Inteligencia Financiera


Guillermo Barba

15/10/2010

El bilimbique del mundo (¿llegó la muerte del dólar?)


La gran ola de dinero que abarca al planeta entero, cortesía de los más importantes bancos centrales, sigue sin cesar. ¿Hasta dónde llegará esta creación masiva de divisas fíat, como si para crear riqueza bastara echar a andar la impresora de billetes? Por ahora, no se le ve fin. La fiesta de crédito que se vivió en Estados Unidos con las hipotecas “subprime”, y que detonaron la mayor crisis desde la Gran Depresión, se está reeditando a escala global. Entonces como ahora, la Reserva Federal (Fed) de aquel país ha jugado el papel protagónico, con la manipulación de las tasas de interés a niveles artificialmente bajos.


Cabe recordar que los excesos de aquella burbuja, incluyeron préstamos exagerados a los llamados NINJAS (acrónimo en inglés para No Income, No Job, not Assets), una especie de “ninis” financieros: gente sin ingresos, sin empleo y sin activos de respaldo. En condiciones normales, es obvio que nadie le hubiese prestado a una persona en estas condiciones. Sin embargo, los acreedores confiaron en un alza permanente de los precios de las propiedades, que les “garantizaba” la recuperación de su capital con utilidades. Los catastróficos resultados, ya los conocemos.


Esto viene al caso, porque el exceso de liquidez en el sistema financiero actual, está inflando de nueva cuenta peligrosas burbujas de crédito a escala internacional. A propósito, las últimas semanas hemos abordado en este espacio, el caso de los bonos gubernamentales que, ante la expectativa de todavía más estímulos cuantitativos (impresión monetaria) de la Fed, siguen hinchándose en precio y bajando los rendimientos como nunca. La esperanza se repite: “seguirán subiendo”.


En este contexto, el tipo de cambio FIX que establece el Banco de México (Banxico), ha descendido esta semana a un mínimo de varios meses: 12.36 pesos por dólar. La tasa de CETES a 28 días ha disminuido a 4.05 por ciento y el IPC de la Bolsa Mexicana de Valores se aproxima a los 35 mil puntos, ambos niveles jamás vistos en la historia. Como es lógico, la cascada de dólares continúa presionando todos estos indicadores. Una “inundación” de estas características, sólo es comparable con el relato del Diluvio.


Todas estas condiciones han generado ya un sentimiento tan adverso con respecto al dólar, que la “balanza” parece demasiado cargada de un solo lado: del negativo. Es decir, la realidad es que podríamos observar un rebote temporal de su cotización en las próximas semanas frente a la mayoría de las divisas, precisamente por esta saturación. Así suelen operar los mercados.


En opinión de este columnista, la eterna piedra que es el error de pesimismo-optimismo, podría darnos algunas sorpresas en un futuro próximo. Allá, el acentuado pesimismo que los conduce a especular sobre las medidas que adoptará la Fed en su siguiente reunión del 3 de noviembre, podría decepcionarlos si no anuncia lo que esperan. Acá, el extremo optimismo oficial sobre la fortaleza de la economía mexicana, quizá signifique la reedición del “catarrito” en unos cuantos meses. De ocurrir esta corrección, es posible que los imparables precios del oro y la plata tengan un respiro momentáneo que, sin duda, sería la última parada de ese tren,  pues en el largo plazo la devaluación del dólar continuará.


Y es que tal parece que la historia no nos enseñara nada. A casi un mes del Centenario del inicio de la Revolución Mexicana, deberíamos voltear los ojos y aprender de nuestros bilimbiques. Sí, aquellos billetes y monedas a los que el propio Banxico hace referencia en su portal de Internet: “Según las crónicas, con ese nombre bautizó el ingenio popular al papel moneda que emitieron los distintos bandos revolucionarios y que se depreció como una exhalación.” Así financiaron parte de la guerra civil, pero justo por su descontrolada reproducción vieron esfumar su valor. Esa amarga experiencia, que en principio dificultó la readmisión más tarde del papel moneda entre la ciudadanía, nos conduce reflexionar ¿de veras se puede creer que con el “bilimbique verde”, esta vez será diferente?


Hasta el próximo viernes. [email protected]

 



 
 

 

 
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