GAMBITO POLITICO


Alejandro Chacón Morales

16/10/2009

El juego de las cartas marcadas


Muchos son los postulados que se desprenden del estudio demoscópico presentado recientemente en este diario.


Uno de ellos establece -como concluyeron distintos editorialistas (en particular los columnistas cómodos)- que el hijo político del Gran Elector se encuentra en el pináculo de su carrera política… Otro más nos señala –según versiones de dos precandidatos (Enrique Doger y Jesús Morales)- que el sondeo carece de toda credibilidad por el “deplorable manoseo” de los resultados.


Quizá los razonamientos expuestos son correctos, o quizá ninguno de ellos lo es.


Aún así, en medio de ese mar de reflexiones existe un elemento que hasta el momento ha escapado del escrutinio público y mediático.


Hablo por supuesto del uso de “cartas marcadas” para deslegitimar cuestionamientos y/o crear escenarios de distracción con el propósito de esconder comentarios perjudiciales en un entorno negativo.


Me parece que este último es el punto que en realidad debemos analizar con detenimiento, porque lo importante del ensayo electoral efectuado por el CISO de la BUAP no son los indicadores, sino la necesidad de exhibirlos públicamente en circunstancias poco provechosas para el entenado marinista.


Hasta hoy, ningún periodista se ha preguntado cuál es el interés de la máxima casa de estudios en Puebla por presentar indicadores de manera precoz, mucho menos cuál es el papel que desempeñará como institución en el proceso de sucesión gubernamental.


Tampoco se ha cuestionado por qué las multicitadas cifras se mostraron en medio del escándalo mediático y legal en el que se encuentra el delfín gubernamental, mismo que podría terminar con sus sueños por el impúdico uso de recursos públicos para el mejoramiento su posicionamiento electoral –léase la contratación de la empresa By Power Media.


Las respuestas tienen, como todo, su grado de complejidad, pero pueden resumirse de manera sencilla. Veamos.


En primer lugar, se entiende que la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla –con todo y su flamante Rector- tiene definidas sus preferencias y se prepara para lo que viene en los próximos cuatro años.


Hoy, la institución se ha erigido como una pieza esencial en la estrategia política del Supremo Decisor y de su entenado… En una de las Torres que se manejan discrecionalmente para bloquear el movimiento de la Dama, de los Caballos y de los Alfiles contrarios.


En segundo lugar, podemos deducir que la filtración del sondeo en uno de los medios más críticos del sistema obedece al establecimiento de una estratagema que tiene como fin último disminuir los efectos negativos que genera el tema de  las famosas encuestas de empuje.


Pero lo más urgente para los zavalistas es encontrar la manera de justificar el golpeteo que en los últimos días ha recibido el hijastro político del Supremo Decisor en algunos espacios editoriales.


Con lo anterior, “el señor de las mentiras” tendría argumentos suficientes para referir, faltaba más, que los contendientes le pegan y le inventan cosas porque se ubica en el primer lugar de las encuestas… Que es denostado con relativa frecuencia por sus enemigos porque le tienen “envidia o miedo”. No más, no menos.


Sin embargo, como bien señala el columnista Manuel Cuadras, en esta ocasión la “verdad mediática” está lejos de compararse con los efectos que producen las “verdades jurídica y real”, pues los alcances son diferentes y marchan por rumbos opuestos.


Ahora bien, la estrategia de la “encuesta perdida” -más allá de que sus resultados sean verídicos- tiene en sí una doble intención.


La primera, como mencioné, esconder el golpeteo mediático. La segunda, por supuesto, meter presión a la encuestadora de María de las Heras o incluso aligerarle la carga en el sinuoso camino de las descalificaciones.


Este planteamiento, de la misma manera, exhibe el notorio interés de Enrique Agüera Ibáñez por quedar bien con el bienamado gubernamental, pues –nada tonto- desea impulsar desde este momento su posible participación en comicios venideros.


Imagine usted el diálogo con su equipo (escúchese con el timbre de voz que lo caracteriza):


-     Jorge David, quiero que filtres este sondeo en Cambio. Necesito que le den celeridad. Y cuidado con que nos golpeen…. ¿Estás seguro que los resultados están bien protegidos?
-     Sí señor.
-     ¿No se escapa nada?
-     No señor.
-     Bien, entonces mándalos ya… Y le dices a Héctor que se prepare unas fichas con la metodología por si las dudas… Dile también a Damián que opere el tema con los periodistas… Insisto, no quiero que me peguen… Dile que salga bien para que lo note López Zavala.


Como puede observarse, la universidad entró de lleno en el juego político. Y lo hizo con el único elemento que tiene para ello: El CISO de la BUAP.


Empero, es de muchos conocido que el “prestigio” de este centro de “estudios sociales” es hoy raquítico.


Como dije en semanas anteriores, la reputación lograda se le debe a Rigoberto Benítez Trujillo. No al Rector y no a Jorge David Cortés Moreno (el Administrador metido a Comunicador para realizar encuestas).


Es la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, entonces, una más de las cartas marcadas para defender cuando es necesario los intereses del principito y de sus obsecuentes cortesanos.


Ojalá que las actitudes de Agüera Ibáñez no repercutan en el movimiento de sus piezas pues, como referí en entregas anteriores, pueden quedar “clavadas” de manera permanentemente en la partida final.


A todo esto, qué es lo que dicen los relegados encuestadores locales… ¿Coincidirán las cifras del CISO con las del BEAP, Opina, Indicadores o las de Sergio Cortés?


¿Qué pasará, como cuestiona Arturo Rueda, si las “encuestas espejo” ofrecen resultados distintos a los presentados por Demotecnia? Esperemos que el mamífero marín-o esté preparado para ello, pues de lo contrario será exhibido una vez más por sus mentiras.


Pero lo más preocupante es que no sólo quedará en entredicho su carrera política, sino también la de su protector y benefactor, quien todavía no encuentra la manera de “vender” a su delfín entre los priístas de la clase política nacional –Dígase Beatriz Paredes Rangel, Manlio Fabio Beltrones y el presidenciable Enrique Peña Nieto.


Muchos dicen que todo está cantado, que no hay ni habrá manera de quitarle la candidatura al preferido del todopoderoso en el estado.


Tan seguros están los prosélitos del entenado, entre ellos el “inteligente” secretario de Educación Pública Darío Carmona, que han empezado a repartirse el pastel sin antes conocerlo.


¡Cuidado!... porque puede que se indigesten antes de tiempo.


Jaque Mate 


Minimizar el escándalo de By Power Media y esconder con encuestas su efecto mediático no será suficiente para enfrentar el posible retiro de su candidatura.


 Manuel Cuadras lo expresó perfectamente en su colaboración del jueves. No sólo es este problema, sino también los elementos negativos que a lo largo de casi seis meses ha creado de manera ingenua.


O acaso ya olvidó la reunión con los jóveneZ priístas organizada por el junior marinista. O las reuniones proselitistas en horas de trabajo. O los constantes señalamientos de su búsqueda por la gubernatura de manera por demás anticipada.


Esto es lo que pesará no en el sumiso Instituto Estatal Electoral, pero sí en la Fiscalía Especializada para la Atención de los Delitos Electorales, y si no al tiempo.

 



 
 

 

 
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