Indicador Político


Carlos Ramírez


26/11/2010


+ 150 mil delincuentes menos
+ El gran tamaño del problema


Para Selene Ríos Andraca, reportera de Cambio Puebla,
agredida por guardaespaldas del gobernador Rafael Moreno Valle


En medio de la mezquindad de los políticos y de la incomprensión de la sociedad, la lucha gubernamental contra el crimen organizado --sobre todo cárteles del narcotráfico-- arroja una cifra que dimensiona el tamaño del problema: 120 mil delincuentes detenidos y 30 mil delincuentes muertos.


De no haberse emprendido la campaña de seguridad, entonces el país hubiera tenido en sus entrañas a esas 150 mil personas metidas directamente en la delincuencia.


Más aún: según cifras  gubernamentales, los delincuentes detenidos entre diciembre de 1994 y julio de 2004 ascendieron a 120 mil delincuentes. Por tanto, en quince años, de 1995 a 2010, las autoridades han arrestado nada menos que a 270 mil personas involucradas directamente con actividades delictivas criminales. Y si se extiende el cálculo a estimaciones de que cada delincuente tiene a su alrededor a cuando menos tres personas, entonces en tres lustros se han afectado a casi 850 mil personas ligadas a delitos.


El asunto de la inseguridad y la delincuencia, por tanto, no es menor. A las cifras de detenidos se agrega, de modo natural, la identificación de las zonas de la violencia criminal: 162 municipios --6.2%-- del total de casi 2 mil 500 que existen en el país. Los municipios más violentos, donde ocurrieron alrededor del 80% de los 30 mil asesinatos, están localizados, por orden de violencia, en los estados de Baja California, Sinaloa, Michoacán, Sonora, Chihuahua, Norte de Tamaulipas y zona Metropolitana de Monterrey.


La guerra entre los cárteles, que tiene que ver con la mayor dimensión de la violencia criminal, se reduce a cuatro choques y no fue producto de la estrategia de Calderón sino que hubo razones directas entre los cárteles, asesinatos entre ellos y guerras entre mafias:


1.- El cártel del Pacífico (de Joaquín El Chapo Guzmán) contra cuatro cárteles: el de Juárez de Vicente Carrillo (zona de guerra: Chihuahua), el de los liquidados hermanos Beltrán Leyva (zona de guerra: Sonora y Sinaloa), el del Golfo aliado a los Zetas (zona de guerra: Michoacán y Durango) y el de los hermanos Arellano Félix (zona de guerra: Tijuana).
2.- El cártel de La Familia Michoacana contra el cártel Golfo-Zetas (zona de guerra: Michoacán y Estado de México).
3.- El Cártel del Golfo contra los Zetas (zona de guerra: Tamaulipas y Coahuila).
4.- Y el cártel de La Familia contra el cártel de los Beltrán Leyva (Guerrero y parte de Morelos).


En términos específicos, Chihuahua y sobre todo Ciudad Juárez han sido la zona más violenta: 30% del total de los asesinatos. A ello contribuyeron dos hechos: el arresto de Vicente Carrillo Leyva y el programa operativo con junto Chihuahua. La respuesta de los cárteles fue contra sus enemigos de otras bandas, contra la ciudadanía y contra las fuerzas de seguridad.
Sinaloa ocupa el segundo lugar de violencia, con el 13% del total de homicidios. La guerra simultánea de El Chapo contra cuatro cárteles rivales no parece tener fin. Inclusive, una fase muy violenta fue provocada por el asesinato del hijo de El Chapo, Edgar Guzmán, y por las liquidaciones de los Beltrán Leyva.


Tamaulipas tiene el tercer lugar de violencia criminal, apenas el 3%, pero es el más dominado por el crimen organizado. Los asesinatos comenzaron a crecer apenas este año de 2010. Tamaulipas es una puerta estratégica de las rutas de entrada y salida de drogas rumbo a los EU. Por tanto, la disputa por territorios es una pelea por las rutas de llegada de droga de Colombia y de algunas zonas productoras de México y su reenvío hacia los EU.


La zona metropolitana de Monterrey casi alcanza a Tamaulipas en violencia criminal: 753 muertos. Pero era una de las zonas más tranquilas del país por su cercanía y articulación económica con los EU, al grado de que los narcos y sus familias la tomaron como área de asentamiento familiar hasta que comenzaron las guerras entre los cárteles. Hoy es la más activa en movilización social con sus bloqueos callejeros. También Nuevo León es zona de tránsito de droga y tiene un alto crecimiento en consumo local de drogas.


Michoacán ha sido una sorpresa: mil 538 asesinatos hasta mediados de este año, el 5.4% del total. Lo interesante es que es un estado gobernado por el PRD desde hace nueve años y su actual gobernador fue secretario de Seguridad Pública del gobierno del DF de López Obrador y antes procurador estatal del gobierno de Cuauhtémoc Cárdenas y secretario general de gobierno de la anterior administración de Lázaro Cárdenas, además de presidente interino del PRD. El punto culminante de Michoacán fue la acusación de la PGR, basada en pruebas contundentes, de que el medio hermano del gobernador Godoy, Julio César Godoy, estaba ligado al cártel de La Familia y aun así tomó posesión como diputado federal protegido por el PRD.


Los aseguramientos hasta mediados de 2010 confirman la dimensión gigantesca del problema: casi 90 mil armas de fuego en manos de criminales y 35 mil vehículos, lo que revela la existencia de una estructura criminal. Y de los detenidos, el 82% de los detenidos corresponde a los cárteles de Golfo-Zetas, Pacífico, Beltrán Leyva y Juárez. Y de ellos, el 27% fue de Golfo-Zetas y 24% del Pacífico, casi 45 mil delincuentes detenidos.


Por tanto, el problema del crimen organizado no es un incidente sino un cáncer social en una lógica última: ellos o el país.

 



 
 

 

 
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