La Manzana


Irma Sánchez

23/11/2010

Pan dulce


Trascendió que se reunieron a disfrutar de un opíparo desayuno el arzobispo de Puebla Víctor Sánchez Espinosa y el líder estatal del PRD, Miguel Ángel de la Rosa.


¡Qué oportuno!


¡Qué reconfortante!


Desde luego que De la Rosa no buscó a don Víctor para confiarle sus pecadillos.


De antemano don Víctor no aceptó la reunión buscando su afiliación al PRD ni mucho menos en pos de una asesoría fiscal de la que es especialista De la Rosa.


Entonces, ¿de qué hablaron?


Las casi dos horas que compartieron en la mesa, ¿para qué sirvieron?


¿Quién en busca de quién?


De antemano descarto que se hayan puesto a elegir las mejores piezas “del pan” en la cesta envuelta en almidonadas servilletas blancas.


Supongo, sin dudar, que ambos saborearon un buen champurrado, el de chocolate con harina, no el de la mega-alianza Compromiso por Puebla.


Pero, ¿y de qué hablaron?


¿Quién buscó a quién?


¿Como para qué?


¿Cómo ha visto don Víctor la alternancia que por primera vez se vive a nivel estatal?


¿Quién y para qué?


¿Acaso don Víctor necesita interactuar con los protagonistas de la vida política y el poder que ya están en camino a Casa Puebla?


¿O acaso Miguel Ángel de la Rosa necesita bendiciones para pedir un milagrito?


La duda surge y es canija.


Con su eterna sonrisa, don Víctor sabe que estará muy cerca de quien lleve las riendas de este estado y que, por momentos, necesitará de sus buenos oficios y bendiciones.


Quien gobierne tiene claro que habrá momentos en que necesite la manita no para cogobernar, sino para encender la participación de la sociedad.


Tras este ejercicio, no cabe la menor duda, cada uno por su lado, de acuerdo a las Leyes de Reforma, pero son necesarios y complementarios para sacar a este estado que requiere de sumar esfuerzos, buenos deseos, voluntades y muchas acciones.


¡Por Puebla, don Benito Juárez!


Y es que con todo y que ya llegamos a los cien años del inicio de la Revolución, todavía hay un gigantesco rezago y muchas cuentas que pagar.


¿Quién va a pagar?

 

Sin maquillaje


Las autoridades de Turismo quién sabe qué manejen.


Los dueños de los negocios comerciales y de servicios no pierden la oportunidad para quejarse, pero la verdad es que, con motivo del puente de la Revolución, cuánta gente vino a Puebla y descubrió el mejor destino para descansar, disfrutar y estudiar.


Por todos lados en el Centro Histórico había que enfrentar una larga hilera para tener acceso a museos, sobre todo el de los hermanos Serdán; templos y restaurantes.


Aquí la pregunta obligada, ¿qué estamos haciendo para que ese turismo regrese y vuelva siempre y traiga a otros?


O ¿ya es hora de sentarse a contemplar las aglomeraciones y rascarse la pancita?

 

Y es que con eso de que ya se comenzaron a escuchar “Las golondrinas” para unos, el que está por irse todavía no se va, pero ¿está haciendo algo?

 



 
 

 

 
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