La Manzana


Irma Sánchez

07/07/2009

¡QUE QUEEEEEÉ!

 

Fuera de quienes tenían que manejar el discurso del famoso carro completo como Beatriz Paredes y Alejandro Armenta Mier, nadie, ni el más optimista llegó a alucinar el famoso carro completo que ganó el PRI.


La pregunta obligada al tener las primeras noticias del famoso 16-0 fue…


¿Cómo?


Y cada quien hizo sus propias conjeturas…


Que si la influenza.


Que si los candidatos


Que si los funcionarios del Gobierno federal.


Que el ejercicio del poder desgasta.


Que si la crisis.


Que si el baño de sangre por el combate al narcotráfico.


Que si melón, que sandia, sin faltar el reconocimiento al gobernador Mario Marín que con su burbuja dio muestras de una operación política inmejorable.


También hay que tener en cuenta el fenómeno de recuperación política que el PRI vivió en todo el país, no sólo aquí en Puebla.
Lo mejor de todo es que en Puebla la jornada fue blanca, sin altercados mayores a las rutinarias acusaciones que son el ingrediente de cada proceso, como la eterna del reparto de despensas y compra de votos que difícilmente se pueden probar.


Y la jornada fue tan blanca que las casillas a lo largo de la jornada se vieron muy desairadas logrando una mínima participación del electorado, con todo y que ya sabemos que con un solo voto de diferencia alguien debe de ganar.


¡Que jornada!


Jornada que da paso al campanazo para la sucesión gubernamental a la que los dirigentes de los partidos no le quieren entrar fácilmente pese a que esta arrancó desde hace casi dos años en una verdadera falta de respeto para quien recientemente se había sentado en la silla principal.


¿Qué viene?


En el Gobierno federal el reclamo generalizado de una revisión al equipo del presidente.


En el Gobierno del estado un trabajo contundente en la administración con la convicción de esperar los tiempos. Y que nadie se suba al juego mecánico de “el martillo” porque se puede marear y caer.


En el Gobierno municipal más trabajo aún con los enemigos en casa que obligan a la alcaldesa a trabajar más, sobre lo cual hay una percepción muy clara entre la gente de las colonias, las juntas auxiliares, los mercados y los negocios.


Si el proceso de este domingo 5 de julio tuvo resultados sorprendentes, lo que sigue de aquí a la gran elección de los candidatos del PRI y del PAN resulta cardiaco, y qué decir del calendario de la contienda y las elecciones.


Hoy sólo una pitonisa con su bola de cristal puede aventurarse a hacer predicciones, pero con la convicción de que tiene un riesgo de inexactitud del 50 por ciento.


Por lo pronto sobre los triunfadores de la jornada y su jefe, hay que disponerse a ver todo tipo de acusaciones e intrigas. Es cuestión de condición humana.


Como el hecho de haberle seguido los pasos al Alto Comisionado para la Competitividad, Gabriel González Molina, sobre quien hoy pesa un delito federal por haber utilizado la estructura patrocinada con recursos estatales para preparar a los candidatos del PRI, lo cual en todo momento se negó.


Cabe la pregunta: ¿si el PRI no hubiera ganado su carro completo, la Fepade hubiera puesto la misma mano dura para el caso?


En fin, que el triunfo traerá sorpresas para sus actores que hoy deben de entender que serán observados junto con sus creadores, bajo el denso vidrio de la lupa que no perdona el triunfo.

 

La humildad y la congruencia hoy tendrán que convertirse en una forma de vida de estos 16 personajes que le entraron en el lugar y el momento indicado, llevados por sus estrategas que incluyeron al famoso Chelís.

 



 
 

 

 
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