Genio y figura


Gaby Vargas

25/03/2009

EL MEJOR ANTIDEPRESIVO


Ya se conocían los beneficios del ejercicio: levanta el ánimo, da sensación de felicidad, y aleja la depresión. Sin embargo, los estudios eran de corta duración y no se habían comparado con otros efectos como los de un placebo o un antidepresivo. En 2007, el profesor James A. Blumenthal, sicólogo del University Medical Center, lo comprobó.


El equipo del profesor Blumenthal conformó un grupo de 202 hombres y mujeres de cuarenta años en adelante, diagnosticados con depresión fuerte, y los asignó a uno de cuatro tratamientos: un programa supervisado de ejercicio; ejercicios aeróbicos realizados en casa; antidepresivos a base de  sertraline (Zoloft); y pastillas placebo. Después de dieciséis semanas, los pacientes con el programa de ejercicio supervisado mejoraron casi igual que el grupo que tomó el antidepresivo. Y seis meses después, los pacientes que ejercitaban en casa tenían la mitad de riesgo de deprimirse que los que no hicieron ejercicio.


El efecto que tiene el ejercicio sobre nuestro cuerpo, mente y espíritu, es algo que quienes lo practicamos a diario, lo hemos comprobado y disfrutado. En verdad es una maravilla.  Después de una hora de hacer cualquier tipo de ejercicio cardiovascular, tu energía se triplica, te sientes feliz, sí, feliz. Te proporciona una sensación de control sobre tu destino, de fuerza y poder, al mismo tiempo que sientes una paz y alegría  que se proyecta en la forma en que enfrentas el día y los problemas.


Si el ejercicio fuera droga, y los resultados que obtienes vinieran presentados en una pastilla, sería cien veces más popular y demandada que el Viagra. Lo malo es que todavía muchísima gente no lo ha descubierto. “Tengo mucho trabajo” o “No tengo tiempo”, dicen. Sólo inténtalo por una semana. El sentirte feliz es sólo una de las mil razones que por espacio no puedo enlistar.


“No exagero al recalcar lo importante que es el ejercicio regular para mejorar las funciones y el desempeño del cerebro. Es una medicina maravillosa. El ejercicio es tan bueno como cualquier antidepresivo que conozco”.  Esto lo afirma el Dr. John Ratey, profesor asociado de Psiquiatría en Harvard Medical School.


Las “Teorías del cerebro”


¿Cómo es exactamente que el ejercicio nos da felicidad? Los científicos todavía no están muy seguros. Sin embargo, manejan muchas hipótesis.


Las “teorías del cerebro” especulan que un alza en la temperatura corporal después de hacer ejercicio, afecta secciones del cerebro que reducen la tensión muscular y crea sentimientos de relajación; el ejercicio eleva la habilidad de los neurotransmisores del cerebro como la serotonina y la dopamina, que se reducen con la depresión; y también protege y mejora la salud cerebral.


La “teoría auto-eficiente” sostiene que el ejercicio fortalece la creencia de que uno tiene las habilidades para concretar un objetivo y la confianza para completar la tarea; ambos aumentan el pensamiento positivo y reducen sentimientos depresivos.


La “teoría de la distracción” afirma que la actividad física ayuda a “ahuyentar” los pensamientos negativos y depresivos.


Por último, un artículo publicado en Journal of Clinical Psychiatry, reporta que “correr se ha comparado con el tratamiento psicoterapéutico contra la depresión, con resultados que indican que esta actividad es tan efectiva como la psicoterapia en lo referente al alivio de los síntomas de la depresión”.


La buena noticia es que el ejercicio no tiene que ser muy intenso para que sea efectivo. Caminar enérgicamente cinco veces a la semana durante treinta minutos te hará perder peso, te dará mucha energía y, sobre todo, te alejará de la depresión. ¡Haz la prueba!

 



 
 

 

 
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