La Manzana


Irma Sánchez

10/08/2010

Ohh, las vacaciones


Como nunca, unas vacaciones (merecidas o inmerecidas) ¡qué bien caen!

 

Cómo vienen a refrescar el ambiente y a diluir las presiones de un medio cargado de resabios, rencores y consignas.


Tras dos semanitas de vacaciones, hoy de regreso las cosas lucen mejor, los ánimos mejoran y el panorama luce alentador.


Hay que tener en cuenta que en estas dos semanas el coraje y el enojo se los llevaron las fuertes lluvias que se han precipitado en la región, y, si las pasiones persisten, hay que consultar al psiquiatra porque ya llegaron al terreno de lo psicópata, que ya no es de cuidado, sólo del terreno que hay que atender: “lejos de los excesos, todo con medida”.


Así, ayer se colocó el Bando que da a conocer a la sociedad de esta entidad que “ya tenemos gobernador electo”, y que en un acto histórico éste viene de una megacoalición conformada por los partidos Acción Nacional, de Nueva Alianza y Convergencia, que por encima de sus históricas diferencias conceptuales supieron anteponer el interés y el bien común de los poblanos.


La pregunta obligada ahora es: ¿qué sigue?


Por lo pronto, la respuesta podría ser: “comenzar con las fuerzas, la entrega del primer día” y con el libro en blanco que la historia apenas comenzará a escribir.


Y la libertad de este país permitirá elegir o desistir, porque las confabulaciones pasaron a ser parte de los capítulos anteriores de la historia.


Así, aunque se dice que el nuevo capitulo comenzará a registrarse a partir del uno de febrero, los tiempos marcan que ya comenzó y allá el que no lo quiera asimilar.


Por hoy, los aguaceros, que todo lo trastocan, no lograron empañar ni el júbilo de los play off del baseball, ni el paseo por las calles llenas de baches que se convierten en trampa mortal para los vehículos.


Hoy en Puebla nos preparamos para un regreso a clases para el ciclo escolar 2010-2011 y para lograr el esplendor de las fiestas del Bicentenario y Centenario, en las que Puebla tiene un papel que jugar, sobre todo con la seguridad que ofrece y que garantiza a propios y extraños, a diferencia de otras entidades de la franja fronteriza que comienzan a quedarse mudas y solitarias.


Si hay que reconocer algo en esta etapa de transición, es precisamente este ambiente de seguridad y paz, con todo y las leyendas urbanas que de boca en boca crecen y se hacen más interesantes y de las que cada quien hace su propia novela policíaca.


Así de sencillo.


Por lo pronto, hay que comprobar que, pese a lo que se diga, en Puebla podemos salir a disfrutar el paseo urbano, el café en las terrazas de los portales, la función nocturna del cine y lo que usted quiera, sin temor y sin sobresaltos como los que se viven en otras latitudes del propio suelo azteca.

 

En vía de mentiras

 

Hoy nos podemos sentir orgullosos de que en Puebla en un fin de semana tenemos una Feria del Queso, otra del Chile en Nogada y una tercera del Café, que cualquiera pudo disfrutar en familia y como parte de un paseo de vacaciones veraneras.


Que hoy en Puebla lo mismo nos detenemos a disfrutar de un espectáculo gratis de payasitos alrededor del zócalo, que de una audición musical con la banda municipal, que nos pasamos de frente a los aparatos de sonido que reproducen una y otra vez los históricos discursos de Andrés Manuel López Obrador, que no se cansa de perfilar sus postulados para cambiar a este país.


Esto es Puebla en un fin de semana plural, incluyente y diversificado con opciones para chicos y grandes, para poderosos y sencillos.


La Puebla que garantiza una estancia en paz, en equilibrio, segura para vivir y convivir.

 

Por lo pronto, sigamos con el retorno a las actividades, que muy pronto nos marcarán el inicio de un nuevo ciclo, de una nueva etapa, de un nuevo capítulo de la historia que cada uno escribimos. 

 



 
 

 

 
Todos los Columnistas