La Manzana


Irma Sánchez
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23/08/2011

Último cumpleaños en el poder


Se dice que fueron cientos y miles los mexicanos que enviaron el sábado pasado al presidente Felipe Calderón, desde un Twitter, un correo, un telegrama, un ramo de flores, arreglo de frutas, una artesanía, charolas con dulces, chocolates regionales y hasta hieleras bien cargadas con chiles en nogada, con motivo de su cumpleaños número 49.


A la residencia oficial de Los Pinos pocos de este universo de mexicanos fueron los convocados para disfrutar de la fiesta, de la presencia del presidente o de la convivencia en torno a tan significativa ocasión.


La pregunta ahora es: ¿y después del domingo 2 de julio del 2012, el medio siglo del presidente en funciones será celebrado igual?


¿Quiénes se mantendrán alrededor del presidente, además de su esposa Margarita?


¿Cuál será el ambiente en el que el mandatario llegue a su cumpleaños número 50 a mes y medio de las elecciones en la que se elegirá a su sucesor?


Por lo pronto, el presidente a vista de cualquier mortal, hace bien en disfrutar el poder que su investidura le da, al igual que de los amigos que han llegado a su vida, muchos de los cuales el mes de agosto del 2012 no coincidirán con el juego político y sus resultados.


Por eso, ¡qué bueno! que hubo fiesta de 49 años.


Por cierto. ¿Cómo fue su último cumpleaños?

 

De regreso


De regreso a las clases, las actividades del ciclo lectivo 2011-2012, se habla de que la vida regresa a la normalidad.


Se me antoja expresar: ¡qué aberración!


Al afirmar que la vida regresa a la normalidad, aceptamos el hecho de que la vida hoy tiene que ser de prisa, de tensiones, con stress, embotellamientos, ir contrarreloj, que disfruten tus hijos las estancias escolares que ahora son a partir de los 40 días hasta el tercero de secundaria, porque mamá y papá están trabajando y se desocupan hasta después de las 6 y las 8 de la noche.


¡Uff!


Esa es la vida de hoy.


Y de regreso al “hogar”, nuevamente ver lo último de la tarea, los uniformes, el baño, la merienda, el refrigerio para el otro día, lavar ropa, limpiar zapatos, una manita de gato por acá a la casa, otra por allá, descubrir que al monedero todo parece indicar que se le hizo un hoyo y el dinero quedó tirado por cualquier parte.


Esa es la vida de hoy.


Así la decidimos.


Así nos la llevamos.


Y así la enfrentamos, unos con más, otros con menos, unos con empleo, otros ingeniándosela para ver dónde obtienen recursos.


A lo que cabe la pregunta: ¿Y después de esto, qué?


En absoluta libertad cada quien define su proyecto de vida.


Y así, nos seguimos reproduciendo con todo y que ahora entre los jóvenes con mayor nivel de preparación, hay resistencia a cumplir con la máxima de “nacer, crecer y reproducirse”.


Y es que ahora hasta para reproducirse hay tantas sorpresas, como el hecho de que las mujeres sin saber nada de la vida se embarazan desde los 10 años de edad. ¿Qué futuro puede haber?


Sobre todo para el que llega a este mundo. ¿Qué expectativas?

 

Porque hace mucho que dejó de tener vigencia aquello de donde comen dos, comen tres, hoy en muchos hogares comen los pequeños y uno o dos sólo ven cómo se vacían los platos, de acuerdo con datos duros proporcionados por el INEGI que tiene muy bien medido el grado de pobreza de muchos mexicanos que además van en aumento.

 



 
 

 

 
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