La Manzana


Irma Sánchez
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10/01/2012

Cargado de sorpresas comienza a correr el 2012


Usted… ¿qué esperaba de este año?


Pues le voy a decir la verdad, con mi espíritu navideño todavía muy elevado, segura de aquello de “la paz entre los hombres”, llegué al súper y…¡oh Dios!, ya no alcanza el dinero, los precios fueron remarcados y los productos encarecieron sin misericordia, al grado de que observé que muchas amas de casa ya no llevan las mismas marcas en el mejor de los casos, porque otras, confiesan entre dientes que hay que salvar la comida para los chamacos, la carne terciada y asegurar la leche para los peques que se están formando.


Y es que, oiga usted, con un aumento neto de 2 pesos con 63 centavos no se recuperó el poder adquisitivo de los asalariados, y la verdad hasta coraje dio porque le subieron 2.63 pesos al salario y esos 2.63 y hasta más se los ajustaron a los kilos de huevo, azúcar, carne, frijol, cebollas, papas, que ya ahora hasta resultan “un lujo”.


Y si se enferma, con todo y el Seguro Popular, hay que ir a buscar los medicamentos que están inalcanzables.


Para el consumidor final se desató una escalada de precios, que en lugar de que el aumento salarial represente un alivio, la verdad vino a ser un ahogo.


Ahora sí nos la hicieron efectiva: “hay te dejo esos dos pesos”.


Y apenas está comenzando el año y todavía no termina la primera quincena del primer mes.


¿Qué sigue?


Este malestar lo trasladamos al ánimo del electorado y…


Los recordatorios familiares son lo de menos.


¿Qué va a pasar?


¿Hay una tercera opción?


El aliciente es que ayer al comenzar la segunda semana del 2012, desde el Banco Central de Europa hay noticias de que las economías de la zona Euro que están en aprietos, comienzan a lanzar señales de control sobre la crisis.


En tanto aquí cerquita, en Estados Unidos, al darse a conocer los números del desempleo, al menos se asegura que éste ya logró bajar al menor nivel, y esto favorece a la economía mexicana que le vende a Estados Unidos y espera las remesas de nuestros paisanos que están trabajando allá y que hoy nuevamente tienen empleo y posibilidades de enviar las dólares a sus familiares a sus comunidades.


No todo está perdido.


Todo parece indicar que la crisis ya tocó fondo y que mejorarán las cosas.


Pero en vía de mientras, ¡qué cuesta de enero!


Pero eso sí, cargada de esperanzas de los preprecandidatos a la Presidencia que prometen lo que cuando han tenido poder no les ha dado tiempo de componer, por el hecho de dedicarse a trabajar para su propio santo.


Y de esto, los hechos están a la vista.


Las nuevas generaciones de millonarios que de sexenio en sexenio van aumentando, cobijados por la complicidad de unos hacia otros.


Tras lo que llego a la conclusión de que el espíritu navideño sí prevalece en las esferas del poder: “cuidaos los unos a los otros.”


Y… ¿los que no están cerca del poder? Sería la pregunta.


Y la respuesta…”pues no poder”.

 

Correspondencia por favor a Matamoros 77 colonia La Paz.

 



 
 

 

 
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