Palabras Mayores


Héctor Hugo Cruz Salazar


Henaine ya no tiene quien le escriba


Y tampoco hay quien quiera hacerlo.


Ayer, Arturo Luna dejó la dirección editorial de El Heraldo de Puebla. Con él se fueron Carlos Gómez y Lesly Mellado, jefes de información y redacción, respectivamente.


El diario se quedó sin sus cabezas.


Pero lo peor está por venir para ese periódico.


Y es que nadie quiere asumir el mando.


Temen quedar embarrados por toda la corrupción que rodea a Henaine Mezher.


Felipe Flores Núñez, Raúl Torres Salmerón y Javier Gutiérrez Téllez rechazaron la oferta de Ricardo, que incluía salarios altísimos y todo tipo de canonjías y “libertades” editoriales.


El único que quería entrarle, fue vetado por el propio empresario.


Marco Antonio Ponce de León buscó a Henaine y se ofreció a “enderezar el barco” —según sus palabras—.


Le quiso vender hasta espejitos.


Ricardo le dijo que no.


Lo irónico fue la razón: Que Ponce de León traía consigo un negro historial, mucho dinero y negocios que salieron de quién sabe dónde y que por sus malos manejos administrativos lo habían corrido de El Sol de Puebla.


Las máximas de “perro no come perro” o “entre putas no se ven la marca del calzón”, las hizo valer el empresario.

 

Congruencia periodística


Sobre la salida de Luna, Gómez y Mellado ya han escrito Mario Alberto Mejía, Jorge Rodríguez y Rodolfo Ruiz, entre otros columnistas.


En lo general se ha dicho que la decisión de Arturo fue un asunto de congruencia periodística.


Y así es.


Todo comenzó cuando se detonó el escándalo de Valle Fantástico.


Ricardo Henaine enloqueció.


De pronto le aparecieron enemigos por todos lados, en la política, en el mundo empresarial y hasta en los medios de comunicación.


Para él, todo el desmadre generado por su ilegal pretensión de vender el terreno que le regaló Melquiades Morales en la reserva Territorial Atlixcáyotl, era una campaña orquestada por sus “enemigos”.


Y se inventó mil y una historias para respaldar sus fantasías.


Fue ahí donde todo se torció en El Heraldo.


Henaine pidió a Luna iniciar la contraofensiva y lanzar una guerra de lodo y mierda contra sus adversarios.


Arturo dijo que no.


Obvio, es periodista, no sicario.


Expuso sus razones al empresario, pero éste no las entendió.


Se le olvidó a Henaine que contrató periodistas, no sicarios. Que su proyecto era hacer lo que saben hacer muy bien: periodismo.


Y que ahí no entraban por ningún lado las vendettas ni las fobias contra nadie.


El empresario se empecinó, emberrinchó y exigió que se cumplieran sus órdenes.


Luna intentó regresarlo al mundo real y le explicó con peras y manzanas los alcances de su intentona por utilizar a El Heraldo de Puebla para ajusticiar a sus enemigos.


Henaine siguió sin entender.


Las cartas fueron echadas sobre la mesa y se tomó la decisión.


Ayer, todavía Henaine hizo un último intento por retener a Arturo, Carlos y Lesly.


Les pidió 15 días en lo que encontraba a alguien que se encargará del periódico.


Pero la decisión, ya lo sabía, no tenía retorno.


¿Y ahora quien podrá ayudarlo?


Yo creo que ni el Chapulín Colorado.

 

****** De mal en peor. Ayer al medio día trascendió que el director de Valle Fantástico también le presentó su renuncia a Ricardo Henaine. Ahí no fue por congruencia, sino el hartazgo de aguantar el genio y los caprichos de su jefe.

 

Justiciero morenovallista


Si Rafael Micalco quería “desmarcarse” de Moreno Valle para cortar los señalamientos de las “vacas sagradas” del PAN de que le estaba haciendo la chamba al senador para lograr la candidatura de ese partido a la gubernatura, se equivocó —otra vez— en sus decisiones.


Y es que hay versiones al interior del partido en el sentido de que ya se afila la guillotina en la Comisión de Orden para iniciarle un proceso a Zeth Lima Barrientos.


¿Su pecado?


Haber acusado al baby de Elba Esther de desviar recursos de la Sedesol para su proyecto personal.


Ya tienen prácticamente todo amarrado.


Acusarán a Lima Barrientos de haber traicionado al PAN en las pasadas elecciones locales para beneficiar al PRI, pese a que era abanderado a diputado del albiazul.


Y hasta pedirán que auditen los recursos que le entregó el partido para la campaña pues “presumen” que fue a parar a manos de los priistas.


Sólo es cuestión de días, dicen las fuentes.

 

*****Y tanto que critican al secretario López —que no es un santo, por supuesto— por su activismo y el uso de los recursos estatales para apuntalar su proyecto por suceder a Mario Marín.


Ellos tienen su propia versión, corregida y aumentada, en Moreno Valle.


También dispone de los recursos públicos para beneficiarse políticamente, usa la estructura gubernamental para incrustar a sus operadores y tiene a un peón en la dirigencia estatal de su partido para allanarle el camino.


¿O no?

 

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Este día a las 12 horas, en el Salón B300 de la UPAEP, Selene Ríos atenderá una invitación de la asociación México Abierto para hablar del tema que en los últimos días más le ha gustado y apasionado: Las repercusiones de la permanencia del “comisionado mentiroso” Antonio Juárez Acevedo en la CAIP.

 

Selene conoce a la perfección el tema. De hecho una de sus investigaciones detonó el escándalo que hoy envuelve hasta al Congreso local.

    



 
 

 

 
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