La Manzana


Irma Sánchez

11/11/2010

Leyendas e historias


Hace una semana hablamos de que estaba por cerrarse la operación de compraventa del inmueble conocido como “La casa de los leones” en el portal Iturbide, propiedad de los hermanos Teresa, Josefina, María Olvido, Rafael Manuel y Carlos Priesca Mastretta, y de inmediato llovieron las historias, las leyendas del edificio que está a punto de adquirir el mismo inversionista morelense de apellido Tirado que compró la casona de la avenida Reforma 118, cuya renta disputan Banorte y Starbucks.


Pues resulta que el edificio conocido como “La casa de los leones” tiene un largo historial que data de más de cuatro siglos.


¡Aunque usted no lo crea!


Se trata del predio en el que se celebró la primera misa en Puebla, hace más de 478 años. Incluso después de la misa quedó reservado por las autoridades virreinales para construir la Catedral de Puebla.


El dato está asentado en la placa que se observa en el pasillo de servidumbre del inmueble que desde hace más de medio siglo sirve de local de la primera taquería de libaneses, en donde la familia Tabe comenzó a elaborar los famosos tacos árabes.


Más tarde el proyecto para la Catedral fue reubicado en el predio de la esquina contraria, con una extraordinaria ubicación.


En donde se celebró la primera misa en Puebla, años más tarde se erigió una casona para albergar a los pudientes y nobles habitantes de Puebla.


Con el tiempo pasó a convertirse en una de las casas más bonitas del primer cuadro del centro, con una estupenda ubicación frente al Zócalo, contra esquina con la Catedral.


Después de muchas décadas la casona fue puesta en venta y adquirida por uno de los mejores postores, don Manuel Priesca García, quien había llegado años atrás procedente de Italia, dispuesto a trabajar, a conformar una familia y a salir adelante con decoro.


Como dicen las crónicas de esa época, don Manuel Priesca García casó con la señorita Teresa Mastretta y comenzó a alcanzar sus metas, formó una familia con seis hijos: tres varoncitos y tres hermosas mujeres.


Para entonces se puso en venta “La casa de los leones”.


El inmueble ofrecía espacios de muy buen gusto con mobiliario de primera, como una barra de cantina que años después se convirtió en la barra del restaurante bar Las Delicias, en San Pedro Cholula, hasta donde muchos poblanos con el gusto por los muebles y por las antigüedades acudían a disfrutar de una bebida para regocijarse con el trabajo de madera tallada de la barra, que fue copiada por docenas de maestros ebanistas que lograron buenas copias, pero jamás igualaron el trabajo y la belleza de la de Las Delicias que, por cierto, ya cerró sus puertas.


Don Manuel Priesca y sus hijos disfrutaron el inmueble, pero al fin hombre de negocios, aconsejado por su cuñado, el destacado arquitecto Marcos Mastretta, lo convenció para reconstruir la enorme casona ya inoperante para la segunda parte del siglo pasado. Así fue como con un espléndido proyecto la reconstruyeron y se convirtió en un edificio de tres niveles con despachos y locales con todos los servicios para ponerlos al alcance de los más destacados profesionistas del momento e instituciones bancarias que lucharon para conseguir un espacio e instalar sus oficinas, que a la vez expresaban prosperidad y éxito.


Hoy en el siglo XXI, ante una serie de historias que han hecho que el edificio se mantenga deshabitado, los hermanos Priesca Mastretta decidieron ponerlo en venta.


La ubicación del inmueble dentro de un Centro Histórico declarado “Patrimonio de la Humanidad” por la UNESCO, ha propiciado que sean muchos los interesados en adquirirlo, pero solo uno ha insistido y ha resultado hasta perseverante para amarrar la operación que, aclaro, todavía no es un hecho.


¿Cuál será el futuro de “La casa de los leones”?


Sin proponernos hacer de esta una novela, estamos a punto de saberlo.


Y como poblanos que amamos a nuestra ciudad y a su exitoso Centro Histórico, confiamos en que quede en las mejores manos para el aprovechamiento de la casona y el fortalecimiento de la vida que se busca darle al centro para que no corra el riesgo de convertirse en un centro-museo.


