La Manzana


Irma Sánchez


LA SEMANA DE MARÍN

 

Y en la que se considera la semana del gobernador, con motivo de su informe —el IV— surgen muchas interrogantes por parte de sus gobernados.


¿Cuánta presión aguantara el mandatario por parte de quienes desean sucederlo y están listos con todo para ganar la gran nominación?


¿Qué alcances podrán tener las presiones de los suspirantes?


¿Qué correrá en el río en la disputa?


Sencillamente ¿Qué nos falta por ver, por enterarnos?


Tras la gran decisión ¿todo será miel sobre hojuelas?


La duda y las interrogantes crecen, cuando se presencian los golpes bajos y las pasiones desbordadas en el marco de un año, que exige cerrar filas para enfrentar una crisis histórica que arrastra y pesa sobre muchos terrenos de la vida del mexicano.


¿Y la confianza?


No por que en este juego haya débiles y también fuertes, estos se confíen y se excedan en las viejas prácticas que mucho desgastaron la vida política que llegó a perder credibilidad.


Habrá que escuchar el próximo jueves el mensaje político del gobernador y sentarse a presenciar el escenario para identificar a los actores, sus alcances, estrategias e intereses.


En este marco debemos también observar el comportamiento de los que ya confesaron qué quieren ser y sobre todo el de los que juran que “no quieren” pero están con todo.


¿Cuál será el rumbo?


¿Qué nos tocará ver los próximos meses?


¿Cuál será la actitud del gobernador que el uno de febrero del 2005 llegó con la enjundia, decisión y respaldo constitucional para ser gobernador de seis años?


Por lo pronto ¿cuál es el marco de vida de los poblanos?


¿Hay sorpresas?


Ya veremos.


Por lo pronto una vez rendido su Cuarto Informe en el Congreso y en el Cultural Universitario, el gobernador se va de gira de trabajo a Europa para amarrar algunos proyectos, que sólo personalmente podrán aterrizar al demostrar el interés de Puebla para ganarlos en una cerrada disputa, en la que no únicamente Puebla y México luchan por captar nuevas inversiones que permitan seguir hacia delante, sobre todo después de conocer que el crecimiento económico este año será de cero y que el año pasado según reportes oficiales de la Secretaría del Trabajo se perdieron 30 mil puestos laborales.


Y ante todo, en pleno “berrinche” del secretario de Hacienda, Agustín Carstens que en ningún momento ha estado de acuerdo con las líneas del programa anticrisis de su jefe Felipe Calderón.


Y es que el gordito se niega a que le resten en las arcas, ante la imposibilidad de combatir la gigantesca evasión fiscal, la que quiere equilibrar siguiendo la añeja receta de cargar el peso entre los cautivos.


Dicen que ayer que entraron en vigor los nuevos precios del gas licuado de petróleo, 10 por ciento menores, se enojó al grado de padecer serios problemas estomacales que sólo pudo enfrentar acariciando su perrito.


Ese es el mundo de los adultos y de los que toman las decisiones para más de cien millones de mexicanos.


Y regresando a Puebla, a disfrutar de nuevos anuncios para mejorar la calidad de vida de los poblanos y la convivencia porque aseguran que ya convivimos a niveles de la selva humana del Distrito Federal, todos estresados y neuróticos.


¿Cómo anda usted?


A respirar hondo y profundo y a aprender a contar del uno al millón, simplemente como actitud preventiva para evitar un infarto, hoy tan de moda hasta entre veinteañeros.


Y Don Rosendo


Desde luego que a nadie le estorba, pero ahora con motivo de la celebración del Congreso Mundial de la Familia, aseguran las voces que al parecer ya se pasmó, no hay sucesor porque él tiene mucho que dar todavía.
 



 
 

 

 
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