Desde las Galias


César Musalem Jop y Gerardo Cepeda Cárdenas

26/03/2009

EL AGUA


La sociedad precolombina del Valle de Anáhuac dependía para su desarrollo y estabilidad política y social del agua. Estaba tan vinculada a ella que crearon bajo sus conceptos estéticos urbanísticos una de las ciudades mas bellas de todos los tiempos, en ambos hemisferios.


No solo el Cronista de la Conquista, sino los grandes poetas novo-hispanos dieron fé de ello.


México-Tenochtitlán (sin acento señores lectores) no solo fue sorpresa e incredulidad sobre su existencia para los conquistadores, sino que también materia para los europeos mas lúcidos de aquellos días pues causó asombro que el agua fuese asiento poblacional, y campo productor de alimentos.


Bajo la colonia los usos hídricos fueron múltiples y variados.  Los especialistas señalan una alta aplicación técnica en la conducción del líquido para el riego y sobre todo para la captación del agua de lluvias en grandes aljibes como el de la actual capilla-templo a cielo abierto de Tecali de Herrera.

 

Actualmente las aguas se usan así:

 

1.- El agua utilizada en la casa se consume según varios estudios, más o menos así:


A.- Un 11 % en la preparación de la comida y el lavado de los trastes, en cocinar unos 40 litros, en lavar trastes de 53 a 230 litros.
B.- Al uso de la regadera se destina un 30% dependiendo de los miembros de la familia, se toma un promedio de 5 miembros, se estima que se gastan de 56 a 115 litros por persona.
C.- En lavarse los dientes o rasurarse, como lo hacemos con el grifo del agua abierta, gastamos unos 6 a 10 litros.
D.- Un 15 % se utiliza en el lavado de ropa, de 50 a 110 litros por carga de ropa.
E.- Un 4 % se destina a usos varios, lavar el auto con manguera unos 40 litros, con cubeta una cuarta parte y...
F.- Un 40 % se va en... descargar los excusados, de 7 a 28 litros por descarga.


Si nos atenemos a gastar los 40 litros para lavar trastes, los 56 para bañarnos, 6 para lavarnos los dientes o rasurarnos, 50 para lavar ropa, 40 para lavar el coche con manguera y 7 por cada descarga en el wc, nos excedemos en cincuenta y dos litros.


Ahora bien si lavamos trastes derrochando 230 litros, si nos bañamos con 115 si en el lavabo se nos van por la coladera 10, si usamos 110 en lavar ropa y 28 por cada descarga de mixión o defecación la suma nos arroja la exhorbitante cantidad de 500 litros en números redondos, rebasando en 100 litros por persona.


De ahí que la autoridad presionada políticamente por el vecindario ya no usufructúa sustentablemente las fuentes, sino que las explota sin ningún respeto para el futuro. Ahora bien si éstas fuesen debidamente recargadas, crearíase un círculo de extracción-introducción mas o menos racional, pero esto no se hace aún en México por falta de: conciencia social y desinformación.


En concreto las aguas potables deben tener un uso directo para ingerir y para alimentar, el resto del  uso líquido para actividades domésticas, bien podría realizarse con agua de menor calidad. Especialmente el lavado de vehículos y pisos, así como el riego de jardínes y plantas.


Ahora bien este uso de doscientos litros por persona es excesivo y no aplicable a ninguna parte de México o de cualquier país civilizado que viva en, por, y para la naturaleza.

 

En México, en Puebla y en cualquier parte del mundo el ser humano debe usar el agua para asearse, para beberla y para usos generales incluyendo los industriales y los agrícolas en forma inteligente sin derrochar ni un litro, o mal gastar un decílitro.

 

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