Matrioshki


Nadina


Mi Casting con Pierre Woodman


Hace algunos años, cuando vivía en Sofía, mi tierra, leí en el periódico ITK Pari un anuncio firmado por Pierre Woodman solicitando chicas para un casting. Yo trabajaba de edecán en varios eventos deportivos y empresariales y me consideraba lo suficientemente guapa para acudir al casting. Vi que el señor Woodman solicitaba chicas de entre 18 y 22 años, guapas, con experiencia en modelaje y con conocimiento de idiomas, pues habría que viajar a otros países.


El hotelito en el que se hacían los casting era de muy mediana calidad y eso no me gustó mucho. Cuando llegué, una señorita agradable me pidió que esperara un momento en el hall del hotel. Ahí había otras chicas. Cuando me hicieron pasar, vi que en la habitación había una cama, un señor calvo, un camarógrafo, una cámara y una señora que servía de interprete, pues el señor calvo, que era Pierre Woodman, sólo hablaba francés e inglés.


Me pidió que me sentara en la cama y le pidió al camarógrafo que encendiera la cámara. Yo llevaba una minifalda porque era uno de los requisitos del casting. Me senté como pude y en francés el señor Woodman me pidió que le mostrara las piernas a la cámara. Así lo hice con cierta pena. Empezó a preguntarme varias cosas. El diálogo que se dio fue así:


-¿Tienes novio?
-Sí.
-¿Piensan casarse?
-No por lo pronto.
-¿Han tenido relaciones sexuales?
-Sí.
-¿Muchas veces?
-Sí.
-¿Él te quitó la virginidad?
-No. Fue un amigo de mi hermano.
-¿Hace cuántos años?
-Yo tenía catorce años.
-¿Catorce? Huy, qué chiquita.
-Ja, ja, ja.
-¿Cuántos tienes ahora?
-Veintiuno.
-Es decir que llevas siete años haciendo sexo.
-Ajá.
-¿Con cuántos hombres te has acostado en tu vida?
-Mmm. Como con veinte. Ja, ja, ja.
-¿Tantos? Ja, ja, ja.
-Más o menos.
-Vaya. Entonces eres una chica experimentada.
-Ja, ja, ja.
-¿Te gustaría que te filmaran haciendo sexo?
-No, no. Eso no.
-¿Por qué no?
-Me daría pena.
-No pasa nada. Te vas a acostumbrar.
-¿Tú crees?
-¿Quieres probar?
-No, no.
-Un poco.
-Ja, ja, ja.
-¿Me podrías enseñar tus pechos?
-¿Mis pechos? No.
-Un poco.
-Me da pena.
-¿Por qué? Se ve que son hermosos.
-Mmm.
-Vamos. Un poco.
-Bueno.


Le mostré mis pechos y me pidió tocarlos. Al principio me negué pero terminé aceptando. Le pregunté qué clase de trabajo era el que ofrecía. Me mostró una revista con fotos pornográficas y me dijo que también hacía películas para Private. Siguió tocando mis senos mientras yo veía la revista y confieso que me empecé a excitar. Me besó las tetas y dejé que me bajara la falda. El camarógrafo no dejaba de filmar. La intérprete salió de la habitación y el señor Woodman me decía cosas en francés que yo no entendía. El camarógrafo tradujo algunas como “quiero penetrarte por el culo”. Me asusté al principio pero también acepté. Cuando terminó el casting yo estaba sudando. Mientras se subía los pantalones me dijo que era muy guapa y que ganaría mucho dinero con él. Nunca me volvió a llamar.




 
 

 

 
Todos los Columnistas