La Manzana


Irma Sánchez
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30/08/2011

Eduardo Rivera abre las puertas del Charly Hall


Por primera ocasión el presidente municipal de Puebla, Eduardo Rivera Pérez, acompañado de su esposa Liliana Ortiz de Rivera, siguiendo una tradición muy joven —y como ocurre en todas las casas— en todas las familias poblanas, abrió las puertas del famoso Charly Hall para ofrecer una recepción el sábado, con motivo de la tradicional comida de los chiles en nogada.


El escenario: el patio de herencia “porfiriana” con mesas redondas y cuadradas para dar cabida a los 140 invitados funcionarios de la administración municipal con sus esposas, dirigentes empresariales como Francisco Javier Cué de la Fuente, de la Canirac; Francisco Rodríguez Álvarez de la Coparmex; delegados federales como Myriam Arabián acompañada de su esposo; diputados locales como Mario Riestra Piña y su novia, y Juan Carlos Espina von Roehrich.


El regio banquete poblano fue preparado desde la cocina de los hermanos Zavala, de la famosa Casa de los Muñecos. Consistió en sopa poblana, el regio chile aprobado por todos los comensales, y un barco de helado con bolas de tres sabores: arroz con leche, piñón y chocolate.


Menú que coincidieron las voces de los expertos, estuvo bien equilibrado y muy poblano, sin excesos.


Desde luego que el menú fue acompañado por un buen vino tinto y la obligada torta de agua.


A los postres después de la convivencia vino el café acompañado de dulces poblanos; mientras, el presidente municipal presentó su programa de trabajo de los primeros seis meses de su gestión, a lo que añadió la cruzada para reforzar el sentimiento y el orgullo de ser poblanos, por la grandeza de nuestra ciudad que cuenta con el Centro Histórico más grande, mejor cuidado, más señorial, y el único que posee acta de nacimiento con la cédula real extendida y firmada por el emperador Carlos V.


De la Puebla turística que hoy está de moda habló el director del sector Alejandro Cañedo Priesca, quien invitó a los asistentes a realizar un recorrido con dos propuestas, los rincones de la catedral que no se conocen, y otro por los principales inmuebles del primer cuadro, recorrido que se ofrecen a los visitantes.


Tras una opípara comida, un buen paseo para la digestión, al sabor de la Puebla monumental cargada de un buen ambiente, de arte, y lejos de las bandas que enlutan otras capitales del país, como lo citó en corto el senador panista Jorge Ocejo Moreno, que propuso “cuidarla” entre todos.


De antemano en todas las mesas se comentó el caso Casino Royale.


Sobre los acontecimientos siempre habrá dos visiones —hasta dentro del partido del propio presidente de la República— de acuerdo con su tesis de “más Ejército” para combatir a los delincuentes y la condena por una estrategia “equivocada”.


¿Cuál es su opinión?


Lo que se palpa en todos los ambientes es que los mexicanos estamos preocupados unos, asustados otros y temerosos más.


La pregunta es insistente: ¿qué sigue?


¿Y Puebla?


Por lo pronto si esta crisis ha desencadenado un problema económico que enfrenta todo el mundo, recuerde la consigna: ¡sálvese quien pueda!


En esta coyuntura, cada quien, en cada familia, tiene una posición y una decisión.


Platíquenos la suya.


Por hoy en este país, existe el firme propósito de salir adelante.

 

¿Qué estorba?

 



 
 

 

 
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