Inteligencia Financiera


Guillermo Barba

08/10/2010

La gran ‘guerra’ del dinero (y la conversión de deuda externa en eterna)


Hace un par de semanas comentamos en este espacio, la llamada “guerra de divisas” que se está desatando por el mundo, a consecuencia de la intención de la Reserva Federal (Fed) de inyectar más liquidez a la desacelerada economía estadounidense. Y es que el resultado inmediato de esta medida, es la devaluación del dólar frente a la mayoría de las monedas del mundo. Es por esa razón que hemos visto retroceder el tipo de cambio a niveles 12.50 pesos por dólar o menos, pero sería un error interpretar esta revaluación como un síntoma de la fortaleza de nuestra economía. De hecho, con ella, se encarecen nuestras exportaciones a la par que se abarata lo que importamos. No es de extrañar entonces que nuestra balanza comercial acumule en 2010 un saldo negativo de 1,423 millones de dólares al mes de agosto.


Ahora bien, lo preocupante del tema, es que estamos siendo testigos de varias oleadas de recursos que salen de economías desarrolladas, tanto por el exceso de liquidez como por sus históricas bajas tasas de interés. Son estas las verdaderas causas de que el dólar se encuentre relativamente bajo, y una de las razones por las que el precio del oro y la plata ha subido casi sin detenerse.


Es justo ahí donde se detona la guerra de divisas, pues países como Japón y Brasil, sí están adoptando medidas para evitar que el dólar descienda frente al yen y el real. Los nipones ya redujeron también su tasa de referencia a niveles cercanos a cero, mientras que Brasil duplicó su impuesto a transacciones financieras destinadas a bonos de renta fija. Asimismo, los bancos centrales de ambas naciones han incrementado la compra de dólares con el mismo propósito: devaluar sus monedas para que el sector externo siga siendo motor que las aleje de la recesión. Una gran batalla.


Pero como ocurre con los tsunamis, esa gran ola monetaria parece irrefrenable. Esta manipulación de las tasas a niveles artificialmente tan bajos, está inflando burbujas especulativas en el mercado de bonos a escala global.


Los inversionistas, ávidos de mejores rendimientos, están inundando el planeta en busca de instrumentos que paguen los mejores intereses. Aquí entran en operación las fuerzas de oferta y demanda, que están catapultando los precios de los bonos al tiempo que presionan a la baja sus rendimientos. Como muestra, el día del anuncio del Banco de Japón comentado arriba, los bonos locales de México cerraron con reducción general de sus réditos: a 10 años en 6.13% y a 20 en 6.73%.


No obstante, no hay mayor ejemplo de la desesperación de los inversores por tomar todo aquello que prometa utilidades “seguras”, que la emisión del bono mexicano a 100 años. Sí. Por descabellado que suene, el plazo no es un error. No sólo eso, la colocación con vencimiento en 2110 y que paga un cupón 5.75 por ciento, despertó tanto el apetito de los interesados, que primero se pensó en colocar 80 millones, luego 500 y por último se ofertaron 1 mil millones de dólares de nueva deuda. Los demandantes, querían 2.5 veces más.


Esto evidencia que México, es protagonista de esta nueva borrachera de crédito-deuda, que acabaremos solventando los contribuyentes. Nada parece inquietar a los gobiernos por ahora, a pesar de que lo único garantizado es que en un futuro las tasas de interés tendrán que subir. Tarde o temprano, las amortizaciones de deuda necesarias nos traerán más y nuevos impuestos a todos. Ésta, como todas las burbujas, algún día explotará con terribles consecuencias.


Dejo para el anecdotario, el mensaje que publicó el Secretario de Hacienda en su Twitter el martes pasado: “Es importante hacer notar que la colocación a 100 años no significa mayor deuda, sino mejores condiciones para el pago de la ya existente.” Le respondí: “@ernestocordero Señor Secretario una pregunta, por 'mejores condiciones' para el pago de deuda podríamos entender que será eterna? Gracias”. La respuesta fue muy ilustrativa… no la hubo.


Hasta el próximo viernes. [email protected]

 



 
 

 

 
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