GAMBITO POLITICO


Alejandro Chacón Morales

09/10/2009

EL SEÑOR DE LAS MENTIRAS


No cabe duda que el reconcomio, el sentimiento de impotencia y el espíritu de preocupación se erigen hoy como los pésimos y sombríos consejeros del elegido gubernamental.


No sólo porque lo han obligado a excluir lo moral y lo ético de la política, sino porque lo guían equivocadamente por el camino de las sórdidas e inicuas mentiras para conseguir su propósito.


Aludo por supuesto el entramado de engaños que el entenado marinista utiliza de forma recurrente para generar percepciones positivas y construir una imagen falaz sobre su persona.


Basta recordar que en los últimos meses el hijastro preferido del Gran Elector filtró resultados de encuestas “prestigiosas” para venderse como el verdadero “candidato de la sociedad”. Más aún, aprovechó el impacto de distintas obras municipales para promoverlas como suyas -según lo que se comenta en algunas zonas de la ciudad.


Incluso mandó pregonar en conocidos espacios editoriales su presunta cercanía con Enrique Peña Nieto.


Pero en esta ocasión el principito superó los límites de la cordura política al montarse en una maliciosa estrategia que, independientemente de sus beneficios electorales, podría costarle la nominación oficial de su partido por las implicaciones legales que dicha maniobra trae consigo.


Me refiero a los push poll o sondeos de empuje que desde la Secretaría de Desarrollo Social se emplearon para promover el nombre de su titular, un hecho que sin duda alguna puede constituir un parteaguas en el proceso interno del Partido Revolucionario Institucional.


Si bien el mamífero marín-o ejecutó la máxima de la negación total, los documentos mostrados en las páginas de este diario y los comentarios vertidos por los directivos de la empresa contratada ex profeso dieron cuenta de una más de sus simulaciones.


Sin embargo, el problema no es haber echado mano de este tipo de artilugios para posicionarse entre los ciudadanos (en política todo es provechoso)… El verdadero dilema se centra en el ingenuo uso de recursos del erario público para hacerlo.


Cuesta creerlo, pero Enrique Doger Guerrero –descalificado en columnas a modo y satanizado por los prosélitos del “preferido”- tenía toda la razón. La protesta ante la delegada del CEN priísta, pues, tiene todo el sustento del mundo.


Primera pregunta: ¿Qué necesidad tiene el entenado de impulsar todo este tipo de operaciones para crecer electoralmente (…) Acaso no tiene seguro (como dicen muchos) el nombramiento como candidato de su partido?


Segunda pregunta: ¿Exigirá el resto de los aspirantes la salida del mentiroso y chapucero funcionario gubernamental de la contienda interna?


 Tercera pregunta: ¿Qué dirá ahora Mercedes del Carmen Guillén Vicente (a) Paloma ante la contundencia de las pruebas?


Cuarta pregunta: ¿Y el Instituto Estatal Electoral?... Bien… Gracias.


En el último caso, es de muchos conocido (dicen los medios) que el timorato consejero presidente del organismo electoral, Jorge Sánchez Morales, es uno más de los peones del marinismo.


Y con toda seguridad –si es que se presentan las denuncias correspondientes- dirá que el bienamado es libre de toda culpa o que en lo personal se encuentra imposibilitado para actuar jurídicamente (según evidenció en una penosa entrevista con Alejandro Mondragón).


Pero ¡Cuidado!… Alguien podría interponer una querella en el plano federal, específicamente ante la Fiscalía Especializada para la Atención de los Delitos Electorales, pues el presunto delito transgrede ya no digamos el 200 bis (que hoy es letra muerta como dice Rodolfo Ruiz) sino los lineamientos del Código Federal de Instituciones y Procedimientos Electorales.


Lo anterior merecería, por decir lo menos, una sanción ejemplar para el preferido del Supremo Decisor, pero también para el propio Comité Directivo Estatal del Revolucionario Institucional y su mozuelo dirigente por solapar este tipo de actitudes, como hizo esta semana al defender de forma abierta a su compadre.


Alguien, entonces, tendría que pagar los platos que se rompan… Alguien tendría que ser utilizado como chivo expiatorio para librar de este gigantesco problema al señalado por el dedo de oro.


