La Manzana


Irma Sánchez

14/07/2009

¿DÓNDE ESTÁ EL FONDO?


Las noticias sobre la crisis que hoy vivimos día con día estresan, angustian, ponen nerviosos hasta a los más templados, mientras el regordete secretario de Hacienda Agustín Carstens nos dispara comentarios optimistas sobre lo que enfrentan millones de mexicanos que ya están pisando el terreno de la inanición.


El secretario con sus observaciones alegres le ha pasado el reporte al presidente de que ya tocamos fondo y que vamos para arriba.


Satisfecho el presidente, con el dato al oído de parte de su colaborador, se estira, toma sus maletas y se va a solucionar los problemas de otros a donde sea necesario, a Centroamérica o Europa, al fin que en México podemos esperar.


Esto mientras aquí unos se matan por el control del narcomercado, otros para poner de rodillas al presidente y hacer del suelo azteca el territorio para sus negocios y día a día seguimos precipitándonos y no pisamos el fondo que dice el secretario de Hacienda que ya tocamos.


O será que él, Agustín Carstens, con su sobrepeso ya logró pisarlo.


Como termómetro de cómo anda la economía sólo basta caminar por cualquier calle de cualquier colonia y descubrir anuncios “renta” “traspaso” y “venta”.


Y estos lo mismo en humildes viviendas que casonas residenciales, locales comerciales, y edificios.


Total que la mitad hoy en este país vende y la otra mitad no tiene para comprar.

 

AÚN HAY MÁS


Según los reportes de la Confederación Nacional Campesina la familia mexicana ha perdido entre el 12 y el 15 por ciento de su poder adquisitivo en el mostrador de las tiendas de abarrotes.


Los productores notifican que el azúcar la tienen que encarecer un 35 por ciento y que no está dicho todo de aquí a finales de este año.


Muchos niños viven hoy el drama de que los tienen que reubicar de colegio porque “ya no alcanza” para la colegiatura.


Los planteles oficiales reciben una sobredemanda y propuestas por debajo del agua para dar lugar a muchos menores que entran a una escuela oficial o se ven amenazados con perder el ciclo escolar que viene.


¿Qué pasa?


Algunas familias asentadas en ciudades turísticas ya pactaron con agencias de turismo y están poniendo a disposición parte de sus habitaciones para alojar a los vacacionistas que hoy disponen de menos para descansar y que pueden acomodarse en una casa con una familia.


¡Qué experimentos¡ ojalá resulten.


Y si sabemos que la crisis no ha tocado fondo, cabe la pregunta: ¿qué sigue?


Hay jefas de familia que se disfrazan de más pobres para acudir con bolsas y cubetas a bazares, dispensarios y bancos de alimentos, en busca de una ayudadita porque si no, no comen los siete días de la semana.


En esta crisis “dicen” que hasta los banqueros ya se comenzaron a tronarse los dedos porque no tienen para cuándo recuperar algún porcentaje de su cartera vencida.


Las casas de empeño ya no saben en dónde almacenar tantos objetos empeñados que van desde la plancha, la tele y hasta los libros.


Las salas cinematográficas ya no saben qué hacer para salir tablas, la gente cada vez va menos al cine, hoy disfruta desde la tele de su casa una película pirata.


¿Cuál es el futuro?


Y el secretario de Hacienda responde que se tendrán que encarecer impuestos, o crear nuevos y recortar el gasto.


¿Estamos para seguir aguantando?


¿Para eso le pagamos?


Para que todo lo solucione metiéndonos más al fondo la mano en nuestras bolsas ya vacías.


¡Pobre México”


¡Pobres de nosotros!


Y ¿el cuerno de la abundancia?


Y a todo esto, hay que recordar que semana a semana se siguen dando los anuncios de más cierres de empleos y de empresas completas, como el caso de esta semana de la firma Scribe que ya no pudo y pone en la calle una cuota de más de 300 desempleados.


¿Qué va a pasar?

 

¿Qué rumbo tomará el país con un mayor número de estómagos medio llenos, medio vacíos y sin expectativas?

 



 
 

 

 
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