Genio y figura


Gaby Vargas

04/03/2009

LAS TRAMPAS BLANCAS


Adivina: es ¿deliciosa, cautivadora, atractiva, y adictiva como pocas sustancias? A veces muy presente, aunque con frecuencia se esconde en donde menos te imaginas. Para ella es muy fácil conquistarnos, y para nosotros muy difícil deshacernos de su adicción. Los fabricantes saben que si le agregan este ingrediente a sus productos, la gente regresa por más. ¿Qué es?


La entidad de este diminuto demonio en su forma más pura, es el jugo de la caña. Una planta benigna ¿no? Y lo es, si la ingerimos con moderación y en su forma más cruda. Sin embargo, en el proceso de refinamiento, todas las enzimas, fibra, vitaminas y minerales se destruyen. Sí, se trata del azúcar.


El azúcar es un gran gancho para cautivar al consumidor. Sin embargo, tanto este polvito blanco, como el jarabe de fructosa de maíz,  se han relacionado con hipoglicemia, debilitamiento del sistema inmunológico, hiperactividad, déficit de atención, infección vaginal, crecimiento del hígado y  riñones, aumento del ácido úrico en la sangre, desórdenes emocionales y mentales, caries dentales, y un desequilibrio en los neurotransmisores del cerebro. ¡Nada más! Bueno, sin contar que, por supuesto, engorda y envejece el organismo al incrementar la insulina, por lo tanto, los radicales libres en el cuerpo.


Antes de que me llegue la avalancha de correos de protesta y los de la industria azucarera me linchen, comparto que no se trata de renunciar a los dulces, galletas y postres por el resto de nuestras vidas. Simplemente, de disminuir su consumo. De controlarlo. 


Ten en cuenta que te va a costar trabajo, como ocurre con cualquier otra adicción. Así que puedes sustituir el azúcar por otras alternativas más nutritivas, como: miel de maple, néctar de agave, remolacha,  azúcar mascabado o miel de abeja. Todas contienen enzimas, calcio, hierro, potasio, proteína, las vitaminas B, magnesio, fibra y ácido fólico. Y siempre  y cuando lo ingieras poca en cantidad.


¿Y qué de los azúcares de dieta?


Sobre los azúcares de dieta, hay de varios tipos. Sólo te voy a platicar sobre el que suscita más controversia: el aspartame. Un ingrediente que se encuentra en la goma de mascar, en refrescos de “dieta” y otros productos sin azúcar.  Al investigar el tema, me pregunto, ¿cómo pueden permitir este químico en el mercado? Fíjate: el aspartame, ha sido asociado con una serie de enfermedades como: artritis, defectos de nacimiento, migrañas, fibromialgia, Alzheimer, lupus, ceguera, esclerosis múltiple, pérdida de memoria y diabetes. Son ¡92! los efectos negativos colaterales que contiene esta linda sustancia. Pero nunca se nos ocurre relacionar estos síntomas con el aspartame.


Cuando el alcohol metílico, un componente del aspartame, entra a tu cuerpo, se convierte en formaldehído, una neurotoxina  que causa cáncer. En laboratorios es usado como desinfectante o conservador. A la fecha, la Food and Drug Administration, en Estados Unidos, ha recibido más quejas del aspartame que de cualquier otra sustancia.


Cuando el aspartame se une a carbohidratos, provoca que tu cerebro disminuya la producción de serotonina. Un nivel sano de serotonina es necesario para sentirnos en balance y contentos. Así que beber refrescos de dieta como agua de uso, provoca que engordes, te enfermes y te sientas infeliz.

 

Algunas  trampas en la vida, suelen ser más obvias que otras, sin embargo siempre tienen algo en común: guiñarnos el ojo y seducirnos para caer en sus redes…Infórmate.

    



 
 

 

 
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