El Mazo y el Yunque


Raymundo García García


El camino al 2010

 

Aunque todo mundo jura y perjura que primero está el proceso electoral federal del  año 2009, lo cual es completamente cierto en términos temporales; también es cierto que en forma no igual, sino en forma paralela, un conjunto de actores, que no de los partidos políticos, están impulsando acciones personales encaminadas a colocarse en la recta final que lo pueda llevar a jugar por la nominación a la candidatura a la gubernatura del PAN como del PRI. Más allá de los sesudos y fundados análisis sobre los actores personales que con su quehacer diario buscan notoriedad y han manifestado su deseo personal de que en su momento desean convertirse en candidato o candidata a gobernador(a), y que en ciertas coyunturas se hacen amplias o reducidas listas por partido político, el realismo político se vive y modifica momento a momento.

 

En el PAN el abanico de opciones es amplio, al margen del conocimiento, de la confianza, y de un conjunto de mediciones encaminadas a resolver un asunto cuando este es virtual y no existe. Por ello, en la lista albiazul están en principio y por razones de reglas no escritas del régimen político mexicano todos aquellos que son senadores: Jorge Ocejo, Ángel Alonso, Humberto Aguilar y Rafael Moreno Valle. Por supuesto que está la subsecretaria de gobernación Ana Teresa Aranda, y en atención al mismo régimen político mexicano pueden estar en la lista todos aquellos panistas que son poblanos y se desempeñan como secretarios de estado en la administración pública federal. Todos los mencionados son actos con poder y por lo mismo con veto en la toma de decisiones y por lo mismo juegan, a pesar de que no hayan manifestado su deseo o hayan dicho que no les interesa la posibilidad. Y sí se afirma que primero está el 2009, es por que  en dichas elecciones habrá un reacomodo de actores, de fuerzas, de alianzas, de apoyos y de vetos que reconfigurarán los escenarios posibles. Por eso esas afirmaciones tajantes que señalan a los jugadores como bien definidos, realmente no existen tales definiciones.

 

El ejemplo más claro lo tiene le PRI, en dicho partido político también se conoce una amplia lista de aspirantes a ser nominados como candidatos a gobernador: Jesús Morales, Víctor Hugo Islas, Jorge Estefan, Alberto Jiménez, Mario Montero, Alejandro Armenta, Alberto Amador, Javier López, y Enrique Doger. En atención al realismo político y al régimen político mexicano, el senador está imposibilitado legalmente, pero entran en el juego los diputados federales más destacados, y por supuesto los hombres del gabinete y dirigente partidista estatal. Y para aquellos que apostaban que el ex presidente municipal por la capital estaba out del sistema de juego, han podido comprobar que en la realidad eso fue falso y que con la aprobación de la cuenta pública 2007, se está tomando desde donde se toman las decisiones para los priístas, de repetir el mismo esquema que el PRI puso en práctica en beneficio de hoy gobernador de Puebla.

 

Esto es, con la aprobación de la cuenta pública a Enrique Doger, el PRI está enviando dos señales importantes: que va a hacer todo lo posible por evitar rupturas internas, sobre todo porque en la presente administración gubernamental ha tenido dos – una con el surgimiento del PANAL, y otra con la salida en el año 2006 de Rafael Moreno Valle- y se busca evitar la salida de Doger Guerrero; y en segundo lugar, está claro que en el proceso de nominación de candidaturas a la gubernatura, se ha abierto la puerta para que el ex presidente municipal pueda correr a su ritmo marcado. En suma: el bipartidismo puesto de manifiesto en los comicios locales poblanos, para concluir en una elección de altísima competitividad exige primero unidad partidista, acuerdos internos por consenso, lo que reclama una actividad política total sustentada en hacer política y más política en el PAN, capaz de hacer frente a la política política que ya se está haciendo en nuestro histórico adversario: el PRI.

 



 
 

 

 
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