Inteligencia Financiera


Guillermo Barba

28/05/2010

¿CÓMO PROSPERAR EN TIEMPOS DE ADVERSIDAD?


La respuesta parte de un principio: nunca los tiempos malos se presentan igual, ni simultáneamente para todos. Debemos tener presente que, en períodos de recesión, unos sufren mientras otros prosperan. Al final, la diferencia la marca el saber (y poder) desempeñarse de forma adecuada en el “teatro” de la economía, en el cual todos, sin excepción, somos actores. Las crisis marcan así, los cambios de escena que dan pie a nuevos personajes principales (individuos, empresas o países), una vez recuperada la senda de crecimiento. Estos, serán aquellos que prepararon con anticipación su llegada a los roles protagónicos.


Parte fundamental de esa preparación es aprender a “montar el toro”. En el medio financiero se habla de un “bull market” (mercado toro), cuando éste se encuentra a la alza. Si va a la baja, se dice que es un “bear market” (mercado oso). La disputa entre el toro y el oso es cíclica, y representa la dualidad del mismo modo que el yin y el yang. En este sentido, es habitual escuchar: “mientras que el ‘toro’ sube por la escalera, el ‘oso’ salta por la ventana”. Con ello, se busca representar que, los mercados “bull”, requieren una estrategia propia de largo plazo, en tanto que las caídas suelen ser abruptas y uno debe cuidarse de ellas, bajando del toro en el instante oportuno. Una manera sencilla de observar este fenómeno es en los índices bursátiles que, cuando se desploman, lo hacen muy rápido y a menudo tardan en recuperarse.


En este sentido, los cimientos de la solidez económica se sientan, paradójicamente, en los momentos de incertidumbre, cuando la desconfianza y el pesimismo predominan entre la gente y, por el miedo, paralizan su toma de decisiones. Todos temen al feroz oso y, ante el pánico, todos quieren salir del mercado (vender) cuando ya es tarde, a precios de remate que les significan enormes pérdidas. En ese punto, el toro ya se ha vuelto manso, pero nadie lo quiere montar, a pesar de que los riesgos se hayan minimizado. Raro, pero así sucede, todos quieren subirse al toro cuando más caro, bravo y peligroso es, cuando está en su apogeo.


El renombrado inversionista, Jim Rogers, a la pregunta sobre cuál sería su mejor consejo para el público, respondió en estos términos: “compren barato y vendan caro”. ¿Por qué entonces la mayoría termina haciendo lo contrario? No lo sé, pero creo que la ilusión de grandes y rápidas ganancias nubla la razón. El resultado, es una transferencia enorme de riqueza de unas manos a otras.


Pero si tu deseo es mejorar tus finanzas personales, las adversidades son una buena ocasión para comenzar a hacerlo. El futuro financiero de cualquiera, es predecible. Pero primero, debes incrementar tu inteligencia financiera para ser capaz de identificar oportunidades. Sé que puede sonar voluntarioso, a un simple lugar común. Es más que eso. La realidad es que el buen ánimo ayuda, pero la sola motivación puede terminar en desastre, si a lo que te animan no tiene posibilidad alguna de éxito.


Por ello, espero te dé una pista comprender que, por lo general, cuando detectas un área de auge, independientemente del ámbito de que se trate, quizá ya sea tarde para que entres en ella. En vez de eso, considerando tus gustos y preferencias, convendría más que buscaras nuevos nichos de mercado, valores o necesidades insatisfechas por atender, que te permitan desarrollar su potencial temprano, y te ofrezcan mejores probabilidades de obtener un beneficio verdadero. Tú, ¿ya has pensado en alguno?

 

Nos leemos el próximo viernes. [email protected]

 



 
 

 

 
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