La Manzana


Irma Sánchez
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06/03/2012

MUJERES MUJERES


Y comenzaron las  actividades en torno a las mujeres, que el jueves 8 de marzo según marca el calendario, la ONU lo declaró “el día internacional de la mujer” a partir de 1931.


Nunca está por demás recordar que la celebración se estableció para honrar la memoria de las 146  obreras textiles  de la fábrica Trianglke Shirtwaist  de Nueva York que el 25 de marzo de 1911 ofrendaron su vida cuando la empresa las quiso desalojar  y acabar con la huelga  que mantenían  en la lucha por la igualdad de salarios con sus compañeros y por  jornadas de trabajo de no mas de 10 horas.


Las 146 obreras mujeres  de 14 a 46 años inmigrantes de origen judío e italiano murieron  asfixiadas  quemadas y al saltar del edificio cuando  por parte de la fábrica provocaron un incendio para hacerlas desistir de su lucha, de su huelga.


Y fue a partir de 1913 que en Rusia se tuvo la primera declaratoria del Día de la Mujer. Mas tarde  grupos de activistas de varios países se  fueron sumando y para1975 de acuerdo a la conferencia mundial de la mujer en Copenhague, se estableció el 8 de marzo el “día internacional de la mujer”  que arrancó con el año internacional de la mujer.


Hay que destacar que a partir de entonces cada 8 de marzo somos “homenajeadas”  las mujeres, pero cabe la pregunta ¿con esta celebración de un día s suficiente?


La respuesta la tenemos cada uno en lo individual y lo colectivo.


¿Por dónde comenzar?


Por no continuar con modelos enfocados a continuar prohijando conductas machistas que las propias mujeres impulsamos desde la cuna de los varones.


Y surge otra pregunta ¿las mujeres estamos conscientes de que en lo individual de cada una de  nosotras está el rescate y fortalecimiento de nuestra dignidad?


Cada una tiene una respuesta 


Lo importante es descubrir la riqueza que cada una tiene, y estar conscientes de que ésta “es el gran tesoro de nuestra vida”  de una vida plena, y feliz que cada una tiene que definir de acuerdo a nuestras inquietudes y metas individuales, pese a que persistirán mujeres estacionadas en su condición de debilidad y dependencia a un varón ante la ley del menor esfuerzo.


Y a nivel global hoy cabe la pregunta entre nosotras mismas,  ¿podemos? o tendremos que seguir con leyes que nos permitan dar un paso adelante como el caso de las famosas cuotas de género, que deberían de ser una vergüenza ante la lucha y preparación de las mujeres de hoy.


Por lo que cabe insistir ¿podemos?


Para poder, hay que comenzar por no regatearnos entre mujeres los atributos y hacer efectiva la unidad lejos de cruzadas políticas y programas de género.


Porque al final de cuentas en lo individual cada una tiene la palabra, y no solo el 8 de marzo, las mujeres tenemos mucho que decir, hacer y nos preparamos para sumar y multiplicar, sencillamente para ser y estar.

 

¿Estamos?

 



 
 

 

 
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