Esta historia desde luego que continuará, sin ánimo de meternos en las decisiones que solo le atañen a la familia propietaria. Y es que las historias sobre los habitantes de la casa abundan, y nos encantan, sin ánimo de molestar a nadie.


Hoy, por lo pronto, solo podemos expresar… ¡Ah, qué tiempos!, cuando en este país con trabajo se podía todo, hasta formar un patrimonio producto del trabajo, el orden y el esfuerzo.

 

El Coro Monumental de Puebla


Qué orgullo el ejemplo que aportan tres generaciones de familias de Huauchinango, Puebla, que logran ponerse de acuerdo para heredar a las siguientes generaciones “algo” que simbolice su herencia con motivo de las fiestas del Centenario de la Revolución.


¡Increíble!


Tres generaciones de huauchinanguenses asumieron el reto y el pasado 30 de octubre se dieron el día para ensayar y sumar sus voces para grabar un disco conformando un coro monumental con la participación de 550 voces.


¡Qué hazaña!


La larga sesión para grabar el disco fue una experiencia inolvidable que queda grabada en la memoria y las emociones de cada uno de los 550 participantes.


¡Qué ejemplo!


La coordinación general para hacer cantar al coro fue responsabilidad del maestro Néstor Rebollo Orozco, profesional de la música, egresado del Conservatorio de Música del Estado y con larga trayectoria en la música coral.


Participaron como auxiliares del director en este proyecto su esposa y promotora del proyecto Patricia Domínguez Hernández, Marisol Carranza, Rocío Antón Pérez y Norma Angélica Hernández Velásquez, que supieron canalizar el entusiasmo, la alegría, el empeño y la disposición de los 550 miembros voluntarios del Coro Monumental.


La grabación del disco se hizo en la sala cinematográfica de los trabajadores petroleros, el cine Catalina.


Los responsables del proyecto hicieron una cuidadosa selección de canciones relacionadas con todo lo que se tocó y cantó en los tiempos revolucionarios, como “La adelita”, “La rielera”, “La cucaracha”, por citar tres de las más populares.


La hazaña queda para el álbum de los recuerdos de las familias de Huauchinango, porque arribaron al cine Catalina para el ensayo y la grabación tres generaciones de huauchinanguenses, los abuelos, los papás y los nietos, es decir, se sumaron las voces de niños de 6 años con las de personajes destacados de más de 70.


El disco será presentado en el marco de los festejos del Centenario de la Revolución el 20 de noviembre, en un evento que tendrá lugar en el Zócalo.


¿Quién sigue?
¡Qué ejemplo!


Para la posteridad y el récord.

 

Qué chulísima Puebla


Gracias a un equipo excepcional y de mundo, la alcaldesa de Puebla Blanca Alcalá tiene listo un programa de festividades que resultará inolvidable para celebrar el Centenario del inicio de la Revolución Mexicana.


Desde el Ayuntamiento se logró concertar la participación de prestadores de servicios, comercios, transporte colectivo, músicos, payasos, artistas, para prolongar la fiesta del jueves 18 de noviembre hasta la media noche.


Usted y todos podremos ir a saborear desde un café, una cena, y hasta las compras a cualquier negocio del centro, que permanecerán abiertos hasta la media noche.


En tanto en el Zócalo tocará la banda municipal, en el pasaje del Ayuntamiento habrá ópera, en los jardines de San Luis más música, en el de El Carmen función para niños con payasos y magos, y en la 6 Oriente y 4 Norte, en la iglesia de San Cristóbal, a partir de las 18 horas habrá tres funciones de teatro para representar la hazaña de los hermanos Serdán cuando iniciaron el movimiento revolucionario.


En Los Sapos, el Barrio del Artista y en todas partes habrá música e infinidad de sorpresas, con la garantía de que se ofrecerá servicio de camiones, micros y combis hasta después de la media noche y con la misma tarifa.

 

¡Inolvidable!



 
 

 

 
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