GAMBITO POLITICO


Alejandro Chacón Morales

06/11/2009

EL CODICIADO RETORNO DE BLANCA ALCALÁ


No son pocos los columnistas que en distintos tonos –pero de manera coincidente- refieren que el proceso de elección interna en el PRI perdió el último matiz de legitimidad política con el excesivo y contrastante muestreo de sondeos electorales.


Tampoco los que manifiestan que el “veto temporal” ejercido contra la presidenta municipal Blanca Alcalá Ruiz constituyó un error de enormes dimensiones por los resultados negativos que ello generó para el proyecto gubernamental del hijo político del Gran Elector.


Lo cierto es que para muchos periodistas la presencia de la gobernante capitalina en el proceso sucesorio y en los estudios demoscópicos es hoy indispensable.


No sólo porque puede erigirse como el fiel de la balanza priísta, sino porque es ella quien incluso tiene grandes posibilidades de convertirse en el factor de unidad que tanta falta le hace al Revolucionario Institucional.


En ocasiones me sorprende la falta de capacidad de los prospectivistas gubernamentales. No me queda la menor duda de que son muy pocos los que entienden y saben leer con claridad los temas electorales… Y lo digo porque el escenario que enfrenta el partido de Lázaro Cárdenas en Puebla fue previsto desde hace varias semanas.


Y si no lea usted lo escrito en este espacio el pasado 2 de octubre:


“Quienes dirigen el proceso de elección interna en el Partido Revolucionario Institucional cometieron un craso error de cálculo que, en el corto plazo, será contraproducente para los pretendientes de la poderosa silla gubernamental”.


“Y es que en el encolerizado intento por descarrilar el tren blanquista los contendientes se desgastan paulatinamente. Pareciese que los encargados de efectuar estudios prospectivos se encuentran perdidos en los laberintos del autoerotismo mental construyendo una serie de escenarios deseables, pero todos ellos improbables”.


Omitir en un primer momento el potencial de la primera regidora capitalina no sólo se erige como un despropósito, sino como un lamentable desacierto que, con toda seguridad, registrará en muy poco tiempo los perniciosos efectos que cargan consigo las azarosas decisiones políticas”.


“El ‘destierro’ de uno de los más fuertes contendientes en los sondeos que la empresa de María de la Heras tiene considerados para los próximos meses (sin precedente en la historia del sistema político poblano) se entiende como un mensaje de cerrazón democrática, de sectarismo partidista y de inocultable temor y misoginia política: Un riesgo no medido por los pre-precandidatos”.


Y concluye el texto:


“Eliminar el nombre de Blanca Alcalá de los primeros estudios demoscópicos no representa ningún impedimento para que ésta se incluya con toda libertad y en el momento preciso en la disputa por la nominación oficial del partido de Lázaro Cárdenas”.


“Por el contrario, su excluyente retiro de los indicadores estadísticos le permitirá colocarse lejos no de la violencia verbal y mediática (como se lee todos los días en la prensa local) pero sí de la disputa central entre los contendientes”.


“Más aún, le concederá el privilegio de ubicarse como una finalista directa en la batalla por casa Puebla”.


“Es decir, mientras el resto de los pretendientes hará todo lo posible por crecer uno o dos puntos porcentuales la edil se dedicará a concretar su proyecto de gobierno para posicionarse en el entarimado social y llegar a la contienda con heridas leves pero imperceptibles: Lista para enfrentarse con el o los ganadores del primer episodio”.


“Si esto fue calculado por el mozuelo dirigente priísta, por el principito y sus obsecuentes cortesanos, por el dueño del dedo de oro y por el grueso de los aspirantes, significa que se encuentran demasiado confiados, seguros de que la primera regidora capitalina estará ‘noqueda’ para entonces”.


“Empero, si los prospectivistas gubernamentales o partidistas omitieron estos ‘pequeños’ detalles, los resultados serán realmente catastróficos para los que se empeñan en tirar del carro sucesorio a quien según los registros de prensa es considerado su principal adversario: Blanca Alcalá Ruiz”.