Imaginemos las proporciones de un escándalo de tales magnitudes: Oro molido para los panistas, en particular para su virtual candidato Rafael Moreno Valle, quien seguramente toma nota de todos los entuertos propiciados por el insigne principito.


Estamos, entonces, ante la posibilidad de que finalmente se pongan en marcha no el Plan B sino el Plan C de la elección interna priísta, pues lo último que quiere el inquilino de Casa Puebla es convertirse en el gobernante de la transición, y menos cuando su deseo es insertarse en las ligas mayores de la clase política nacional a través de una Senaduría.


Quedarían entonces tres opciones coherentes para sustituir al bienamado: Blanca Alcalá Ruiz, Enrique Doger Guerrero y Jesús Morales Flores. El resto, como dice el periodista Mario Alberto Mejía, es pura pipitilla.


Ahora bien, no dude usted que los seguidores del entenado marinista –convertidos hoy en idólatras de la mansedumbre- incrementen en los próximos días sus feroces embestidas contra quienes hoy son considerados los principales enemigos del proyecto transexenal marinista.


Adivine quienes serán el blanco de los ataques… Ajá, los mimos que mencioné en el párrafo antedicho (sólo registre los constantes cuestionamientos hacia la primera por el viaducto elevado y las amenazas del Orfis contra el segundo por su “fallida” cuenta pública).


 Y es que no son pocos los periodistas que –como costras purulentas predicando la pureza del alma- contraen el cuerpo e inclinan la cabeza todos los días para enderezarle el espejo al “narciso” de la política poblana, tampoco los que con los dedos cubiertos de ventosas e intereses compuestos presentan “análisis” prospectivos poco sustentados.


Pero cuáles serán las mentiras en esta ocasión, cuál será la estrategia para ocultar la garrafal pifia de los zavalistas. No espere mucho… En breve lo sabremos.


Lo que sí nos queda claro es que por estas acciones el descrédito de la política y de quienes la ejercen como profesión se incrementa día con día entre los potenciales electores.


Caballo por Alfil


La moral y la ética, como mencioné en los primeros renglones de este texto, han sido olvidadas por completo.


Sólo basta con leer las declaraciones que cotidianamente realiza el llamado delfín en la prensa local para constatarlo: Cuando se viste de funcionario gubernamental habla como aspirante a la candidatura y cuando se enfunda en su traje proselitista predica como titular de la Sedesol.


Esta dualidad es la que le resta toda autoridad para hablar de unidad, de equidad o de imparcialidad en el partido, un instituto que –se ha visto- es hoy un brazo más del proyecto Z, con todo y que algunas ex diputadas locales e insignes palurdos defiendan al mozuelo dirigente con vehemencia y pasión desmedida.


Insisto, de todo esto lleva registro Moreno Valle, quien a pesar de que muchos digan que será un débil candidato contra cualquier priísta, la realidad es que puede dar la sorpresa electoral ante un PRI debilitado, desorganizado y resquebrajado por la necedad de la imposición.


O acaso ya olvidaron que en medio del presunto “hoyo financiero” y de su destierro político priísta venció al mismísimo ex gobernador Melquiades Morales Flores. De verdad que en ocasiones, como dice Julio Scherer, dejamos en el extravío todos esos recuerdos, pero otros más tenemos terca la memoria… Quién entonces para competir contra el neopanista.


Jaque Mate


En esta ocasión quiero utilizar este espacio para agradecer todos los comentarios positivos y las felicitaciones que algunos lectores me han hecho llegar a través de la columna de mi amigo Arturo Rueda.


De verdad me siento halagado, pero la intención no es otra más que generar escenarios diferentes para el análisis mediático y político, como estoy seguro realizan quienes siguen esta columna.


P.D. Concuerdo con lo referido el martes pasado por el columnista Manuel Cuadras. “No comparemos peras con manzanas” en el proceso de elección interna del tricolor.  Por supuesto que los actores nacionales influirán en la toma de decisiones, sobre todo la presidenta del partido, Beatriz Paredes, y el cuasi candidato presidencial Peña Nieto. Y si no, al tiempo.

 



 
 

 

 
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