La Manzana


Irma Sánchez


¡Alto!

 

Que la cuenta regresiva para la elección del nuevo arzobispo de Puebla se pasma y la decisión podría irse hasta fin de año.


Después de que Benedicto XVI había decidido designar al octavo arzobispo de Puebla para el verano, antes de irse a disfrutar de sus vacaciones de verano, llegadas éstas, decide postergar el asunto para fines del año.


Y es que el sumo pontífice tiene sobre su escritorio los reportes sobre la actuación de don Rosendo Huesca Pacheco, los cuales son inmejorables, y éstos sumados al desempeño que mantiene 30 años después, permiten a Benedicto XVI detener la sucesión porque sencillamente considera que don Rosendo tiene todavía mucho que dar, goza de excelente condición y sobre su agenda hay otras prioridades que atender.


Por consiguiente, ¡a trabajar! Porque hay mucho por hacer todavía, exclamó el papa.


Y lo más interesante de todo esto es que viendo a distancia este caso, el papa decidió con una pregunta, ¿por qué tres candidatos?


Con lo que llegamos a la conclusión de que la terna para elegir al sucesor hoy se va al menos de cuatro.


Sí, una terna de cuatro.


Y lo más interesante de todo esto.


¿Por qué un cuarto?


¿De quién se puede tratar?


¿Quién lo candidatea?


¿En las cúpulas de la Iglesia los movimientos se dan con grupos de poder o padrinos?


Sin lugar a dudas hay más interrogantes, pero lo interesante de todo esto es conocer los rostros de los padrinos y el posible tapado.


¿De donde viene el tapado?


¿Será de Puebla?


Usted ¿a quién candidatearía?


Analice, observe, apunte.


¿Se tratará de alguien con dominio sobre la operación política?


¿Se tratará de una pieza espiritual a toda prueba?


¿De quién se puede tratar?


Y sobre todo, ¿sólo habrá que añadir un nombre a la terna de cuatro?


¿Cómo se decidirá el caso?


Sobre la marcha, las próximas semanas las interrogantes podrán marcar una ruta y lanzar señales.


Por lo pronto don Rosendo Huesca Pacheco logra una mayor interacción con los grupos y hasta con los periodistas, que hoy consideran que hasta su discurso y la forma de su mensaje ha cambiado, con el caso de Cáritas, con lo de los poblanitos precoces para el sexo, entre otros asuntos.


Este Huesca es el que gusta y llega más a los destinatarios de sus mensajes.


Mientras tanto, detenemos la cuenta regresiva y volvemos al reloj de arena cuando se lancen las primeras señales, al fin que el arzobispo de Puebla está fuerte, goza de cabal salud y tiene todavía mucho que dar.

 

La humildad


Mientras tanto, se me hace un ejercicio enriquecedor observar la actuación y mensajes de Ingrid Betancourt.


Después de seis años de cautiverio, tres de éstos encadenada a un árbol, hoy con la solidaridad y simpatía de todo el mundo afirma que tiene “tanto que ver hacia delante” que eso del rencor y el odio no caben en su agenda apretada de muchos planes, muchos proyectos para trabajar en adelante.


Y cuando le mencionan que puede ser candidata para el premio Nobel de la Paz, contesta con humildad que “no tiene los merecimientos”.


Tras su histórica liberación, Ingrid no tiene tiempo ni para aceptar una comidita con 5 mil simpatizantes que también la quieren conocer y abrazar.

 



 
 

 

 
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