“Al final, cuando la mujer de las mil tempestades decida alzar la mano, los prosélitos del animal acuático -entre ellos el parcial líder de los tricolores (que de héroe partidista se convirtió en el enemigo de la sucesión)- tendrán que incluirla irremediablemente, de lo contrario echarán más leña a la hoguera del divisionismo”.


Hasta aquí la extensísima pero necesaria cita.


Hoy, los periodistas Fermín García, Rodolfo Ruiz, Mario Alberto Mejía, Arturo Luna, Alejandro Manjarrez, Ociel Mora y mi amigo Arturo Rueda confirman que la exclusión de la presidenta municipal propició un caos partidista, y que la tan cacareada unidad en el instituto es sólo un mito.


Dama por alfil


Muchos exigen el retorno de Blanca Alcalá, y como dije el martes pasado, la primera regidora tiene argumentos y de sobra para contender por la multicitada candidatura.


En primer lugar porque su posicionamiento en las encuestas la mete automáticamente en la disputa por la silla gubernamental: La opinión pública (a través de los sondeos) ha decidido que tiene el potencial para suceder a Mario Marín Torres.


En segundo porque –quedó constatado- es el principal activo del PRI en la capital.


Así lo definen los estudios realizados en meses pasados, pues supera en los rubros de Confianza, Credibilidad, Simpatía ciudadana y Potencial de voto a muchos de los que hoy participan en la contienda (si no es que a todos, como dijo Fermín García).


En ese sentido, el tema de la indefinición quedó rebasado.


Ahora la mujer gobernante tendrá que actuar en consecuencia y responder a la solicitud, al llamado de los ciudadanos, no a los del partido, como erróneamente piensan muchos columnistas.


El mensaje del electorado es muy claro: Blanca Alcalá no debe renunciar al clamor del imaginario colectivo, sobre todo cuando es ella –hay que aceptarlo- quien ha actuado de manera prudente (nunca indefinida) ante el panorama de violencia que sufre desde hace varios meses el Revolucionario Institucional.


Pero como siempre surgen ineludibles las preguntas: ¿Comenzarán de nuevo las descalificaciones hacia el gobierno municipal?... ¿Se agudizará el sectarismo partidista y la misoginia política impulsados por López Zavala y su compadre Alejandro Armenta?... ¿Qué pasará si se confirma que la presidenta municipal tiene mayor potencial de voto que el resto de los contendientes?... ¿Aceptarán Enrique Doger y el “candidato precioso” –como lo bautizó Reporte Índigo- los resultados futuros?... ¿Cuántos se pondrán nerviosos con su inclusión?


Ahora los riesgos son mayores, pues denostar las acciones del gobierno capitalino y a la primera regidora será cuestionar al mismo PRI y demeritar aún más su labor frente a los ciudadanos. Un elemento que puede capitalizar (y que estoy seguro ya lo hace) el virtual candidato del PAN: Rafael Moreno Valle.


Como dijo en alguna ocasión Arturo Rueda, “Alcalá es el fiel de la balanza”… Todo depende de que tanto el Supremo Decisor como el delfín y el dirigente partidista Armenta Mier la reconozcan como tal.


Jaque Mate


A propósito de metodologías. Visto está que las encuestas resultaron todo un fiasco para legitimar la unción del elegido del señor. Lo que provocaron fue una guerra de columnas. Pero también se equivocan quienes señalan que la consulta a las bases puede beneficiar el proyecto transexenal del gobernador.


Y es que no se trata de Javier López Zavala contra Enrique Doger Guerrero. Se trata, en estricto sentido, del elegido contra el resto de los aspirantes.


Imagine usted la presencia de Blanca Alcalá y su capital político. Súmelo con la estructura de Alberto Amador Leal en la Sierra Norte. Agregue los grupos de apoyo de Jesús Morales y de su hermano el senador Melquiades. Ponga en la misma mesa las simpatías que tiene en la ciudad el ex rector Doger Guerrero, y finalmente considere los cientos (o miles) de damnificados políticos que el marinismo ha dejado a lo largo de cinco años.

 

Cree usted que con estos factores el entenado pueda ganar una consulta a las bases?... Difícilmente… Por eso el proceso interno está empantanado… El que logre desempantanarlo… Buen desempantanador será… Abur.

 



 
 

 

 
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