisis que vive el capitalismo a nivel mundial (incluyendo el fresco modelo de capitalismo gubernamental chino), no basta la incondicionalidad gubernamental, México debe convertir el arma del proletariado en un cemento expansivo de tal dureza que impida la desaparición de las empresas, toda vez que los cuerpos patronales por si solos serán incapaces de resistir la descapitalización que se les viene, ya que jamás en México han sido capaces de tener a mano a los tanques de inteligencia que son las universidades, los tecnológicos, y los escasos centros de investigación.


7.- Negocio u empresa, que no planteé a su sindicato la demanda de apoyo, está condenado a la desaparición a breve plazo del inventario capitalista nacional.


8.- Queda a la inteligencia proletaria el entender, que la época del sindicalismo del siglo XX es inaplicable para estos días.

 

email:[email protected]

 



 
 

 

 
Todos los Columnistas