Inteligencia Financiera


Guillermo Barba

09/04/2010

LA CIGARRA Y LA HORMIGA, ¿CUÁL ERES TÚ?


A pesar del optimismo desbordado de los funcionarios del gobierno Federal, la realidad sigue pintando un cuadro muy distinto para la mayoría de los ciudadanos. El martes pasado, el secretario del Trabajo, Javier Lozano, acompañado de los titulares de las secretarías de Hacienda, Economía y del IMSS, dio una conferencia de prensa en la que declaró que del 1 de enero al 15 de marzo, suman casi 290 mil nuevos empleos formales. Dijo además que con ello, se recuperó lo perdido en los últimos dos años. Así que los todos deberíamos estar de fiesta, ¿o no?


Llama la atención que mientras por un lado vociferan sus magros “logros” ante los medios, por otro, lo que plasman en el papel no respalda ese júbilo. En los Criterios Generales de Política Económica para 2011, documento elaborado por Hacienda y que ya fue enviado a la Cámara de Diputados, se admite que el crecimiento del país seguirá atado a la actividad económica de Estados Unidos, y a los precios del petróleo. Lo peor, es que se da por hecho, mientras poco o nada se hace para revertir esta situación.


En otras palabras, se curan en salud. Es como decir: “si hay buenas noticias, es gracias al gobierno”, pero si son malas, “es a causa de los gringos”. La eterna historia de las justificaciones que los políticos suelen usan para disimular sus incapacidades.


Mientras eso sucede, los mexicanos observan cómo los precios siguen al alza. Atrás quedó la promesa de que sólo sería un golpe de “una sola vez”, por los nuevos impuestos. Banco de México reportó ayer que la inflación general anual se ubicó (en marzo) en 4.97 por ciento, mientras que el mes anterior dicha cifra fue 4.83 por ciento.” Es más, nuestro país tiene ya la cuarta inflación más alta de las naciones que integran la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (el llamado “Club de los Ricos”).


Y es que en realidad sí hay motivos de sobra para estar preocupados. El panorama empeora si consideramos la debilidad económica de quien esperamos sea nuestro salvador. En columnas anteriores abordamos las múltiples luces de alerta que se están encendiendo, por ejemplo, ante los déficits fiscales y deudas públicas crecientes por todo el planeta.


Ya son tan claras e innegables, que incluso uno de los principales responsables de la crisis global, Alan Greenspan (expresidente de la FED, banco central estadounidense) se refirió al constante ascenso en los rendimientos que pagan los bonos del Tesoro, como “el canario en la mina”. Un indicador de que, tarde o temprano, subirán fuertemente las tasas de interés.


Una más. La prominente abogada y profesora de la Escuela de Leyes de Harvard, Elizabeth Warren -quien encabeza el Panel encargado de investigar el rescate bancario de E.U., fue tajante en una entrevista reciente en CNBC: “la economía enfrentará otro serio problema”, que tendrá que resolverse en los próximos tres años. Ello en alusión a la avalancha de incumplimientos en hipotecas comerciales que se avecina, y que calcula será de la mitad de todas las existentes. Una gigantesca bomba de tiempo.


De tal suerte que no hace falta seguir profundizando para darnos cuenta que, como los personajes de la fábula, la cigarra y la hormiga, a nivel individual tenemos dos opciones: aprovechar el rebote de este gato muerto económico antes del “invierno”, o “seguir cantando”. En todo caso, ten presente que ya no es suficiente el ahorro como en la época de nuestros abuelos. El poder adquisitivo de tu dinero se diluye cada minuto, y es indispensable que, con inteligencia financiera, encuentres tu propia fórmula para que lo multipliques como quieres. Nos leemos el próximo viernes.

 



 
 

 

 
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