La Manzana


Irma Sánchez


Y SE ACABÓ

 

Minuto a minuto vemos agonizar este 2008 que, llegó con una caja de Pandora cargada de desafortunadas sorpresas que mantienen amenazada la estabilidad de las personas, las familias y la sociedad.


Cuando la detestable cuesta amenazaba con prolongarse casi en el primer semestre, vino la crisis internacional, que medio año después mantiene a las puertas de la recesión hasta a las economías más fuertes.


Con ésta llegó el primer reto: aprender a vivir y convivir con menos, hasta llegar a reaprender a enfrentar necesidades y retos con lo indispensable.


La crisis nos ha arrastrado a todos sin excepción, en lo individual, lo familiar y en los gobiernos Municipales, Estatales y Federal.


¿Cómo sobrevivir?


Cuestión de ajustes y enseñanzas día a día.


¿Cómo dejar de tener más cosas?


Dándonos cuenta que ya vivíamos con excesos que suelen agredir a los que menos tienen.


¿Cómo enfrentar los retos?


Aprendiendo a planear el origen y destino de cada peso, sin despilfarros que nos llevaban a perder la noción de las necesidades básicas.


¿Ahorrar?


Es la recomendación que se repite y se escucha por todos los medios. Y es posible en la medida en la que el individuo vuelva a su esencia y aprenda a reaprenda a vivir consigo mismo sin dependencias hoy vistas innecesarias.


Y es que, lo que viene puede resultar igual o un poco más difícil. De manera que para sobrevivir de aquí con todo y la cuesta del primer cuatrimestre del 2009; es el principal de los retos que debe atenderse desde ¡hoy!


Por eso la recomendación no falla, no se convierta en víctima de las “oportunidades”  con las que las marcas y las comercializadoras tratan de sacar el año.


¡Cuide! El poder de su firma.


No se impacte con tantas ofertas.


Olvídese de que el año próximo ese bien costará más.


Hay que aprender a vivir en la realidad.


Y lo más importante, habrá menos presión, y más relax.


Es cuestión de tenerlo en cuenta, según los analistas de la Profeco, la Condusef y sobre todo de su voz interna.


Ahora que ya estamos en la cuenta regresiva del año hay que considerarlo, dicen, pese a que el mejoramiento laboral venga en camino.


De peores crisis ha salido la humanidad, pero nada gratis. La diferencia es que hoy hay especialistas que advierten y plantean los escenarios de riesgo, a diferencia de otros tiempos en que hasta la comunicación entre nación y nación no se producía como hoy; casi al momento.


No por esto habrá que deprimirse.


No por esto habrá que dejar de disfrutar.


Por el contrario, volver a lo elemental para reaprender a vivir y a disfrutar de la vida y de si mismo.


Y con estas bajas temperaturas de la temporada, aprender a convivir en el mismo espacio la familia, que hoy se dispara por distintos rumbos hasta convertirse en una gran desconocida.


Es un simple ejercicio que nunca está por demás compartir, tomando de por acá y retomando de por allá.


A disfrutar de las fiestas y por qué no, del puente Guadalupe-Reyes pero con nuevos enfoques de acuerdo a nuestra realidad.


Y así aprenderemos hasta a escucharnos, en lo individual y con el más próximo.   

 



 
 

 

 
Todos los Columnistas