La Manzana


Irma Sánchez
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23/10/2012

¡Qué futuro!


Definitivamente estoy de acuerdo con la única voz lúcida que queda en el Senado de la República, la del exgobernador de Puebla, Manuel Bartlett Díaz, quien va solo en contra de los términos con los que se quiere aprobar la reforma laboral.


¿De qué se trata?


La pretensión de dejar a millones de trabajadores en un estado de indefensión y futuro sin seguridad, es sólo la más pura expresión de una generación sindical de personajes que un día llegaron para eternizarse en el poder a costa de todos los atropellos necesarios de quienes dicen defender, pero que —está visto— sólo arribaron para atender sus proyectos muy personales y familiares.


¿De quién hablamos?


Sólo de los recientemente reelegidos líderes, el petrolero Carlos Romero Deschamps, con 22 años en el cargo, y la identificada como “Doña Perpetua”, la profesora Elba Ester Gordillo, con 23.


Y todavía, con absoluto desconocimiento del idioma que habla, en su reelección “por aclamación”, la profesora declaró que ella no es “sirvienta de nadie”.


Expresión con la que nos dejó claro —sobre todo a los maestros— que ella llegó para servirse de la poderosa organización magisterial.


¡Vaya cinismo!


Por eso estamos como estamos, una clase trabajadora cada vez mas empobrecida, sin futuro, sin seguridad, sin opciones más allá que pasar a acrecentar los ejércitos del desempleo y los padrones del ambulantaje.


¿Hacia dónde va este país?


Como lo explica don Manuel, con salarios cada vez menos remunerativos aseguramos las condiciones para el arribo del capital, que busca competitividad con mano de obra segura y barata, a costa de una clase trabajadora que no gana ni para lo elemental y que repunta las estadísticas de la pobreza y le cierra oportunidades.


Con este panorama, ¿hacia dónde va México?


¿A qué le pueden tirar millones de mexicanos que tuvieron el infortunio de nacer muy lejos de esas esferas de poder?


Por ejemplo, el caso Puebla, cómo es posible que en este momento se hable de una indemnización a los consejeros electorales por más de un millón de pesos frente a una masa de trabajadores que ha perdido su poder adquisitivo, y miles de empleados al servicio de la administración pública que ven pasar meses y años y no logran obtener su jubilación, porque la institución que está para atenderlos enfrenta un hoyo financiero producto de la escandalosa corrupción de quien la manejó en el sexenio anterior.


¡Qué país!


¡Qué servidores!


Y eso que afirman que lo bueno está por venir.


A propósito de lo cual, se corre la recomendación del cambio de horario, que usted y yo atrasemos nuestro reloj a las 12 de la noche del 30 de noviembre, 70 años.

 

Lo bueno de todo esto es que aún con estómagos medio vacíos, el sentido del humor no nos falla.

 

En paz descanse


Falleció el maestro José Parker Salomón, personaje querido y reconocido en Zacatlán, quien trascendió hasta la capital del estado con su prosa, su talento, sus grabados que siempre trajo a las principales galerías de Puebla, donde multiplicó amigos, con ese don de gente que lo acompañó a lo largo de su vida que compartió con su esposa Olguita Sosa Delgado, quien siempre estuvo a su lado para apoyarlo. Por eso, hoy enviamos nuestras condolencias a la querida Olguita que comienza un nuevo camino sin la mano del inspirado Parker, que le escribió poemas, semblanzas, libros enteros de los que hoy otro ilustre hijo de Zacatlán, Héctor Cabrera, nos hace extractos y nos los presenta por la fabulosa red del Internet en un homenaje al que se fue, y con un mensaje de solidaridad a la que se queda.

 

Descanse en paz Parker, el amigo que siempre tuvo lista la asesoría intelectual para quien se acercó a solicitar su apoyo, y a quien quiso jugar ajedrez en su cafetería en el zócalo del hermoso Pueblo Mágico de Zacatlán de las manzanas, tierra de prohombres desde el ideólogo revolucionario Luis Cabrera, por ejemplo.

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