Genio y figura


Gaby Vargas


Susurra, no castigues…


A los siete años, Monty Roberts ya sospechaba que había una mejor manera de entrenar a los caballos. Roberts desde que era niño, observaba como los vaqueros a través de fuetazos, castigos y fuerza entrenaban a los animales. Sin embargo, también observo, como los caballos se comunicaban entre si en un lenguaje específico de posturas y movimientos. Así que se imagino que si los entrenadores aprendían a leer su lenguaje, los caballos cooperarían con mucho mas ganas y con mayor facilidad. Tenia razón.


Ahora el método Roberts, es conocido como Horse Whispering o susurrar al caballo y famoso por lograr en 30 minutos, lo que a los entrenadores tradicionales les toma tres semanas de brutal entrenamiento. Es asombroso ver a Roberts, plantársele cara a cara a un caballo rebelde y difícil, y convencerlo a través de susurros y caricias a que entre a una pista que el animal rehúsa por ejemplo y en minutos transformarlo en un dócil y obediente corcel; cuando ocho hombres ya habían jalado y empujado a la fuerza, sin éxito alguno. O bien, en media hora lograr que un caballo acepte una silla de montar, cuando nunca antes se le había colocado.


¡Cuántos podríamos aprender de su técnica! Este método aplicado con tanto éxito a los caballos, bien nos puede motivar o inspirar para aplicarlo en distintas áreas de la vida. Principalmente con nuestros hijos, pareja, y por qué no, con nosotros mismos.


“Nadie tiene el derecho a decirte: “Tienes que hacer esto, si no, te haré daño.”dice Roberts. Y, a través de 8,000 años, eso es precisamente lo que se le ha dicho al caballo y desafortunadamente a muchas personas también. Cuando alguien le tiene miedo a otro, no importa si se trata de animal o persona, le da un poder enorme. En el fondo es un tema de gran inseguridad personal. Como no tengo otro tipo de recursos más inteligentes, otras herramientas, entonces recurro al miedo y a la violencia. ¡Ah, que poder me da!


Pienso en papás, jefes, políticos, ejecutivos corporativos, maestros, entrenadores de deporte, en fin. En especial aquellos pseudo hombres, que intentan someter a su mujer a través de la violencia física, psicológica o sexual. Cuánto más lograríamos todos, con formas más gentiles y alternativas más inteligentes.


La técnica Horse Whispering se basa en principios de comunicación, en sustituir el miedo por confianza y en transmitirle al animal paz y tranquilidad. Y los cambios son asombrosos. La filosofía de Roberts se reduce a que la violencia nunca es el camino. ¿Podremos entender algún día esto? ¿Te imaginas, querido lector, querida lectora, que en el seno de cada familia nunca se ejerciera algún tipo de violencia? ¿Qué ejemplo verían nuestros? Cómo cambiaría el entorno en sus escuelas y en la sociedad y ¡en el país!


El concepto central es la idea de que los humanos y algunos animales, incluyendo el caballo, son seres sociales. Necesitamos a las personas y nos gusta estar con otros. Al reforzar una conducta positiva, con una recompensa, y la negativa con consecuencias negativas, Monty modifica la conducta de un caballo, como un papá lo hace, o debería de hacerlo, con su hijo rebelde.


Los niños, las personas quieren complacer, sin embargo con frecuencia se confunden por los mensajes contradictorios que reciben, o se vuelven resentidos a causa del mal trato. En cambio, ante el halago, el amor, las caricias y los susurros, todos florecemos. Susurra, no castigues…

    



 
 

 

 
Todos los Columnistas