La Manzana


Irma Sánchez


2 días 2

 

Pues resulta que el presidente Felipe Calderón estará de visita en Puebla durante dos días.


Y… ¿Cuál es el motivo de la visita de dos días del presidente Calderón?


Es la gran interrogante.


Si usted se lo pregunta a un político, sin mayor análisis, a botepronto, contestará “viene a hacer política”.


Y claro, para los poblanos es importante, porque además de ser tomados en cuenta, sacaremos alguna tajada de esta visita, en materia de política social que tanta falta hace para fortalecer las políticas públicas de apoyo las comunidades más castigadas.


Y surge una obligada interrogante y especulación…


¿De que hablarán a lo largo de estos dos días el presidente y el gobernador en los lapsos de sus movilizaciones?


¿Qué asuntos aprovechará el gobernador Mario Marín para platicar en corto con el presidente?


El presidente, ¿qué temas aprovechará para platicar con el gobernador poblano?


De antemano que cada uno por su lado prepara una buena agenda.


Y así llegamos a la conclusión de que “uno al otro” se hacen falta y se tienen que complementar, pese a venir de corrientes políticas e ideológicas diferentes.


Por lo pronto en la administración marinista ya se recibe esta semana al equipo de pregira del Estado Mayor Presidencial que lleva la responsabilidad de integrar la agenda para la visita presidencial que se anticipó, será de dos días.


Y surge una pregunta, ¿será por esto que se buscará que las corrientes políticas en el estado no hagan olas?


¿Por eso se habrá llegado a la salomónica decisión de transferir “a la consulta popular” el proyecto para la instalación de los estacionómetros?


Usted, ¿qué opina?


El cosquilleo se enciende en un marco que favorece al priismo que desde el Congreso del estado envía señales de democrático, a juzgar por la decisión de no tomar partido y recurrir a la consulta para decidir sobre el repudiado proyecto de la empresa Jajomar, que según estimaciones, se quedaría con la tercera parte del salario de las personas que laboran dentro del primer cuadro de la ciudad.


A todo esto, cada quien defiende sus intereses, el particular que la piensa con el pago de 8 pesos la hora y todos juntos que sin ánimo de convertirnos en protectores de los franeleros, consideramos que lo importante es regularles el trabajo para que se ganen la vida sin adueñarse de cada metro cuadrado de las calles del centro.


Y siempre preferiremos defenderles la chamba, que convertirnos en sus víctimas ante el riesgo de que pierdan la oportunidad de ganarse unas monedas haciéndola de viene viene.


Usted, ¿qué opina? ¿Cómo la ve venir?


En vía de mientras, hay que destacar que una vez conocida la decisión del congreso del estado de proceder a la consulta popular, a la presidenta municipal Blanca Alcalá le cambió la expresión, acabó con la presión brutal que sobre sus espaldas ya pesaba con el rotundo rechazo al proyecto que al parecer sólo ven bien los señores dueños de Jajomar.


Por cierto, a propósito de consulta ciudadana, aquí sí les daremos una lección a los perredistas y capitalinos que no lograron motivar el pasado domingo a la población para que participara en su consulta sobre la reforma energética.


En una ciudad con más de 12 millones de habitantes es decepcionante que sólo hayan participado 870 mil personas, ni el uno por ciento.


Respuesta que el responsable de la consulta Manuel Camacho Solís “nos explica” que se trató de “una respuesta discreta”.


Le aseguro que aquí en la ciudad de Puebla el día que se aplique la consulta popular sobre el SÍ o NO, el NO o SÍ sobre los estacionómetros, los poblanos nos comportaremos totalmente distinto a los capitalinos, tendremos una respuesta no discreta, por el contrario, escandalosa porque hoy a coro la respuesta es un enfático y rotundo ¡¡¡¡¡¡NNNNNOOOOO!!!!!

 



 
 

 

 
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