Inteligencia Financiera


Guillermo Barba

09/03/2012

¿POR QUÉ ALEMANIA TEME POR SUS RESERVAS DE ORO?


Hay en el mundo una innegable falta de transparencia en el mercado del oro. Hace unos meses, hicimos hincapié en que cada día más personas y países se preguntan dónde está resguardado su valioso metal (http://bit.ly/vbZa3e ), pues muchos de ellos cuentan solo con un papel que los llama propietarios de un activo que ni siquiera han visto, ni les permiten auditar.


Esto en el mundo de los metales preciosos es un problema, pues bajo el sistema de reserva fraccionario con que trabajan los bancos especializados (Bullion Banks), es posible vender o prestar con interés varias veces una misma cantidad de oro físico. En este entendido, aquel que no tenga posesión directa sobre sus monedas o lingotes específicos, corre el riesgo real de haber comprado una ilusión, no un refugio seguro. La razón es sencilla, pues una de las reglas en este rubro de inversión es: “el que tiene el metal precioso en sus manos, es su verdadero dueño”. El que no, se arriesga a cualquier forma de expropiación o robo.


En un mundo financiero como el actual, es necesario que todo aquel que invierta en el metal como protección sepa las condiciones a las que está expuesto. Esto incluye tanto a inversores individuales como a naciones enteras, que muchas veces tienen la mayoría de sus reservas áureas supuestamente resguardadas en bóvedas extranjeras. En esa situación están por ejemplo México y Alemania, entre muchos otros que, en el papel, tienen importantes reservas. Por eso cada día se suman más voces que exigen saber dónde están, pues esta materia no es un asunto de fe, sino de dinero real.


En este sentido, esta semana el periódico Bild Zeitung, dio a conocer que legisladores alemanes revisarán la administración que el Bundesbank (banco central) ha hecho de sus reservas de oro –que estarían en Frankfurt, París, Londres y Nueva York (N.Y.), y que el Comité de Presupuesto del Parlamento evaluará cómo las ha manejado. El medio enfatizó las críticas que la Oficina de Auditoría Federal, ha hecho sobre la laxitud del Bundesbank en sus controles de inventario. A Alemania le preocupa, por supuesto, auditar sus 3,396.3 toneladas de oro (a febrero 2012).


Y no es para menos. Con la insolvente Grecia en su vecindario, los problemas de España, Portugal e Italia en puerta, y el desperdicio de recursos en “rescates” que en realidad no servirán para salvar a aquellas economías, un rompimiento de la unidad de la zona euro parece solo cuestión de tiempo. Por ello Alemania como todos los países, necesita íntegro su respaldo áureo y como tal, debería llevarlo a casa.


De acuerdo con Ralf Schuler, periodista de Bild, el parlamentario Philipp Missfelder quiere que se revise particularmente el oro alemán situado en la Reserva Federal (Fed) de N.Y., y demandó la lista de lingotes al presidente del Bundesbank, Jens Weidmann.  Missfelder dijo a Bild que primero le contestaron que “no había lista”, y luego que sí pero que era “secreta”, y que además estos requerimientos “ponen en peligro la confianza entre el Banco Federal Alemán y la Fed de Estados Unidos”.

 

Lo que está claro es que los periodistas no pueden hacer lo que es tarea de un banco central que, ya sea el de México (Banxico) o el Bundesbank, debería ejercer su derecho a pedir la entrega de su oro. No hacerlo por temor a ofender a una contraparte como la Fed, o a represalias de otro tipo, podría tener costos aún mayores en el futuro para nuestras economías y divisas. Negocios son negocios, y no hay ninguna necesidad de seguir temiendo, como los alemanes y mexicanos (http://bit.ly/viGYYb ), por algo que debería hacerlos sentir más tranquilos ¿No cree usted?

 

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